2nd Sunday of Easter Time C Mercy Sunday Los Angeles, April 23rd, 2022

posted Apr 21, 2022, 7:37 PM by German Sanchez   [ updated Apr 22, 2022, 10:13 AM ]

2nd Sunday of Easter

Time C Mercy Sunday

Los Angeles, April 23rd, 2022

1st Reading: from the Acts of  the Apostles 5:12-16

Psalm : 118:2-4,13-15,22-24

Reading: from the book of Revelation 1:9-11a,12-13,17-19

Gospel: Saint John 20,19-31

On the 2nd Sunday of Easter, the Church invites us to celebrate Mercy Sunday.

On April 30, 2000, when Pope Saint John Paul II consecrated the 2nd Easter Sunday as Mercy Sunday, he wanted to invite Christians to discover the true face of God, which is Mercy, and the mission of the Christian communities that they must reveal to the world the Mercy of God.

The true face of God.

A few days ago, we celebrated Holy Week, which ended last Sunday with the feast of the Resurrection of Christ.

All the celebrations of Holy Week, all the readings that we proclaim, and all the rites in which we participate have the goal of helping us to discover the true face of God.

Our God, the God who reveals himself in the person of Jesus, is Mercy. He came into the world to serve humanity. To feed those who are hungry and give drink to those who are thirsty. To enforce the rights of the oppressed. He is alive in our midst to transmit his peace to us. To offer us his Holy Spirit, who enlightens us and strengthens us in the fight against evil.

On this Mercy Sunday, we are invited to discover the presence of God in our midst. He lives with us. He walks the paths of our life. He shares our joys and sorrows. He works with us to build a better world for all. The God we proclaim is a Father, a Mother, a Brother, a Friend, a Defender, a Counselor of all men and women of good will who agree to receive him in their life.

The readings that the Church offers us today reveal to us the mission of Christian communities.

As Pope Francis frequently says, the Church, the Christian communities, must be, wherever they are, a field hospital. Our mission is to bring the world peace, joy, salvation, life to all our brothers and sisters who seek happiness. We are charged with telling humanity that God came into the world not to judge it but to save it.

All the baptized, all the members of the Church, all the disciples of Jesus have received the beautiful mission of being the face of God present in the world and of acting always and everywhere so that brotherhood reigns in our homes, in our communities, and around the world.

Around us, in our families and throughout the world, there are men and women who do not know that God is Mercy, and who believe that God judges or condemns their way of living or their lack of faith. They have not yet discovered that God loves them and that there is a place for everyone in the Church. There are many people who, like Thomas, want to see to believe.

Our mission is to go to them to help them see the true face of the Risen Christ who is alive in our midst, who shares our questions and difficulties, and who offers us his hand to help us move forward always towards peace and happiness.

The true face of God is Mercy, and the mission of the Church is to open its doors to receive all men and women of good will who seek Salvation. Happy Feast of Mercy.

Fr. Germán

Fr. Germán

2º Domingo de Pascua   C

Domingo de la Misericordia

Los Ángeles, el 24 de abril del 2019

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 5,12-16

Salmo : 117(118),2-4.13-15.22-24

2ª lectura: del Apocalipsis 1,9-11ª.12-13.17-19

Evangelio: de San Juan 20,19-31

En el 2º Domingo de Pascua, la Iglesia nos invita a celebrar el domingo de la Misericordia.

El 30 de abril del 2000, cuando el Papa San Juan Pablo II consagró el 2º d Domingo de Pascua como el domingo de la Misericordia, quería invitar a los cristianos, a descubrir el verdadero Rostro de Dios que es Misericordia y la misión de las comunidades cristianas que deben revelar al mundo la Misericordia de Dios.

El verdadero Rostro de Dios.

Hace algunos días, celebramos la Semana Santa que terminó el domingo pasado con la fiesta de la Resurrección de Cristo.

Todas las celebraciones de Semana Santa, todas las lecturas que proclamamos y los ritos en los cuales participamos, tienen como objetivo ayudarnos a descubrir el verdadero Rostro de Dios.

Nuestro Dios, el Dios que se revela en la persona de Jesús es Misericordia. Vino al mundo para servir a la humanidad. Para alimentar a los que tienen hambre y dar de beber a los que tienen sed. Para hacer respetar el derecho de los oprimidos. Está vivo en medio de nosotros para trasmitirnos su paz. Para ofrecernos su Espíritu Santo que nos ilumina y nos fortalece en la lucha contra el mal.

En este domingo de la Misericordia, estamos invitados a descubrir la presencia de Dios en medio de nosotros. Él vive con nosotros. Camina por los caminos de nuestra vida. Comparte nuestras alegrías y penas. Trabaja con nosotros en la construcción de un mundo mejor para todos. El Dios que proclamamos es un Padre, una Madre, un Hermano, un Amigo, un Defensor, un Consejero de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que aceptan recibirlo en su vida.

Las lecturas que la Iglesia nos propone hoy, nos revelan la misión de las comunidades cristianas.

Como dice frecuentemente el Papa Francisco, la Iglesia, las comunidades cristianas, deben ser, ahí en donde están, un hospital de campaña. Nuestra misión es de llevar al mundo la paz, la alegría, la salvación, la vida a todos nuestros hermanos y hermanas que buscan la felicidad. Estamos encargados de decirle a la humanidad que Dios vino al mundo, no para juzgarlo sino para salvarlo.

Todos los bautizados, los miembros de la Iglesia, los discípulos de Jesús, han recibido la hermosa misión de ser el Rostro de Dios presente en el mundo y de actuar siempre y en todas partes para que la fraternidad reine en nuestros hogares, en nuestras comunidades y en el mundo entero.

Alrededor de nosotros, en nuestras familias y en el mundo entero, hay hombres y mujeres que no saben que Dios es Misericordia. Que creen que Dios juzga o condena su forma de vivir o su falta de fe. Que todavía no han descubierto que Dios los ama y que en la Iglesia hay un lugar para todos. Hay muchas personas que, como Tomás, quieren ver para creer.

Nuestra misión es de ir hacia ellos, para ayudarles a ver el verdadero Rostro del Resucitado que está vivo en medio de nosotros, que comparte nuestras interrogaciones y dificultades y que nos ofrece la mano, para ayudarnos a avanzar siempre hacia la paz y la felicidad.

El verdadero Rostro de Dios es Misericordia y la misión de la Iglesia es de abrir sus puertas, para recibir a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que buscan la Salvación.

Feliz fiesta de la Misericordia. P. Germán
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