31th Sunday of the Church A Los Angeles, November 4th / 5th, 2017

posted Nov 1, 2017, 11:16 AM by St Sebastian Catholic Parish

31th Sunday of the Church

Time A

Los Angeles, November 4th / 5th, 2017

1st Reading: from the  book of the Prophet Malachi 1,14b—2,2b.8-10 Psalm : 130(131)1.2.3

2º Reading: from the1st  Letter of St Paul to the Thessalonians 2,7b-9.13

Gospel: Saint Mathew 23,1-12

Today’s liturgy reminds us that the only Master and Lord is Christ and that we are his disciples and servants of our brothers and sisters.

Christ is the only Master and Lord.

Today’s Gospel tells us clearly that the only Master, the only Lord and the only Guide to whom we should listen, follow and unconditionally love is Christ.

There are many gurus, idols and charlatans whom some of our brothers and sisters listen to and follow. Often we meet persons, from all social classes and sometimes very cultivated people who consult clairvoyants, counselors and therapists and who are gradually transformed into the likeness of their masters.  These people consult their “masters” before making any important decisions in their lives.

Attention. The Gospel reminds us that the only Master and Lord is Christ. He is the only counselor who advises us freely and who guides us with love. He is the only one who has the authority to enlighten us and to help us find the way or to make  decisions because he is the only one who does what he says. There is no contradiction between his words and his actions.

We sometimes forget that God is with us. He is on our side to enlighten us, guide us, strengthen us and protect us. If we seek help abroad, it is because we have lost faith in Jesus Christ who is the only Master and Lord.

Today we are invited to turn our gaze to Jesus and recognize that we are all servants. We are the disciples of the one who is the greatest of all because he is the Servant of all.

In this society where there is much talk about success, competitiveness and productivity, we find it difficult to listen to the discourse of Christ who tells us that the greatest among us must be the servant of all and that whoever exalts himself will be humbled and whoever humbles himself will be exalted. 

Christians are disciples of a Master and Lord who manifested his power, authority and divinity in his life as a servant and, condemned to death on the cross as a criminal.

The words and acts of Christ are always at the service of the poorest, the excluded and all men and women who suffer physically and psychologically. The Good News that Christians must convey today is a message of mercy, love, compassion and brotherhood that is available to all. The mission of the Church is to serve humanity as Christ did.

Let us not be fooled by the discourse of some in our society. The greatest, the richest and the happiest of all are the ones who serve others as Christ served.

Let us not forget that Christ is the only Master and that we are all servants of our brothers and sisters.

Amen.
Fr. Germán

31º  Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 5 noviembre del 2017

1ª lectura : del Libro del profeta Malaquias1,14—2,2b.8-10

 Salmo : 130(131)1.2. 3

2ª lectura : de la 1ª carta de San Pablo a los Tesalonicenses 2,7b-9.13

Evangelio: San Mateo 23,1-12

La liturgia de hoy nos recuerda que el único Maestro y Señor es Cristo. Que todos los discípulos de Cristo deben ser servidores.

Cristo es el único Maestro y Señor.

El evangelio de hoy nos dice claramente, que el único Maestro, el único Señor, el único guía que debemos escuchar, seguir y amar incondicionalmente es  Cristo.

Actualmente, existen muchos gurús, ídolos y charlatanes que nuestros hermanos y hermanas escuchan y siguen. Frecuentemente, encontramos personas, de todos los medios sociales, a veces muy cultivados,  que consultan videntes, consejeros o terapeutas, que se transforman poco a poco en sus maestros. Conozco gente que consulta uno de esos maestros que la sociedad propone hoy, antes de tomar una decisión importante en su vida, en su pareja, en su familia o en el trabajo.

Atención. El Evangelio nos recuerda que el único Maestro y Señor es Cristo. Él es el único consejero que nos orienta gratuitamente, que nos guía con amor. Él es el único que tiene autoridad para iluminarnos. Para ayudarnos a encontrar el camino o las decisiones que debemos tomar, porque es el único que hace lo que dice. En él no hay contradicción entre sus palabras y sus acciones.

Hemos olvidado que Dios está con nosotros. Que está a nuestro lado para iluminarnos, guiarnos, fortalecernos y defendernos. Si buscamos ayuda del exterior, es porque hemos perdido la fe en Jesucristo que es el único Maestro y Señor.

Hoy estamos invitados a dirigir nuestra mirada hacia Jesús. A reconocer que todos somos servidores, porque somos los discípulos de Aquel que es el más grande de todos porque es el Servidor de todos.

En esta sociedad en la cual se habla   mucho de éxito, de competitividad y de productividad, nos cuesta trabajo escuchar el discurso de Cristo que nos dice, que el más grande entre nosotros, debe ser el servidor de todos.  Que quien se enaltece será humillado y quien se humilla será enaltecido.

Los cristianos son discípulos de un Maestro y Señor, que manifestó su poder, su autoridad y su divinidad en su vida de Servidor y en la cruz, condenado a muerte como un criminal.

Las palabras y los actos de Cristo están siempre al servicio de los más pobres, de los excluidos y de todos los hombres y mujeres que sufren física y sicológicamente. La Buena Nueva que los cristianos deben transmitir hoy, es un mensaje de misericordia, de amor, de compasión y de fraternidad que debe estar al alcance de todos. La misión de la Iglesia es de servir la humanidad como Cristo lo hizo.

No nos dejemos engañar por el discurso de algunos en nuestra sociedad. El más grande, el más rico y el más feliz de todos es aquel que sirve a los demás como Cristo sirvió.

No olvidemos que Cristo es el único Maestro y que todos somos servidores.

Amen.

P. Germán
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