33th Sunday in Ordinary time year B Los Angeles, November 17th/18th, 2018

posted Nov 15, 2018, 11:24 AM by St Sebastian Catholic Parish

33th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, November 17th/18th, 2018

1st Reading: from the Book of Daniel 12,1-3

Psalm : 16:5,8,9-10,11

2º Reading: from the letter to the Hebrews 10:11-14,18

Gospel: Saint Mark 13:24-32

Before finishing Liturgical Year B, which we will conclude next Sunday with the feast of Christ the King, the Church reminds us that we are passing through this life, that everything passes, but the Word of God remains.  

We are passing through.

We live in a secularized world. God has been displaced and replaced by idols such as money, well-being, comfort, benefit, the present moment ...

We have forgotten that we are neither the owners nor the creators of creation. The apocalyptic texts remind us that there are many natural catastrophes, many manifestations of nature that we do not understand, that we cannot prevent and that we do not know how to control.

We are on the earth and we are the administrators of creation that is beautiful, complex and that needs our intelligence and our love to offer it the best for the benefit of all.

In this passing though the earth we are not alone. God is with us, Saint Michael, the head of the angels is at our side to help us fight against all the forces of evil that destroy us and damage creation.

It is a mistake to get God out of creation. He is the master and Lord who will return to ask us for an accounting. Without God we will get away from his plan.

God's plan is that we love creation, that we take advantage of it, that we care for it, that we protect it and keep it beautiful for generations to come. We are passing through and there are others who come after us and who have the same rights as we do in this beautiful gift that God has entrusted to us.

Everything passes but the Word of God remains. We are witnesses of the speed with which everything happens. Events happen, good times and bad times pass. Someday we will meet the Lord face to face. The most important thing is not knowing when we are going to leave but preparing to take advantage of that meeting. There are those who look for charlatans who claim to know the day and the hour. Others waste time with the horoscope to try to find out what their day holds. In all periods there are people curious about the future and people who make mistakes in predictions.

For us Christians, the most important thing is to remember in every situation of happiness or suffering that the history of the world is in good hands, in the hands of God. The only rock on which we can build the future is the Word of God.

Today we are here to take advantage of life, of family, of our friendships. We are here to build a community, a society for us and for those who come after us. We are here to build a better future for all and to live with confidence because we know that even if the sun stops shining, the Word of God will never disappear.

Let us not forget that we are just passing through and that in this pilgrimage we have to depend on the Lord to show us the path we must follow and to teach us to love in order to live in peace. Amen.

Fr. Germán

33º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, 18 noviembre del 2018

1ª lectura: del  libro de Daniel 12,1-3

Salmo: 16:5,8,9-10,11

2ª lectura: de la carta a los Hebreos 10,11-14.18

Evangelio: de San Marcos 13,24-32

Antes de terminar el año litúrgico B, que concluye el próximo domingo con la fiesta de Cristo Rey, la Iglesia nos recuerda que estamos de paso. Que todo pasa, pero la Palabra de Dios permanece.

Estamos de paso.

Vivimos en un mundo secularizado. Dios ha sido desplazado. En su lugar, hemos colocado ídolos como el dinero, el bien-estar, el confort, el beneficio personal, el momento presente,…

Hemos olvidado que no somos los dueños de la creación, ni los creadores. Los textos apocalípticos, nos recuerdan que hay muchas catástrofes naturales, muchas manifestaciones de la naturaleza que no comprendemos, que no podemos prever y que no sabemos tampoco controlar.

Estamos de paso en la tierra, somos los administradores de la creación que es hermosa, compleja y que necesita nuestra inteligencia y nuestro amor, para ofrecer lo mejor de ella para beneficio de todos.

En este paso por la tierra no estamos solos. Dios está con nosotros, San Miguel, el jefe de los ángeles está a nuestro lado, para ayudarnos a luchar contra todas las fuerzas del mal que destruyen al hombre y deterioran la creación.

Es un error sacar a Dios de la creación. Él es el maestro y Señor, regresará para pedirnos cuentas y sin Él, nos alejamos de su plan.

El plan de Dios es que amemos la creación, que aprovechemos de ella, que la cuidemos, que la protejamos y que la conservemos hermosa, para las generaciones que vienen. Estamos de paso, habrá otros que vendrán después de nosotros y tendrán  los mismos derechos que nosotros, en esta hermosa obra que Dios nos ha confiado.

Todo pasa, pero la Palabra de Dios permanece. Somos testigos de la velocidad con que todo pasa. Los eventos se suceden, los buenos y los malos momentos pasan. Algún día también nosotros, nos iremos a encontrar con el Señor cara a cara. Lo más importante no es saber cuándo vamos a irnos, sino prepararnos para aprovechar de ese encuentro. Hay quienes buscan charlatanes, para saber el día y la hora. Otros pierden su tiempo con el horóscopo, tratando de saber lo que les reserva el día. En todas las épocas ha habido curiosos del futuro y gente que se equivoca en las predicciones.

Para nosotros los cristianos, lo más importante es recordar en toda situación, de felicidad o de sufrimiento, que la historia del mundo está en buenas manos, en las manos de Dios. Que la sola roca, sobre la cual podemos construir el futuro es la Palabra de Dios.

Hoy estamos aquí para aprovechar de la vida, de la familia, de nuestras amistades. Estamos aquí para construir una comunidad, una sociedad para nosotros, y para aquellos que vienen después de nosotros. Estamos aquí para construir un futuro mejor para todos. Vivimos con confianza porque sabemos que aunque el sol deje de brillar, la Palabra de Dios no desaparecerá jamás.

No olvidemos que estamos de paso, que en este peregrinaje, tenemos que contemplar al Señor, para que nos muestre el camino que debemos seguir y nos enseñe a amar para vivir en paz. Amén

P. Germán
Comments