2nd Sundayof Advent A Los Angeles, December 7th-8th, 2019

posted Dec 5, 2019, 6:40 PM by St Sebastian Catholic Parish

2nd Sunday of Advent A

Los Angeles, December 7th -8th, 2019

1st Reading:  the book of the Prophet Isaiah 11,1-10

Psalm :71(72) 1-2,7-8,12-13,17

2º Reading: the letter of Saint Paul to the Romans 15,4-9

Gospel: Saint Mathew 3,1-12

We have been in the Time of Advent since last Sunday, which is time to prepare to welcome the child Jesus who will be born in the hearts of all men and women of good will, who agree to give God a space in their hearts.

The liturgy of this second Sunday of Advent invites us to look around us, to welcome others as brothers and sisters and to change our hearts.

Look around ourselves to better know the world in which we live.

We are increasingly interested in animals. There are foundations that protect them, take care of them and help them live better.

We have become aware of the importance of preserving the animal kingdom for the stability of creation and for the survival of humanity.
The law of the jungle always reigns in the animal world. The smallest is devoured by the largest, the strongest uses the weakest and the least intelligent are dominated by the most astute.

The media does not stop warning us that what happens in our humanity closely resembles what happens in the animal kingdom.

It is very sad to note that aggressiveness, violence, hate and evil exist throughout the world.

We are all tired, shocked and outraged by the suffering that the strongest impose on the weakest in our world.

We must welcome each other as brothers and sisters. We cannot allow the law of the jungle to also be the law that dominates in our families, in our communities, in our society, in our country and in our world. We need to recognize that all men and women are children of God and that the greatest among us is the one who serves and not he who dominates or makes others serve him.

The Time of Advent prepares us to welcome God who is the greatest of all, and who becomes small to show us the path we must follow to live in justice and peace.

Fraternity is the slogan of all Christians. The child Jesus was born in a manger to be close to everyone, and not only to those who live in the castles and who rule the world.

We must change our hearts because we can invent new laws and build many prisons to lock up those who do not observe the laws; but if we do not change our hearts, our world will never be better for us or for the generations to come.

We must be like children who love and let themselves be loved. As adults, we ask ourselves too many questions before loving and welcoming others. We must fill our hearts with confidence, generosity, humility, sweetness and joy to prepare the birth of God in today's world.

If in our hearts there are always feelings of justice, peace and fraternity, we will transform the world. There will be no more divisions around us, and we will reduce the violence and wars that are destroying our humanity.

In this time of preparation to celebrate the most beautiful feast of Christianity, let us observe the world around us, let us welcome each other and change our hearts.

Best wishes as you prepare for Christmas.

Fr. Germán

2º Domingo de Adviento A

Los Ángeles 8 de diciembre del 2019

1ª lectura: del Libro del profeta Isaías 11,1-10

 Salmo: 71(72)1-2,7-8,12-13,17

2ª lectura: de la carta de San Pablo a los Romanos 15,4-9

Evangelio: San Mateo 3,1-12

Desde el pasado domingo estamos en el Tiempo de Adviento. Tiempo de preparación para recibir al niño Jesús, que va a nacer en el corazón de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que acepten darle un espacio a Dios en su corazón.

La liturgia de este Segundo Domingo de Adviento nos invita a mirar alrededor de nosotros, a aceptarnos como hermanos y hermanas y a cambiar nuestro corazón.

Mirar alrededor de nosotros para conocer mejor el mundo en el que vivimos.

Cada vez más, estamos interesados en los animales. Existen asociaciones que los protegen, los cuidan y les ayudan a vivir mejor. Hemos tomado consciencia de la importancia de preservar el reino animal, para el equilibrio de la creación y para la sobrevivencia de la humanidad.

En el mundo animal reina siempre la ley de la selva. El más pequeño es devorado por el más grande, el más fuerte se sirve del más débil y los menos inteligentes son dominados por los más astutos.

Los medios de comunicación en forma constante nos informan sobre lo que sucede en nuestra humanidad, se asemeja mucho a lo que sucede en el reino animal.

Es muy triste constatar que la agresividad, la violencia, el odio y la maldad existen en todo el mundo. Ya estamos cansados, escandalizados e irritados, por el sufrimiento que los más fuertes imponen a los más débiles de nuestro mundo.

Debemos aceptarnos como hermanos y hermanas. No podemos permitir que la ley de la selva sea también la ley que domine en nuestras familias, en nuestras comunidades, en nuestra sociedad, en nuestro país y en nuestro mundo. Necesitamos reconocer que todos los hombres y mujeres son hijos de Dios. Que entre nosotros el más grande es aquel que sirve, y no quien domina, o se hace servir.

El Tiempo de Adviento nos prepara para acoger a Dios, que es el más grande de todos y que se nos presenta como un pequeño, para mostrarnos el camino que debemos seguir, para vivir con justicia y en paz.

La fraternidad es el lema de todos los cristianos. El Niño Jesús nació en un pesebre, para estar cerca de todos y no solamente de quienes viven en los castillos y que gobiernan el mundo.

Debemos cambiar nuestro corazón porque podemos inventar nuevas leyes y construir muchas cárceles, para encerrar a quienes no respetan las leyes; pero si no cambiamos nuestro corazón, nuestro mundo nunca será mejor para nosotros, ni para las generaciones que vienen.

Debemos ser como los niños que aman y se dejan amar. Nosotros los adultos, nos hacemos demasiadas preguntas antes de amar y de acoger a los demás. Debemos llenar nuestro corazón de confianza, de desinterés, de humildad, de dulzura y de alegría para preparar el nacimiento de Dios en el mundo de hoy.

Si en nuestros corazones siempre hay sentimientos de justicia, de paz y de fraternidad, vamos a transformar el mundo. Ya no habrá más divisiones alrededor de nosotros y haremos disminuir la violencia y las guerras que están destruyendo nuestra humanidad.

En este tiempo de preparación para celebrar la más hermosa fiesta de la cristiandad, observemos el mundo, acojámonos los unos a los otros y cambiemos nuestro corazón.

Feliz preparación de Navidad.

  P. Germán
Comments