2nd Sunday of Lent Time A Los Angeles, March 7th -8th, 2020

posted Mar 3, 2020, 7:32 PM by St Sebastian Catholic Parish

2nd Sunday of Lent

Time A

Los Angeles, March 7th -8th, 2020

 

1st Reading:  the book of Genesis 12,1-4a

Psalm : 32(33)4-5. 18-19. 20.22

2º Reading: the 2nd letter of Saint Paul to Timothy 1,8b-10

Gospel: Saint Mathew 17,1-9

 

Last Sunday, we celebrated the 1st Sunday of Lent and reflected on the temptations of Jesus. For the second Sunday of Lent, the Church proposes us the Transfiguration of Jesus.

In that beautiful event in which Peter, James and John had the privilege of living with Jesus, there are three important moments to understand the message of the Transfiguration of Jesus: Go up, listen to Jesus and descend.

Go up: In the Bible a mountain represents the place of encounter with God, where man can live a moment of proximity and intimacy with the Creator. Moses received the tablets of the Law on the top of Mount Sinai. Jesus frequently went to the top of the mountains to pray and to talk with his Father. Today's Gospel conveys that Jesus took with him three of his disciples to go to the top of the mountain, where they heard the voice of God that said: "This is my beloved Son, with whom I am well pleased;  listen to him."

Listening to Jesus is indispensable for all Christians. It is not I who say it. It is God who tells Peter, James and John who are the privileged witnesses of the Transfiguration: "Listen to Jesus."

We must learn to listen to Jesus. In prayer, in the Church, in reading the Word of God, in everyday life. In moments of silence when Jesus comforts us, he advises us and shows us the path we must follow. We must listen to Jesus when he speaks to us through the messages that Pope Francis frequently sends to all men and women of good will. Jesus speaks frequently at the bottom of our hearts when we put aside all our activities to “climb the mountain” where we can be silent and meet him face to face.

In this second week of Lent, let's try to identify where the mountains are located that the Lord invites us to climb to hear his voice. Where are the quiet places that allow us to hear the voice of Jesus? Let's try to read a Gospel page every day. In the Gospel there is always a new and important word for each one of us.

Descend:

Once we have gone up to the temple and heard the Word of Jesus, we must descend into the world in which we live every day. The Word of Jesus always sends us to others. It invites us to descend from our worries and occupations to meet people who suffer. Those who are hungry. Those who are alone. Those who need our presence. Those who do not know God yet and who have not yet discovered the beauty of the Gospel and the joy of believing.

God the Father invites us today to listen to his Son to convey to the whole world the joy that comes from Him. In this feast of the Transfiguration, we Christians receive the mission of transfiguring society and the world so that all men and women of our planet can say, as Peter did: “Lord, it is good that we are here.” Amen

Fr. Germán

2º Domingo de Cuaresma Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 8 de marzo del 2020

1ª lectura: del libro del Génesis 12,1-4a

Salmo: 32 (33) 4-5. 18-19. 20.22

2ª lectura: de la 2ª carta de San Pablo a Timoteo 1,8b-10

Evangelio: de San Mateo 17,1-9

 

El domingo pasado celebramos el 1er Domingo de Cuaresma y reflexionamos sobre las tentaciones de Jesús. Para el segundo domingo de cuaresma, la Iglesia nos propone la transfiguración de Jesús.

En ese hermoso evento en el cual Pedro, Santiago y Juan, tuvieron el privilegio de vivir con Jesús, hay tres momentos importantes para comprender el mensaje de la Transfiguración de Jesús: Subir, escuchar a Jesús y descender.

Subir: En la Biblia la montaña representa el lugar de encuentro con Dios, lugar en donde el hombre puede vivir un momento de proximidad e intimidad con el Creador. Moisés recibió las Tablas de la Ley en la cima del monte Sinaí. Jesús se retira frecuentemente a la cima de las montañas para orar y conversar con su Padre. El Evangelio de hoy dice que Jesús tomó consigo tres de sus discípulos para ir a la cima de la montaña y cuando estaban arriba, escucharon la voz de Dios que dijo: “Este es mi Hijo amado en quien tengo puestas mis complacencias, escúchenlo.”

Escuchar a Jesús es indispensable para todos los cristianos. No soy yo quien lo dice. Es Dios que dice a Pedro, Santiago y Juan que son testigos privilegiados de la Transfiguración: “Escuchen a Jesús”.

Debemos aprender a escuchar a Jesús. En la oración, en la Iglesia, en la lectura de la Palabra de Dios, en la vida de todos los días. En los momentos de silencio cuando Jesús nos consuela, nos aconseja y nos muestra el camino que debemos seguir. Debemos escuchar a Jesús cuando nos habla por medio de los mensajes que el Papa Francisco, envía frecuentemente a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Jesús habla frecuentemente en el fondo de nuestro corazón, cuando dejamos a un lado todas las actividades para “subir a la montaña”, en donde podemos estar en silencio y encontrarlo cara a cara.

En esta segunda semana de cuaresma, tratemos de identificar en dónde se encuentran las montañas que el Señor nos invita a subir, para escuchar su voz. ¿En dónde están los lugares tranquilos que nos permiten escuchar la voz de Jesús? Tratemos de leer todos los días una página del Evangelio. En el Evangelio siempre hay una palabra nueva e importante para cada uno.

Descender:

Una vez que hemos subido al templo y escuchado la Palabra de Jesús, debemos descender hacia el mundo en el cual vivimos todos los días. La Palabra de Jesús nos envía siempre hacia los demás. Nos invita a descender de nuestras preocupaciones y ocupaciones, para ir al encuentro de las personas que sufren. Las que tienen hambre. Las que se encuentran solas. Las que necesitan nuestra presencia. Las que no conocen todavía a Dios y que todavía, no han descubierto la belleza del Evangelio y la alegría de creer.

Dios Padre nos invita hoy a escuchar a su Hijo, para transmitir al mundo entero la alegría que viene de Él. En esta Fiesta de la Transfiguración, nosotros los cristianos, recibimos la misión de transfigurar a la sociedad y al mundo, para que todos los hombres y mujeres de nuestro planeta puedan decir como Pedro: “Señor, que bueno sería quedarnos aquí”. Amén.  P. Germán
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