2nd Sunday of Easter. Sunday of the Divine Mercy A LA. April 26th – 27th , 2014

posted Apr 24, 2014, 4:10 PM by St Sebastian Catholic Parish

2nd Sunday of Easter

Sunday of the Divine Mercy

Time A

Los Angeles, April 26th – 27th , 2014

1st Reading: from the Acts of the Apostles 2:42-47

Psalm : 117(118)2-4,13-15,22-24

2º Reading: from the 1st Letter of St Peter 1:3-9

Gospel: Saint John 20:19-31

On this season of Easter the Church invites us to reread the Book of Acts of the Apostles.

The Acts of the Apostles tell us about the life of the first Christian community.
The early Christians set an example for us through their way of life.

In the first reading we find some characteristics of the life of the first Christian community, of the early Church.

The first Christians devoted themselves to the teaching of the apostles and to the communal life, to the breaking of bread and to the prayers.”

The first baptized Christians quickly understood the importance of life in community. The first disciples of the Risen Christ formed communities in which everyone lived as brothers and sisters.

Since the beginning of the Church, Christians gather in all corners of the world to nurture their faith and, at the same time, to announce to the world that Christ is risen, that He is alive, and that the community is a visible sign of His presence in today’s world.

We have been baptized and have received the sacraments in community. Every Sunday we gather to do as the first disciples did: we share bread and wine and we listen to the teachings of the Church that help us to better understand the Word of God. All the baptized need the community and the community needs the presence, prayer and commitment of all the baptized.

In the Church, in the Christian community, each of us is important. Each has a place, a responsibility, a mission. No Christian should be left without a mission.

There are ministries or missions inside and outside the community. There are many Christians who participate in the preparation and celebration of liturgical acts. There are readers, Eucharistic ministers, people in charge of the music, of the decorations of the church, of welcoming attendees upon arrival at mass, of helping with the collection during mass, the prayer group, the guadalupanas, etc.

There are also ministries or missions outside the community: proclaiming the Word of God through our words and our actions, serving the poor, visiting the sick and the elderly, participating in the life of society and in politics. Christians get together in the community to gain strength and to be enlightened by the risen Christ who sends us every Sunday to build a better world around us.

On this Sunday of Divine Mercy, on this day when two popes, John XXIII and John Paul II, have been (will be) declared saints let’s think about what our position in the community is. The two new saints shaped the world through the image that they gave to the Church during their time as bishops of Rome. The two worked hard to help Christian communities to live in happiness, in fraternity and in prayer.

Let’s pray for all the baptized, that they find their own mission in the community and in the world.

Amen

Fr. Germán

2º Domingo de Cuaresma

Domingo de la Divina Misericordia

 Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 27 de abril del 2014

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 2,42-47

Salmo: 117(118)2-4,13-15,22-24

2ª lectura: de la 1ª carta de San Pedro 1,3-9

Evangelio: de San Juan 20,19-31

En este tiempo pascual,  la Iglesia nos invita  a releer el Libro de los Hechos de los Apóstoles.

Los Hechos de los Apóstoles nos relatan la vida de la primera comunidad cristiana.

La manera de vivir de los primeros cristianos es un ejemplo para todos nosotros.

En el texto que escuchamos en la primera lectura, encontramos algunas características de la vida de la primera comunidad cristiana, de la Iglesia primitiva. 

Todos los que habían sido bautizados eran constantes en escuchar las enseñanzas de los apóstoles, en la comunión fraterna, en la fracción del pan y en las oraciones.”

Los primeros bautizados comprendieron rápidamente, la importancia de la vida en  comunidad. Los primeros discípulos de Cristo resucitado, formaron comunidades en las cuales todos los cristianos vivían como hermanos y hermanas.

Desde el inicio de la Iglesia, en todos los rincones del mundo, los cristianos se han reunido  para alimentar su fe.  Al mismo tiempo para anunciar al mundo que Cristo resucitó, que está vivo y  la comunidad es el testimonio  de su presencia en el mundo de hoy.

Hemos sido bautizados y hemos recibido  los sacramentos en una comunidad. Todos los domingos nos reunimos,  como los primeros discípulos, para compartir el pan,  el vino y escuchar las enseñanzas de la Iglesia que día a día nos ayudan a comprender mejor la Palabra de Dios.

Todos los bautizados necesitamos a la comunidad y la comunidad necesita la presencia, la oración y el compromiso de todos los bautizados.

En la Iglesia, en la comunidad cristiana, cada uno de nosotros es importante. Cada uno tiene un lugar, una responsabilidad, una misión. No hay lugar para  cristianos desocupados porque en  la comunidad,  siempre habrá  una misión para cada bautizado.

Contamos con  ministerios o misiones al interior y al exterior de la comunidad. Hay muchos cristianos que participan en la preparación y  realización de las celebraciones litúrgicas. Los lectores, los ministros de la Eucaristía, los que alaban con  música, los que decoran la iglesia, los que se encargan de dar la bienvenida  antes de las celebraciones, los que hacen la colecta, el grupo de oración, las guadalupanas, etc.

También existen ministerios o misiones al exterior de la comunidad. El anuncio de la Palabra de Dios, por medio de nuestras palabras y  nuestros actos, el servicio a los pobres, la visita a las personas enfermas y de edad avanzada, el compromiso personal con nuestra  sociedad y en la política. Los cristianos se reúnen en  comunidad para fortalecerse   y  dejarse iluminar por Cristo resucitado quien  nos envía, todos los domingos, a construir un mundo mejor alrededor de nosotros.

En este domingo de la Divina Misericordia, en este domingo en el cual la Iglesia proclamó santos a los Papas Juan XXIII y Juan Pablo II, preguntémonos ¿qué lugar  ocupamos en la comunidad? Estos dos santos, han dejado huella en  el mundo, por la imagen que le dieron a la Iglesia, durante el tiempo que tuvieron la misión de obispos de Roma. Los dos trabajaron incansablemente  para ayudar a las comunidades cristianas a vivir alegres, en fraternidad y en oración. Oremos para que todos los bautizados encuentren su misión en la comunidad parroquial y en el mundo.

Amén     P. Germán
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