2nd Sunday of Lent Year B LA, Feb. 28th 2021

posted Feb 24, 2021, 10:51 AM by German Sanchez   [ updated Feb 28, 2021, 8:49 AM ]

2nd  Sunday of Lent Year B

Los Angeles, Feb. 28th 2021

1st Reading: Book of Genesis 22,1-2,.9°,10-13,15-18

Psalm : 115(116)10.15.16-17.18-19

2º Reading: letter of St Paul to the Romans 8,31b-34

Gospel: Saint Mark 9,2-10

Today, the Church invites us to Transfigure our lives, so our Faith becomes Trust and Action.

Trust: In the first reading we heard the story of Abraham and the sacrifice of Isaac. Abraham is the Father of the faith for Jews, Christians, and Muslims. His descendants are as numerous as the stars in the sky and the sand on the edge of the sea.

All monotheists refer to Abraham who, having perfect faith, never doubted God, always had confidence, lived in the hands of God, and never was disappointed by the promises of God. The faith of Abraham is an example for us. Not only did he leave his country to go to an unknown land, but he was ready to sacrifice his only son in order to obey God. He knew that God is love and that he would not take away his son. In spite of not understanding the word of the angel who asked him to offer his son in sacrifice, he had confidence in God. God made him the promise of innumerable offspring and now was asking him to sacrifice his only son. With our Cartesian mentality it is hard for us to understand the will of God. We have to recognize that it is incomprehensible. God's ways are not ours.

Frequently we feel lost, disoriented, and sometimes even angry. There are situations, like the one we currently live with the Coronavirus, in which we do not understand where the love of God is in what happens to us. Today the liturgy and the Church invite us to follow Abraham and to believe that God is always present. We should have confidence in the love of God and in his power to transform every situation and to get good from everything we believe is wrong, that seems negative or that makes us suffer. The more faith we have, the stronger our trust in God will be and the peace in our hearts will be deeper. Believing in God allows us to affirm with Paul: "If God is with us, who can be against us?"

In this time of pandemic, in this Lent 2021, prayer, fasting and sharing should help us grow in trust in God. We need a solid faith to always live in the arms of God, to work in the building of a better world, and to exit this pandemic. Let us act as if everything depended on us, being sure that only God is capable of transforming evil into good.

Action. Trust in God always leads us to act, to move forward, to go further, and to commit ourselves in the fight against evil. Jesus often invited the disciples to go out from town to town. When the disciples wished to settle on the top of the mountain to contemplate the Transfiguration, Jesus forced them to descend. Faith is always a movement towards others. Faith in Jesus Christ is always manifested through a word of love, a gesture of solidarity, an action, or a commitment.

The world needs men and women who live with confidence and who are not afraid to act, to intervene in society, in politics, and in the Church. It needs men and women who work for fraternity. Let us take advantage in this Lenten season to live our faith in prayer, fasting, and sharing. Let us make our own the words of the psalm: "I will walk before the Lord in the land of the living." In this Pandemic let us thank the Lord for giving us the faith that allows us to live with confidence and forces us to leave ourselves to go to others. Have a good preparation towards Easter. Fr. Germán

2º Domingo de Cuaresma B

Los Ángeles 28 de febrero del 2018

1ª lectura : del Génesis 22,1-2,.9°,10-13,15-18

 Salmo : 115(116)10.15.16-17.18-19

2ª lectura : de la carta de St Pablo a lors Romanos 8,31b-34

Evangelio: San Marco 9,2-10

La Iglesia nos invita hoy a Transfigurar nuestra vida, para que la fe se transforme en nosotros en confianza y en acción.

Confianza: En la primera lectura escuchamos la historia de Abraham y el sacrificio de su hijo Isaac. Abraham es el Padre de la fe de judíos, cristianos y musulmanes. Su descendencia es tan numerosa, como las estrellas del cielo y la arena al borde del mar. Todos los monoteístas se refieren a Abraham porque tuvo una fe perfecta. Nunca dudó de Dios, siempre tuvo confianza, vivió en las Manos de Dios. Nunca fue decepcionado por las promesas de Dios. La fe de Abraham es un ejemplo para nosotros. No solamente abandonó su país para ir a una tierra desconocida, sino que se muestra listo para sacrificar a su hijo único, obedeciendo a Dios. Sabe que Dios es amor y que no puede quitarle su hijo. A pesar de no comprender la palabra del ángel, que le pide ofrecer a su hijo en sacrificio, tiene confianza en Dios. Dios le hizo la promesa de una descendencia innumerable y ahora le pide, sacrificar a su único hijo. Con nuestra lógica de pensamiento, nos cuesta trabajo comprender la voluntad de Dios.  Tenemos que reconocer que es incomprensible. Los caminos de Dios no son los nuestros.

Con frecuencia, nos sentimos perdidos, desorientados, a veces incluso enojados. Hay situaciones, como la que vivimos actualmente con el Coronavirus, en las cuales, no comprendemos en dónde está el amor de Dios, en lo que nos sucede.

Hoy la liturgia y la Iglesia nos invitan a seguir Abraham. Creer que Dios está siempre presente. Tener confianza en el amor de Dios y en su poder, para transformar toda situación. Para obtener el bien, de todo lo que creemos que está mal, que es negativo o que nos hace sufrir. Mientras más fe tengamos, más fuerte será nuestra confianza en Dios y la paz en nuestro corazón será más profunda. Creer en Dios, nos permite afirmar con Pablo: “Si Dios está con nosotros, ¿Quién puede estar contra de nosotros?”

En este tiempo de pandemia, en esta cuaresma 2021, la oración, el ayuno y el compartir, nos ayudarán a crecer en la confianza en Dios. Necesitamos una fe sólida para vivir siempre en los brazos de Dios. Para trabajar en la construcción de un mundo mejor y salir de esta pandemia. Actuemos como si todo dependiera de nosotros, estando seguros de que sólo Dios es capaz de transformar el mal en bien.

La acción. La confianza en Dios nos lleva siempre a actuar, a avanzar, a ir más lejos, a comprometernos en la lucha contra el mal. Jesús invita frecuentemente a los discípulos, a ir mar adentro. Ir de pueblo en pueblo. Cuando los discípulos desean instalarse en la cima de la montaña, para contemplar la Transfiguración, Jesús los obliga a descender. La fe es siempre un movimiento hacia los demás.

La fe en Jesucristo se manifiesta siempre, por medio de una palabra de amor, un gesto de solidaridad, una acción, un compromiso.

El mundo necesita hombres y mujeres que vivan con confianza. Que no tengan miedo de actuar, de intervenir en la sociedad, en la política y en la Iglesia. Hombres y mujeres que trabajen por la fraternidad.

En este Tiempo de Cuaresma, aprovechemos para vivir la fe en la oración, el ayuno y el compartir.

Hagamos nuestras, las palabras del salmo: “Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida”. Agradezcamos al Señor por habernos dado la fe, que nos permite vivir con confianza. Que nos obliga a salir de nosotros mismos, para ir hacia los demás. Feliz preparación hacia la Pascua.  P. Germán
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