2nd Sunday of the Church A LA, January 18th/19th, 2014

posted Jan 18, 2014, 6:57 PM by German Sanchez

2nd  Sunday of the Church Time A

Los Angeles, January 18th/19th, 2014

1st Reading: the book of Isaiah 49,3-6

Psalm :39(40) 2.4.7-8.9.10

2º Reading: First Letter of St Paul to the Corinthians 1:1-3

Gospel: Saint John 1,29-34

The Psalm that the Church proposed for this Sunday prompted us to sing “Here am I, Lord; I come to do your will

Then I’d like to invite you to think about these two questions:

1.- Do we want to do the will of the Lord? and

 2.- What is the will of the Lord?

1.- Do we want to do the will of the Lord?

On the day of our baptism we received the Holy Spirit who enlightens us, guides us, and gives us the strength to follow Christ and to walk with Him along the way of the Gospel.

But the Holy Spirit never forces us to do anything. All of us are free to listen, to follow, to reject, or simply to ignore Him.

God loves us too much to force us to do anything. We are completely free. Today the Church and the Gospel ask us: Do you want to do the will of the Lord?

Let’s take some time this week to think if indeed we want to do the will of the Lord or if, instead, we believe that following our own will might lead us to a better path than the one offered by God.

If we want to do the will of the Lord, then let’s try to answer the second question:

2.- What is the will of the Lord?

From the day of our baptism we have known and we have accepted that the Spirit of God dwells in our lives.

From the day of our baptism we have agreed to be part of God's chosen people, God's family. We have agreed to be the brothers and sisters of Jesus.

The prophet Isaiah says, in the first reading today, that God wants us to be the light of the nations and asks us for help in bringing Salvation, the Gospel, to all corners of the earth.

The will of the Lord is, for us, his Holy People, to become light for all humanity.

We, the baptized, have received the mission to bring light to all places where the darkness of evil and sin exists.

The Lord wants us to be his instruments to illuminate the hearts of all men and women in the world.

We are the light of the world and the light that we convey is the light that comes from the Gospel.

We are the light of the world and the light that we have in our hearts is the light we have received on the day of our baptism, the light of the risen Christ.

The Lord wants us to allow the Holy Spirit to enlighten us so that we can, in turn, enlighten our brothers and sisters with the light of Love, Justice and Peace.

Now that we understand the will of the Lord, let’s ask ourselves if we want to do His will.

God is counting on us, so let's start immediately. The world needs the light of the Gospel to dispel the darkness of evil, suffering, injustice, war, poverty, and sin.

Amen.

Fr. Germán

2º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 19 de enero del 2014

1ª lectura : del Libro de Isaías 49,3-6

 Salmo : 39(40) 2.4.7-8.9.10

2ª lectura : Comienzo de la 1ª carta de San Pablo a los Corintios 1,1-3

Evangelio: San Juan 1,29-34

El salmo que la Iglesia nos ha propuesto para este domingo, nos hizo cantar: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.

Entonces, los invito a reflexionar sobre estas dos preguntas:

1.- ¿Queremos hacer la voluntad del Señor? y

2.- ¿Cuál es la voluntad del Señor?

1.- ¿Queremos hacer la voluntad del Señor?

El día de nuestro bautismo, recibimos el Espíritu Santo que nos ilumina, nos guía y nos da la fuerza para seguir a Cristo y caminar con Él por el camino que el Evangelio nos propone.

Pero el Espíritu Santo nunca nos obliga a hacer algo. Todos somos libres de escucharlo, de seguirlo, o bien de rechazar su propuesta o simplemente de ignorarlo.

Dios nos ama demasiado como para obligarnos a hacer algo. Nosotros somos completamente libres. Hoy la Iglesia y el Evangelio nos preguntan: ¿Quieren hacer la voluntad del Señor?

En esta semana que empieza, tomemos un poco de nuestro tiempo para preguntarnos si en el fondo de nosotros mismos, deseamos hacer la voluntad del Señor o si en cambio, creemos que nuestra propia voluntad, puede guiarnos por un camino mejor que el propuesto por Dios. 

Si queremos hacer la voluntad del Señor, entonces tratemos de responder a la segunda pregunta:   

2.- ¿Cuál es la voluntad del Señor?

Desde el día de nuestro bautismo, sabemos y hemos aceptado que el Espíritu del Señor habite en nuestra vida.

Desde el día de nuestro bautismo, hemos aceptado formar parte del pueblo escogido por Dios, de la familia de Dios. Hemos aceptado ser los hermanos y hermanas de Jesús.

El profeta Isaías, que escuchamos en la primera lectura, dice que Dios desea que seamos la luz de las naciones, que le ayudemos a llevar la Salvación, el Evangelio a todos los rincones de la tierra.

La voluntad del Señor es de convertir a cada bautizado, como a su pueblo santo, en luz para toda la humanidad.

Todos los bautizados hemos recibido la misión de llevar la luz a todos los lugares, en donde existan las tinieblas del mal, del pecado.

El Señor desea que nosotros seamos sus instrumentos para iluminar el corazón de todos los hombres y mujeres de nuestra humanidad.

Nosotros somos la luz del mundo y la luz que llevamos, es la luz que viene del Evangelio.

Nosotros somos la luz del mundo. La luz que poseemos en nuestro corazón es la luz que recibimos el día de nuestro bautismo, la luz de Cristo resucitado.

El Señor desea que aceptemos la luz del Espíritu Santo para que así, podamos iluminar a nuestros hermanos y hermanas con la luz del Amor, de la Justicia y de la Paz.

Ahora que ya conocemos la voluntad de Dios, preguntémonos si queremos hacer su voluntad. Entonces, empecemos inmediatamente. El mundo necesita la luz del Evangelio para hacer desaparecer las tinieblas del mal, del sufrimiento, de la injusticia, de la guerra, de la pobreza, del pecado.

Amen

P. Germán
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