2nd Sunday of Advent A Los Angeles, December 3rd -4th, 2016

posted Dec 1, 2016, 4:14 PM by German Sanchez   [ updated Dec 6, 2016, 6:35 PM ]

2nd  Sunday of Advent A

Los Angeles, December 3rd -4th, 2016

1st Reading:  the book of the Prophet Isaiah 11,1-10

Psalm :71(72) 1-2,7-8,12-13,17

2º Reading: the letter of Saint Paul to the Romans 15,4-9

Gospel: Saint Mathew 3,1-12

Since last Sunday we are in Advent Time. We have begun to prepare ourselves to celebrate Christmas. Today’s readings give us some elements to help us to prepare ourselves to celebrate the best Christmas of our lives.

Our Christmas feast will be a truly Christian feast and a great feast for us if in this time of preparation we discover:

1.- That the Holy Spirit dwells in us

2.- That we should change our lives

3.- That Christmas is a brotherhood feast.

1.- That the Holy Spirit dwells in us.

The prophet Isaiah announces that with the arrival of the Messiah, the Spirit of God will come to the earth to give us the wisdom and the intelligence to allow God, to be our counselor and our strength and to help us to live close to God and to follow his path.

The Gospel reminds us that we were baptized in the Holy Spirit and that we received the light of the Paschal Candle which is the light of the risen Christ.

Today we must discover the presence, the light and strength of the Holy Spirit in our lives to continue on the way toward Christmas.

In all decisions we will make to prepare for the coming festivities we should allow the Spirit of God who dwells in our hearts to guides us.

If we listen to the Spirit of God and if we follow his guidelines then we will take the second step so that this Christmas will be the best in our lives. We will understand

2.- That we should change life

We cannot continue celebrating Christmas as we did in previous years. This Christmas should be different. John the Baptist said that now is the time to show through our actions that we are Christians. It is nothing to live the illusion of being friends of Jesus if we don’t change our lives and if others don’t see there the deeds that characterize the disciples of Christ.

The time has arrived to be truly Christian. Christmas is the feast that allows us to be what we are: children of God, brothers and sisters of Jesus who was born in Bethlehem and for whom we continue to celebrate his birthday everywhere in the world.

If everything we do in these days before Christmas helps us to be closer to Jesus then we will discover

3.- That Christmas is a brotherhood feast.

Jesus wasn’t born in a palace or in a museum but in a manger, in a stable. All men and women of good will can approach him. Jesus is our older brother because he was the first person who told us that we are sons and daughter of the same God. The color of our skin, the titles we have or the money we possess do not matter.

All of us are brothers and sisters and for that reason we should feel responsible for one another. If we begin to live in brotherhood and if we leave the small closed groups in order to go to those who are different, then this Christmas will be the greatest one in our lives.

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Fr. Germán

2º Domingo de Adviento A

Los Ángeles 4 de diciembre del 2016

1ª lectura : del Libro del profeta Isaías 11,1-10

 Salmo : 71(72)1-2,7-8,12-13,17

2ª lectura : de la carta de San Pablo a los Romanos 15,4-9

Evangelio: San Mateo 3,1-12

Desde el pasado domingo estamos en el Tiempo de Adviento. Ya empezamos a prepararnos para celebrar Navidad. Las lecturas de hoy nos dan algunos elementos, que pueden ayudarnos a prepararnos, para celebrar este año la mejor Navidad de nuestra vida.

La fiesta de Navidad será una verdadera fiesta cristiana y una gran fiesta para nosotros, si en este tiempo de preparación descubrimos:

1.- Que el Espíritu Santo está en nosotros

2.- Que debemos cambiar de vida

3.- Que Navidad es la fiesta de la fraternidad.

1.- Que el Espíritu Santo está en nosotros

El profeta Isaías anuncia que con la llegada del Mesías, el Espíritu de Dios vendrá a la tierra para transmitirnos la sabiduría y la inteligencia de Dios.  Para ser nuestro consejero, nuestra fuerza y para ayudarnos a vivir cerca de Dios siguiendo sus caminos.

El Evangelio nos recuerda que hemos sido bautizados con el Espíritu Santo. Que hemos recibido la luz del Cirio Pascual, que es la luz de Cristo resucitado.

Hoy debemos descubrir en nuestra vida la presencia, la luz, la fuerza del Espíritu Santo, para continuar el camino hacia la Navidad.

En todas las decisiones que tomaremos para preparar las fiestas que se acercan, debemos dejarnos guiar por el Espíritu de Dios que está en nuestro corazón.

Si escuchamos el Espíritu de Dios y si seguimos sus consejos, entonces, podemos continuar con el segundo paso, para que esta Navidad sea la mejor de nuestra vida. Así vamos a comprender,

2.- Que debemos cambiar de vida.

No podemos seguir celebrando Navidad cada año, como lo hemos hecho en los años precedentes. Juan Bautista decía: ahora es el momento de mostrar por medio de nuestras acciones, que somos cristianos. De nada sirve vivir en la ilusión de ser amigos de Jesús, si no cambiamos de vida y si los demás, no ven en nuestro comportamiento, las obras que caracterizan a los discípulos de Cristo.

El momento ha llegado de ser verdaderos cristianos. Navidad es la fiesta que nos va a ayudar a ser lo que somos: hijos de Dios, hermanos de ese Jesús que nació en Belén y del cual, seguimos celebrando el aniversario de su nacimiento todavía hoy, en el mundo entero.

Si todo lo que hacemos en estos días que nos faltan para Navidad, nos ayuda a estar más cerca de Jesús, entonces vamos a descubrir,

3.- Que Navidad es la fiesta de la fraternidad.

Jesús no nació en un palacio, o en un museo sino en un pesebre, en un establo. Todos los hombres y mujeres de buena voluntad pueden acercarse a Él. Jesús es nuestro hermano mayor porque es el primero que nos dijo, que todos somos hijos e hijas del mismo Dios. Poco importa el color de la piel, los diplomas que tengamos o el dinero que poseamos.

Todos somos hermanos y hermanas, por esa razón debemos sentirnos responsables los unos de los otros. Si empezamos a vivir la fraternidad y si salimos de nuestros pequeños grupos cerrados para ir hacia aquellos que son diferentes, entonces, esta Navidad será la más grande de nuestra vida.

  P. Germán
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