2nd Sunday of Lent Year C Los Angeles, February 20th -21st 2016

posted Feb 18, 2016, 11:54 AM by German Sanchez   [ updated Feb 20, 2016, 11:55 AM ]

2nd Sunday of Lent Year C

 Los Angeles, February 20th -21st 2016
1st Reading: from the book of Genesis 15:5-12,17-18
Psalm 27:1,7-8,8-9,13-14
2nd Reading: letter of St Paul to the Philippians 3:17—4:1
Gospel from St Luke 9:28b-36

On this second Sunday of Lent the Church offers us the passage of the Transfiguration of Jesus before Peter, John, and James.

It seems to me that the Transfiguration of Jesus reminds us that Lent is a time the Church gives us to listen to the Lord, to experience the joy of being with Him, and to “Transfigure” our lives.

Listening to the Lord:

The Evangelist tells us that at the moment of the Transfiguration, the voice that came from heaven tells the apostles to listen to the Lord.

We cannot follow Christ if we do not listen to him. The baptized should take time to listen to the Word of God. Lent is a special time where we can read, meditate, listen, and study the Word of God. The Lord speaks to us every day. The Church offers us a reading for each day. There are many modern ways to discover the Word of God each day. We can have an application on our cellphones that gives us the Gospel every day.

Let us make the most of this Lent to become familiar with the Word of God. Let us listen to God’s voice every day.

Experiencing the joy of being with Him.

Pope Francis often says that Christians, the disciples of Jesus, should live joyfully. The message of the Church, and the presence of Jesus in our lives ought to produce in us a profound joy that nothing and nobody can take away.

If joy is not present in our words and in our lives it is because we have not yet discovered the peace and happiness that are the fruit of the Spirit of God in our being.

During the Lenten season, let us try to live joyfully. If God is with us, the peace and joy of the Gospel ought to live in our hearts.

“Transfiguring” our lives.

Lent is a great time to “transfigure” our lives. We have prayer, fasting, and the works of mercy to transfigure our being. If we listen to the Lord and if we live joyfully, our lives will be “transfigured”.

Everybody should see in our faces and in our being the presence of God if we listen to his Word and if we live joyfully.

The fruits of Lent will be visible in our lives if we make the most of this time to draw near to God and to our brothers and sisters.  Amen

P. Germán

2º Domingo de Cuaresma C

Los Angeles, el 21 de febrero del 2016

1ª lectura del libro del Génesis 15,5-12.17-18

Salmo 26(27) 1,7-8,8-9,13-14
2ª lectura de la carta de San Pablo a los Filipenses 3,17—4,1
Evangelio de San Lucas 9,28b-36

En este segundo Domingo de Cuaresma, la Iglesia nos propone el texto de la Transfiguración de Jesús ante Pedro, Juan y Santiago.

Me parece que la Transfiguración de Jesús, nos recuerda que la cuaresma es un tiempo que la Iglesia nos ofrece, para escuchar al Señor, experimentar la alegría de estar con Él y para “Transfigurar” nuestra vida.

Escuchar al Señor:

El evangelista nos dice que en el momento de la Transfiguración, la voz venida del cielo dice a los apóstoles que escuchen al Señor. No podemos seguir a Cristo si no lo escuchamos. Los bautizados debemos darnos tiempo para escuchar la Palabra de Dios. La cuaresma es un tiempo particular en el cual, podemos leer, escuchar, meditar y estudiar la Palabra de Dios. El Señor nos habla todos los días. La Iglesia nos propone una lectura cada día. Hoy tenemos muchos medios modernos, para descubrir la Palabra de Dios cada día. Podemos descargar en nuestro teléfono celular, una aplicación que nos ofrezca el Evangelio del día.

Aprovechemos de esta cuaresma para familiarizarnos con la Palabra de Dios. Escuchamos la voz de Dios todos los días.

Experimentar la alegría de estar con Él:

El Papa Francisco dice frecuentemente que los cristianos, los discípulos de Jesús deben vivir alegres. El mensaje de la Iglesia, la presencia de Jesús en nuestra vida, deben producir en nosotros una alegría profunda que nadie ni nada, pueda destruir.

Si la alegría no está presente en nuestras palabras y en nuestra vida, es porque no hemos descubierto todavía, la paz y la felicidad que son el fruto de la presencia del Espíritu de Dios en nuestra existencia.

Tratemos, en esta cuaresma, de vivir alegres. Si Dios está con nosotros, la paz y la alegría del Evangelio deben habitar nuestro corazón.

“Transfigurar” nuestra vida.

La cuaresma es el tiempo favorable para “transfigurar” nuestra vida. Tenemos la oración, el ayuno y las obras de misericordia, para transformar nuestra existencia. Si escuchamos al Señor y si vivimos alegres, nuestra vida será “transfigurada”.

Todos deben descubrir en nuestra cara y en nuestra existencia la presencia de Dios, si escuchamos su Palabra y si vivimos alegres. Los frutos de la cuaresma serán visibles, si aprovechamos de este tiempo para acercarnos a Dios y a nuestros hermanos(as).

Amen. P. Germán
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