2nd Sunday Advent C Dec. 5th – 6th , 2009

posted Dec 4, 2009, 6:49 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Dec 12, 2009, 3:39 PM ]

2nd Sunday of the Advent

Time C

Los Angeles, December 5th – 6th , 2009

1st Reading: of the Book of Baruch 5,1-9

Psalm : Ps 125(126)1-2.2-3.3-4.5-6

2º Reading: letter of Saint Paul to the Philippians 1,4-6.8-11

Gospel: Saint Luke 3,1-6

On this 2nd Sunday of Advent we can say: on December the 6th 2009, while the Church is led by Benedict XVI, Barack Obama is president of the USA and Schwarzenegger the governor of California, the Word of the Lord was addressed at the Saint Sebastian Church to the baptized who participated in the masses in English, French or Spanish.

This introduction reminds us that the Word of the Lord is addressed to specific men and women, in history, in a specific time and in very precious places.

Today, the Church invites us, through the words of the evangelist Saint Luke, to prepare the path of the Lord and to flatten the road so that Christmas can be celebrated with joy and peace.

We can hear the call of the prophet Baruch who invites Jerusalem to stand up, to remove its traces of sadness and misery to receive its dispersed sons and daughters and to live the peace that comes from justice.

It seems to me that in order for us to prepare for the birth of the Prince of Peace, we need to prepare the road by becoming engaged in justice and for peace among all men and women.

Faith, religion, they all have to give us the necessary energy to construct communities around us where justice and reconciliation are lived everyday.

Each one of us can ask to each other how are we going to get ready specifically in this week so that we could celebrate Christmas living in a place with more justice and reconciliation in our friendly relationships, professional relationships and our relationships with our neighbors. 

We, the baptized, have to testify today our commitment with justice and reconciliation of all men so that the world can discover and accept the presence of God in the birth of baby Jesus.

Christmas will be a Christian feast if each of us prepares himself to receive God with a heart full of justice and reconciliation.

 If we wish that peace prevails in our homes, in our families, in our neighborhoods and our communities, we must compromise to work for justice and reconciliation and the Peace of the Lord will fill our hearts and our life.

Amen.

 

Fr. Germán

2º Domingo de Adviento

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 6 de diciembre 2009

1ª lectura: del libro de Baruc 5,1-9

Salmo : Ps 125(126) 1-2.2-3.3-4.5-6

2ª lectura: carta de San Pablo a los Filipenses 1,4-6.8-11

Evangelio: de San Lucas 3,1-6

En este 2º domingo de adviento podemos decir: el 6 de diciembre del 2009, mientras la Iglesia católica era dirigida por Benedicto XVI, Barak Obama siendo presidente de los Estados Unidos y Scharzenegger gobernador de California, la Palabra de Dios se dirigió en la Iglesia de San Sebastian a los bautizados que participaban a la misa en español, en francés o en Inglés.

Esta introducción nos recuerda que la Palabra de Dios se dirige a hombres y mujeres concretos, en la historia, a un momento determinado y en lugares bien precisos.

Hoy, la Iglesia nos invita, por medio de las palabras del evangelista San Lucas, a preparar el camino del Señor a aplanar la ruta para que la Navidad pueda celebrarse con alegría y paz.

Podemos escuchar la llamada del profeta Baruc que invita a Jerusalén a levantarse, a quitar sus vestidos de tristeza y de miseria para recibir sus hijos dispersos y para vivir la paz que resulta de la justicia.

Me parece que nosotros para prepararnos al nacimiento del Príncipe de la Paz, debemos preparar el camino comprometiéndonos por la justicia y por la paz entre todos los hombres.

La fe, la religión, debe darnos la energía necesaria para construir alrededor de nosotros comunidades en donde la justicia y la reconciliación se vivan todos los dias.

Cada uno de nosotros puede preguntarse cómo vamos a prepararnos concretamente en esta semana para celebrar la navidad viviendo mejor la justicia y la reconciliación en nuestras relaciones familiares, en nuestras relaciones amicales, en nuestras relaciones profesionales y en nuestras relaciones con los vecinos.

Los bautizados debemos testimoniar hoy de nuestro compromiso con la justicia y con la reconciliación de todos los hombres para que el mundo descubra y acepte la presencia de Dios en el nacimiento del niño Dios.

La navidad será una fiesta cristiana si cada uno de nosotros se prepara a recibir a Dios en su corazón con un corazón lleno de justicia y de reconciliación.

Si deseamos que la paz reine en nuestros hogares, en nuestras familias, en nuestros barrios y en nuestras comunidades, comprometámonos a trabajar por la justicia y por la reconciliación y la Paz del Señor llenará nuestros corazones y nuestra vida.

Amén

P. Germán
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