2º Domingo de Cuaresma B 8 marzo del 09

posted Mar 6, 2009, 9:57 AM by Fr Germán Sanchez

2º Domingo de Cuaresma

Año Litúrgico B

Los Ángeles 8 de marzo del 2009

1ª lectura: Libro del Génesis 22,2.9a.10-13.15-18

 Salmo : 115(116B)

2ª lectura : de la 1ª carta de Sn Pablo a los Corintios  8,31b-34

Evangelio: San Marcos 9,2-10

En este segundo domingo de Cuaresma, la Iglesia nos propone la Transfiguración de Jesús y la historia del Sacrificio de Isaac para invitarnos a reflexionar sobre la Confianza y sobre la Transfiguración en nuestra vida de Cristianos.

La Confianza:

El libro del Génesis nos presenta a Abraham, Padre de la Fe, como un ejemplo de la Confianza de quien cree en Dios.

Dios le propone a Abraham que deje su país para ir en un lugar desconocido y le promete una descendencia más numerosa que las estrellas del cielo.

Desde el principio, Abraham tiene confianza en Dios. Con la paz en su corazón, a pesar de todas las preguntas que debió plantearse, con todas las interrogaciones de su esposa y de sus amigos y familiares que debieron cree que estaba loco o que soñaba, sin entender ni el cómo ni él porqué de lo que Dios le proponía vivir, Abraham deja su país, cree en la promesa pone su confianza en Dios.

Sara y Abraham tienen un hijo. La promesa de la descendencia comienza a realizarse y de pronto Dios le pide a Abraham que le ofrezca su hijo en Sacrificio. La palabra sacrificio quiere decir “consagrar o hacer sagrado”.

Abraham no comprendió y decide hacer un holocausto para inmolar a Isaac, inmediatamente empieza los preparativos y Dios interviene para impedir que Abraham mate a su hijo y para hacerle entender que le que él pide es simplemente que manifieste su confianza y que reconocer que ese niño no le pertenece sino que es algo sagrado ya que es un regalo de Dios.

Abraham es un ejemplo para nosotros en el sentido de que vive con confianza y con un corazón en paz acontecimientos difíciles e incluso imposibles a comprender.

Un gran maestro espiritual que encontré en varias ocasiones y del cual leí casi todos sus escritos, el hermano Roger de Taizé, habla frecuentemente de la Paz en el corazón, de la alegría y de la confianza. El hermano Roger dice que el fruto de la Fe es la paz en el Corazón y la alegría.

Abraham es también un ejemplo para los padres de familia que deben vivir en la acción de gracia, en la Eucaristía que es la acción de gracia y el sacrificio por excelencia, por el don sagrado que Dios les otorga con el nacimiento de un hijo(a).

El comportamiento de Abraham nos recuerda también que los hijos no son la propiedad de los padres sino que son antes de todo y sobre todo los hijos(as), amados de Dios y que el padre y la madre de un niño han sido escogidos para ocuparse de una criatura sagrada que es imagen y semejanza de Dios.

 Este domingo nos propone la confianza y la paz en el corazón de Abraham para que sepamos transfigurar nuestra vida cotidiana.

 La Transfiguración

Con el bautismo hemos sido transfigurados. Ya no somos nosotros que vivimos sino Cristo quien vive en nosotros. En el momento del bautismo, la Iglesia le dice al niño o al adulto que ha sido sumergido en el agua: Ya eres una creatura nueva, haz revestido a Cristo y el vestido blanco que portas es el signo.

La vida de todo cristiano es una Transfiguración en Cristo. Si dejamos el Espíritu de Dios vivir  en nosotros y conducir nuestras acciones; los acontecimientos, las palabras y las obras de nuestra vida diaria serán transfigurados e iluminados por Cristo.

La Transfiguración del Señor frente a sus discípulos, es una invitación para que todos los cristianos  se transfiguren, se dejen iluminar con la luz recibida en el bautismo para irradiar la belleza, la paz y la alegría de quien ha sido salvado por Cristo.

El Cristianismo no es una religión de sufrimiento, de fracaso o de dolor; la fe en Cristo resucitado es una dinámica de Transfiguración para vivir en la Luz y en la Paz. En este 2º domingo de Cuaresma, preguntémonos hasta que punto tenemos confianza en presencia y en la acción de Dios en nuestra existencia y observamos las oscuridades y las tinieblas que existen en nuestra vida para transfigurarlas con la luz del Cristo.

Amen         

P. Germán
Comments