30th Sunday in Ordinary time year B LA, October 27th /28th, 2018

posted Oct 26, 2018, 6:49 PM by St Sebastian Catholic Parish

30th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, October 27th /28th, 2018

1st Reading: from the Book of Jeremiah 31:7-9

Psalm : 126:1-2,2-3,4-5,6

2º Reading: from the letter to the Hebrews 5:1-6

Gospel: Saint Mark 10:46-52

Today the Synod of Bishops dedicated to young people ends in Rome. Within a few weeks, Pope Francis will present us with a text written by himself after having listened to the participants in the Synod. While waiting for this text from the Pope, let us pray for him. May the Holy Spirit enlighten him and give him the necessary strength so that he can continue to guide the Church along the path of the Gospel. Let us pray that this Synod will open the doors of the Church to welcome all young people of good will who wish to be guided by the Holy Spirit.

From today's Gospel, I offer three points that seem important to me.

In the Church and in society people should not be excluded. Jesus invites us to get up and walk.

Jesus says today: What do you want me to do for you?

In the Church and in society people should not be excluded.

Bartimaeus was blind, begging alms at the edge of the road and when he began to call loudly to Jesus, many rebuked him telling him to be silent. In our world there are many excluded people. Society excludes people because they are different, because they have a disability or a physical or psychological problem, because they are poor or because they are at the edge of the path of the economic or labor system. Around us there are many people who feel excluded and who are truly outside society.

Jesus stops and calls Bartimaeus. He wants to meet him, talk to him and help him get out of his excluded situation. With his behavior, Jesus reminds us that in society and in the Church there should not be excluded people. Today we can look around us to identify people who feel left out. We are invited to follow the example of Jesus. Let's get out of our indifference, take time to meet the excluded people, try to open the doors of the Church and change the laws of society so that there are no more excluded people.

Jesus invites us to get up and walk. Whether we are an excluded person or a well-integrated one in society or in the Church, Jesus invites us to get up and walk. The Church must remind us every day that we are men and women on the way. We must leave monotony or laziness or fear or conformism. The disciples of Christ should not feel afraid to move forward. We should always seek solutions to problems and difficulties. Let us place our trust in the light and strength that the Holy Spirit offers us in each sacrament. Let us walk together with Christ towards a better world and a Church closer to the Gospel.

Jesus says today: "What do you want me to do for you?" Since Jesus came to earth and since he sent us to the Holy Spirit, God committed himself to help us, until the end of the world, to find happiness and peace for ourselves and for others. Do not hesitate to ask him for help. If we follow his advice we will walk with him and with him we will work for the abolition of all exclusion.

Be confident. God is with us to fight against all suffering and we must always commit ourselves to the pursuit of happiness and peace for all.

 Amen.  Fr. Germán

30º Domingo del Tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 28 de octubre del 2015

1ª lectura: del libro de Jeremías  31,7-9

Salmo: 125,1-2.2-3.4-5.6

2ª lectura: de la carta a los Hebreos 5,1-6

Evangelio: de San Marcos 10,46-52

Hoy termina en Roma, el Sínodo de los Obispos consagrado a los jóvenes. Dentro de algunas semanas, el Papa Francisco nos presentará un texto, escrito por él mismo, después de haber escuchado a los participantes en el Sínodo. En espera de ese texto del Papa, oremos por Él. Que el Espíritu Santo lo ilumine y le de la fuerza necesaria, para que continúe guiando la Iglesia por el camino del Evangelio. Oremos para que éste Sínodo abra las puertas de la Iglesia, para recibir a todos los jóvenes de buena voluntad, que desean dejarse guiar por el Espíritu Santo.

Del Evangelio de hoy, les propongo tres puntos que me parecen importantes.

En la Iglesia y en la sociedad, no debería haber personas excluidas.

Jesús nos invita a levantarnos y caminar.

Jesús dice hoy: ¿Qué quieres que haga por ti?

En la Iglesia y en la sociedad no debería haber personas excluidas.

Bartimeo era ciego, pedía limosna al borde del camino y cuando se puso a gritar para llamar a Jesús, muchos lo reprendían para que se callara. En nuestro mundo hay muchas personas excluidas. La sociedad excluye a las personas porque son diferentes, ya sea porque tienen una incapacidad o un problema físico o sicológico, porque son pobres, porque están al borde del camino del sistema económico, o de trabajo. Alrededor de nosotros hay muchas personas que se sienten excluidas y que están verdaderamente al margen de la sociedad. 

Jesús se detiene y llama a Bartimeo. Quiere encontrarlo, hablarle y ayudarle a salir de su situación de marginado. Con su comportamiento, Jesús nos recuerda que en la sociedad y en la Iglesia, no debe haber personas excluidas. Hoy podemos mirar alrededor de nosotros, para identificar a las personas que se sienten excluidas. Estamos invitados a seguir el ejemplo de Jesús. Salgamos de nuestra indiferencia, tomemos tiempo para encontrar a las personas excluidas. Tratemos de abrir las puertas de la Iglesia y cambiar las leyes la sociedad, para que no haya más personas excluidas.

Jesús nos invita a levantarnos y caminar. Ya sea que seamos una persona excluida o bien integrada en la sociedad y en la Iglesia, Jesús nos invita a levantarnos y caminar. La Iglesia debe recordarnos todos los días, que somos hombres y mujeres en marcha. Debemos salir de la monotonía, o de la pereza, o del miedo, o del conformismo. Los discípulos de Cristo no deben sentir miedo de avanzar. De buscar siempre solución a los problemas y dificultades. Pongamos nuestra confianza en la luz y en la fuerza que el Espíritu Santo nos ofrece en cada sacramento. Caminemos juntos con Cristo hacia un mundo mejor y una Iglesia más cercana al Evangelio.

Jesús dice hoy: “¿Qué quieres que haga por ti?” Desde que Jesús vino a la tierra y desde que nos envió al Espíritu Santo, Dios se comprometió con nosotros para ayudarnos, hasta el fin del mundo. A encontrar la felicidad y la paz para nosotros y para los demás. No dudemos en pedirle ayuda. Si seguimos sus consejos, vamos a caminar con Él y con Él vamos a trabajar por la abolición de toda exclusión.

Confianza. Dios está con nosotros para luchar contra todo sufrimiento y siempre debemos comprometernos en la búsqueda de la felicidad y de la paz para todos.. Amen   P. Germá
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