32nd Sunday C November 6th /7th, 2010

posted Nov 2, 2010, 5:35 PM by Fr. German Sanchez

32nd Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, November 6th /7th, 2010

1st Reading: from the 2nd book of Maccabees 7,1-2.9-14

Psalm : 16 (17)1.5-6.8.15

Reading: from the 2nd Letter from Paul to the Thessalonians 2,16—3,5

Gospel: Saint Luke 20,27-38

There are biblical texts that we wouldn’t want to use in the liturgy for example, when we have a baptism (10:30am) or a group of filmmakers (12:00 noon) who will film the celebration in order to produce a film that will be used as a tool in an evangelization program.

We are tempted to change these biblical texts for other ones better known, simpler, clearer and easier to understand. But, if the Church recommends the texts that we have just proclaimed for this Sunday, it is because in these somewhat strange pages there is also a message for our community and for each of us today.

This Sunday’s liturgy invites us to center this week’s meditation on the resurrection of the dead.

It seems, according to some studies, that there exists today, even among Christians, people who do not believe in the resurrection of the dead. This should not surprise us, since it has always been difficult, even among Jesus’ contemporaries,  to accept this basic element of faith.

I invite you today to rekindle your faith in the resurrection of the dead, supported by this Sunday’s Gospel and in the words of Jesus.

When they question Jesus on the resurrection of the dead, He responds with two affirmations:

1.- In eternal life we will be like the angels

2.- Our God is a God of the living

1.- In eternal life we will be like the angels.

No one has seen an angel so no one knows what they look like or how they live. Also, no one who has died has returned from paradise.  The only thing we know is that the angels are close to God.

Jesus does not give us many details about what will happen after death but He does say, simply, that we will be as the angels.

We will be very different from what we are today. The transformation of a grain of wheat into a plant, or of a worm into a butterfly helps us imagine the change produced by death in those who rise with Christ so as to be as angels before God.

Let us not allow ourselves to be deceived, induced into error or confused by those who claim that they have had contact with the dead and maintain communication with them.

Let us trust in Jesus and follow Him so that we will be worthy of rising with Him so as to be closer to God.

2. Our God is a God of the living.  The second affirmation that Jesus makes, speaking of the resurrection, is that our God is a God of the living. This means that the dead live with God and that God lives with the living, with us.

Baptism is a sacrament by which we accept dying to sin in order to live in love, to live with God.

We, the baptized, have been chosen by God to announce to the world that  He is present in our humanity, that He intervenes in our existence, and that He is interested in the lives of each and every one of us since He desires that everyone have life, and have it in abundance.

Today we want to affirm our faith in the resurrection of the dead and our faith in the presence of God in our life.

Amen.

Fr. Germán

32º Domingo tiempo de la Iglesia  

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 6/7 de noviembre del 2010

1ª lectura: del 2º libro de los Macabeos 7,1-2.9-14

Salmo : 16 (17)1.5-6.8.15

2ª lectura: de la 2ª carta de Pablo a los Tesalonicenses 2,16—3,5

Evangelio: de San Lucas 20,27-38

Hay textos bíblicos que no quisiéramos utilizar en la liturgia, sobre todo cuando tenemos un bautizo (10:30am) o un grupo de cineastas (a las doce del día) que va a filmar la celebración para producir una película que será utilizada como un útil en un programa de evangelización.

Tenemos la tentación de cambiar esos textos por otras páginas bíblicas más conocidas, más simples, más claras y más fáciles de interpretar. Pero, si la Iglesia nos propone en la liturgia de este domingo los textos que acabamos de proclamar es porque en esas páginas un poco extrañas también hay un mensaje para nuestra comunidad y para cada uno de nosotros hoy.

La liturgia de este domingo nos invita a centrar la meditación de esta semana en la resurrección de los muertos.

Parece, según algunas estadísticas, que existe actualmente, incluso entre los cristianos, gente que no cree en la resurrección de los muertos. Eso no debe sorprendernos ya que siempre e incluso los contemporáneos de Jesús tuvieron dificultad para aceptar este fundamento de la fe.

Los invito hoy a reavivar su fe en la resurrección de los muertos apoyados en el Evangelio de este domingo y en las palabras de Jesús.

Cuando interrogan a Jesús sobre la resurrección de los muertos él responde con dos afirmaciones:

1.- En la vida eterna seremos como los ángeles

2.- Nuestro Dios es un Dios de vivos

1.- En la vida eterna seremos como los ángeles. Nadie ha visto un ángel. No sabemos cómo son ni cómo viven. Tampoco un muerto ha regresado del Paraíso. Lo único que sabemos es que los ángeles están cerca de Dios.

Jesús no nos da muchos detalles sobre lo que va a suceder después de la muerte pero nos dice simplemente que seremos como los ángeles.

Seremos muy diferentes de lo que somos hoy. La transformación del grano de trigo en la planta o del gusano en la mariposa nos ayuda a imaginar el cambio producido por la muerte en aquellos que resucitan con Cristo para estar como los ángeles cerca de Dios.

No nos dejemos engañar, inducir en error o confundir por aquellos que afirman tener contacto con los muertos y mantener una comunicación con el más allá.

Tengamos confianza en Jesús y sigámoslo para que seamos dignos de resucitar con Él para estar cerca de Dios.

2.- Nuestro Dios es un Dios de vivos: La segunda afirmación que Jesús hace hablando de la resurrección es que nuestro Dios es un Dios de vivos. Eso quiere decir que los muertos viven con Dios y que Dios vive con los vivos, con nosotros.

El bautismo es el sacramento en el cual aceptamos morir al pecado para vivir en el amor, para vivir con Dios.

Nosotros los bautizados, hemos sido escogidos por Dios para anunciar al mundo que Dios está presente en nuestra humanidad, que él interviene en nuestra existencia y que él se interesa en la vida de todos y de cada uno ya que dese que todos tengan la vida y la tengan en abundancia.

Hoy queremos afirmar nuestra fe en la resurrección de los muertos y nuestra fe en la presencia de Dios en nuestra vida. Amen.

P. Germán
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