33rd Sunday of the Church Time A LA, November 15th, 2020

posted Nov 12, 2020, 11:16 AM by St Sebastian Catholic Parish

33rd Sunday of the Church

Time A

Los Angeles, November 15th, 2020

1st Reading: book of the Proverbs 31,10-13.19-20.30-31

Psalm : 127(128)1-2.3. 4-5

2º Reading: from the1st  Letter of St Paul to the Thessalonians 5,1-6

Gospel: Saint Mathew 25,14-30

This This Sunday's parable tells us about God, about creation, and about ourselves.

God is the owner of the creation that went away on a journey. Creation is everything that God has entrusted to us. We are the servants to whom God has entrusted his domain.

Let's read this parable carefully to discover all the talents that God has entrusted to us, the trust that God has placed in us, and the trust we have in ourselves, in our brothers and sisters, and in God. This week I invite you to discover all the talents or gifts that God has entrusted to us. They are material and spiritual.

They are many, and we have not all received the same talents or the same amount. The first gift that God has placed in our hands is Creation. It's for everyone. Everyone can contemplate its beauty in the landscapes, in the flowers of the fields, and in the animals that inhabit the earth.

Everyone enjoys the elements that nature offers us to live. We share the air, the water, the light, and the heat of the sun. Creation has been entrusted to humanity for us to protect, use, and develop it.

There are other gifts or talents that the Lord has entrusted to us. In our midst there are musicians, others who know how to cook, others who are computer specialists, and others who have the gift of the word to teach, etc. Each one can make a list of the gifts they have received and can also ask themselves how are you making them bear fruit and how are you sharing those gifts with others?

There are also spiritual gifts that we have received for our own good and for the good of others. The Word of God, the Eucharist, Love, Fraternity,… are gifts that exist in our hearts and that we must nurture, develop and use to live better with our brothers and sisters.

If one day you are sad or depressed, think of all the gifts that God has entrusted to you and you will be happy because we are rich, thanks to all the treasures we have.

Making a list of gifts and talents that God has entrusted to us allows us to discover the great trust that God has in each one of us. God has confidence in us and asks us to have confidence in Him, in ourselves and in our brothers and sisters. The opposite of confidence is fear. The servant in the parable who buries his piece of money out of fear of his employer is condemned because he did not know how to take risks. God asks us to take the risk of loving. We cannot bury or hide everything we have received. We have received the Gospel to share it. We have received creation so that we love it and so that it becomes the common home of all its inhabitants.

Fear is a bad advisor. It leads us to build walls of separation. It distances us from others.  It makes us hide talents in safe boxes knowing that they should be at the service of others. Fear destroys our fraternal relationships; it separates us from God and from others.

Let us not let ourselves be advised by fear and neither let us listen to those who live in fear and who have forgotten that Faith is synonymous with Confidence.

Let us discover our talents and not be afraid to love, develop and share them to receive the reward of the One who has entrusted them to us. Amen. Fr. Germán

33º  Domingo del Tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 15 de noviembre del 2020

1ª lectura : del Libro de los Proverbios 31,10-13.19-20.30-31

 Salmo : 127(128)1-2.3. 4-5

2ª lectura : de la 1ª carta de San Pablo a los Tesalonicenses 5,1-6

Evangelio: San Mateo 25,14-30

La parábola de este domingo nos habla de Dios, de la creación y de nosotros mismos.

Dios es el propietario de la creación que se fue de viaje. La creación es todo lo que Dios nos ha confiado. Nosotros somos los servidores, a quienes Dios ha confiado su dominio.

Leamos con atención esta parábola, para descubrir todos los talentos que Dios nos ha confiado, la confianza que Dios ha puesto en nosotros y la confianza que tenemos en nosotros mismos, en nuestros hermanos(as) y en Dios. En esta semana los invito a descubrir todos los talentos o dones, que Dios nos ha confiado. Ellos son materiales y espirituales.

Son muy numerosos y no todos hemos recibido los mismos talentos, ni en la misma cantidad. El primer don que Dios ha puesto en nuestras manos es la creación. Es para todos. Cada uno puede contemplar su belleza en los paisajes, en las flores de los campos y en los animales que habitan la tierra. Todos disfrutan de los elementos que la naturaleza nos ofrece para vivir. Compartimos el aire, el agua, la luz y el calor del sol. La creación ha sido confiada a la humanidad para que la protejamos, la utilicemos y desarrollemos.

Hay otros dones o talentos que el Señor nos ha confiado. En medio de nosotros hay músicos, otros saben cocinar, otros son especialistas en informática, otros tienen el don de la palabra para enseñar, etc. Cada uno puede hacer la lista de los dones que ha recibido y también puede preguntarse ¿Cómo los está haciendo producir frutos y cómo está compartiendo esos dones con los demás?

También hay dones espirituales que hemos recibido para nuestro bien y para el bien de los demás. La Palabra de Dios, la Eucaristía, el Amor, la Fraternidad,… son dones que existen en nuestro corazón y que debemos alimentar, desarrollar y utilizar, para vivir mejor con nuestros hermanos y hermanas.

Si algún día esta triste o deprimido, piense en todos los dones que Dios le ha confiado, se va a alegrar porque somos ricos, gracias a todos los tesoros que poseemos.

Hacer la lista de los dones y de los talentos que Dios nos ha confiado, nos permite descubrir la inmensa confianza que Dios tiene en cada uno de nosotros. Dios tiene confianza en nosotros y nos pide que tengamos confianza en Él, en nosotros mismos y en nuestros hermanos(as). Lo contrario de la confianza es el miedo. El servidor de la parábola que entierra su pieza de dinero por miedo a su patrón es condenado porque no supo tomar riesgos. Dios nos pide que tomemos el riesgo de amar. No podemos enterrar o esconder todo lo que hemos recibido. Hemos recibido del Evangelio para compartirlo. Hemos recibido la creación, para amarla y para que sea la casa común de todos sus habitantes.

El miedo es un mal consejero. Nos lleva a construir muros de separación, nos aleja de los demás, nos hace esconder los talentos en cofres fuertes, sabiendo que deberían estar al servicio de los demás. El miedo destruye nuestras relaciones fraternas, nos aleja de Dios y de los demás.

No nos dejemos aconsejar por el miedo, tampoco escuchemos a aquellos que viven con miedo y que han olvidado que la Fe es sinónimo de Confianza.

Descubramos nuestros talentos, no tengamos miedo de amarlos, desarrollarlos y compartirlos para recibir la recompensa de Aquel, que nos los ha confiado. Amén.  P Germán
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