31st Sunday in the Church’s C November 2nd / 3rd, 2013

posted Oct 31, 2013, 4:10 PM by German Sanchez

31st Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, November 2nd / 3rd, 2013

1st Reading: from the book of Wisdom 11,22—12,2

Psalm : 144(145)1-2.8-9.10-11.13.14

Reading: from the 2nd Letter from Paul to the Thessalonians 1,11—2,2

Gospel: Saint Luke 19,1-10

 

The story of the chief tax collector of Jericho is frequently used in the catechesis for children. It’s a simple account that gives us many elements to think about our own encounter with Jesus.

This week I invite you to read again what Jesus said to this short man who wanted to see who Jesus was: Zacchaeus, come down quickly, for today I must stay at your house”.

God wants to meet with us.
Jesus calls Zacchaeus by name. He knows very well about the weaknesses, sins, and wealth of this man. But Jesus knows that, at the heart of this tax collector, there is also goodness. The goodness of someone who wants to admit his own mistakes and change his live.

God wants to meet with us and so He calls us by name. He knows us better than ourselves. The Lord knows our sorrows, joys, pains, fears, beliefs, and doubts.

God looks at the bottom of our hearts with a positive view, full of hope and love.

God is seeking for us and every day we are invited to descend from our prides, our beliefs, and our distractions to find Him.

During this week, let’s try to find all the moments in which God is seeking for us through someone or through an event. Let’s try to find in our lives all those situations in which we see that God is trying to reach us.

God wants to stay in our homes.

Let’s not postpone this meeting for tomorrow. God wants to stay in our homes today.

Don’t look for excuses not to open the door of your home and your heart to God. He is knocking on the door today and expects us to decide now to accept His presence in our lives.
It is not just about a visit or a temporary encounter. God wants to stay, He wants to settle down, inhabit, and make our life and our existence His temple, His home.

Like Zacchaeus, we can quickly and joyfully accept to receive the Lord that is searching for us. And, like Zacchaeus, we are going to see a big change in our lives.

The Salvation, the Peace, and the Happiness that comes from the Lord will be with us if we accept to receive Him in our hearts and if we allow Him to stay in our lives.

Let’s quickly open our hearts to God who is searching for us. Shall the Lord be allowed to inhabit in our homes.

Amen.

Fr. Germán

31º Domingo tiempo de la Iglesia  

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 3 de noviembre del 2013

1ª lectura: del libro de la Sabiduría 11,23—12,2

Salmo : 144 (145) 1-2.8-9.10-11.13.14

2ª lectura: de la 2ª carta de Pablo a los Tesalonicenses 1,11—2,2

Evangelio: de San Lucas 19,1-10

La historia de este jefe encargado de recolectar los impuestos en Jericó, es frecuentemente utilizada en el catecismo para los niños. Se trata de una historia simple que nos proporciona muchos elementos para reflexionar sobre nuestro encuentro con Jesús.

Los invito en esta semana a leer nuevamente lo que Jesús le dice a ese hombre de baja  estatura que busca  ver quién es Jesús: “Zaqueo, bájate pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”.

Dios busca encontrarse con nosotros.

Jesús llama a Zaqueo por su nombre. Él conoce muy bien las debilidades, el pecado y la riqueza de este hombre. Jesús sabe que en el corazón de este recaudador de impuestos, existe la bondad de alguien que desea reconocer sus errores y cambiar de vida.

Dios busca encontrarse con nosotros y nos llama por nuestro propio nombre. Él nos conoce mejor que nosotros mismos. El Señor conoce nuestras penas, alegrías, tristezas, temores, convicciones y dudas.

Dios ve el fondo de nuestro corazón con una mirada positiva,  llena de esperanza y de amor.

Dios nos busca y todos los días nos invita a descender de nuestro orgullo, de nuestras convicciones y de nuestras distracciones que nos impiden  encontrarlo.

Tratemos de descubrir en esta semana, todos los momentos en los cuales Dios nos busca, ya sea por medio de alguien o por medio de algún  acontecimiento. Tratemos de descubrir en nuestra vida, todas las situaciones en las cuales vemos que Dios busca encontrarse con nosotros.

Dios desea hospedarse en nuestra casa.

No dejemos para mañana este encuentro, Dios desea hospedarse en nuestro hogar hoy.

No busquemos excusas para no abrir la puerta de nuestro hogar y de nuestro corazón a Dios. Él toca a la puerta hoy y espera que ahora mismo, decidamos aceptar su presencia en nuestra vida.

No se trata simplemente de una visita o de un encuentro pasajero. Dios desea hospedarse, es decir, instalarse, habitar, hacer de nuestra vida y de nuestra existencia su templo, su residencia.

De la misma manera que Zaqueo, nosotros podemos aceptar  recibir ahora mismo  con alegría al Señor que nos busca y como Zaqueo vamos a ver un gran cambio en nuestra vida.

La Salvación, la Paz y la Felicidad que vienen de Dios, estarán con nosotros si aceptamos recibir a Dios en nuestro corazón y si le permitimos hospedarse en nuestra vida.

Rápido, abramos nuestro corazón a Dios que nos busca y dejémoslo hospedarse en nuestra casa.

Amen.

P. Germán
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