33th Sunday in OT B LA, Nov. 17th/18th, 2012

posted Nov 15, 2012, 9:25 AM by German Sanchez   [ updated Nov 15, 2012, 3:44 PM ]

33th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, November 17th/18th, 2012

1st Reading: from the Book of Daniel 12,1-3

Psalm : 16:5,8,9-10,11

2º Reading: from the letter to the Hebrews 10:11-14,18

Gospel: Saint Mark 13:24-32

 

On this last Sunday before the celebration of the feast of Christ King of the Universe and before the conclusion of Liturgical Year B, the liturgy proposes readings that can be interpreted differently.

There is a pessimistic journalistic approach and an optimistic Christian approach that can be used to interpret the message of this Sunday's readings.

We all know that newspapers are full of bad news: war, violence, trafficking of arms, of drugs, of human beings, etc...

A pessimistic journalistic reading of the liturgy would lead us to simply think that, in the words of the prophet Daniel, humanity will go through a time of trouble such as has never been seen since the beginning of the world.

We can even describe the tribulation with the words of the Gospel as a situation where “the sun will be darkened, and the moon will not give its light, and the stars will be falling from the shy, and the powers in the heavens will be shaken”. Many men and women of our time accept this interpretation because they have become used to hearing about disasters in the daily news.

However, there is also an optimistic and Christian interpretation of these texts that announce the end of the liturgical year and, at the same time, the end of the world and the coming of Christ, victorious over death and evil, who puts his enemies under his feet, as announced in the Letter to the Hebrews.

A Christian reading of these apocalyptic texts invites us to live in continuous readiness because the coming of the Son of Man is near, although, according to the Gospel, no one knows the day or the hour.

A Christian reading will rejoice us because this time of disasters doesn’t announce the destruction of humanity but the coming of summer and with it the fulfillment and realization of the prophecy where, according to the Gospel of St. Mark

“… they will see ‘the Son of Man coming in the clouds’ with great power and glory, and then he will send out the angels and gather his elects from the four winds, from the end of the earth to the end of the sky”.

Today's liturgy reminds us that the return of Christ is imminent and we must be prepared to be part of those who agreed to have their names written in the Book of God.

Amen.

Fr. Germán

33º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, 18 noviembre del 2012

 

1ª lectura: del  libro de Daniel 12,1-3

Salmo: 16:5,8,9-10,11

2ª lectura: de la carta a los Hebreos 10,11-14.18

Evangelio: de San Marcos 13,24-32

 

En este último domingo, antes de la celebración de la fiesta de Cristo Rey del Universo y de la conclusión del  año litúrgico B, las  lecturas   propuestas el día de hoy,   las podemos interpretar de diferentes maneras.

Yo diría que hay una manera periodística pesimista y una manera cristiana optimista de interpretar el mensaje de la liturgia de este domingo.

Todos sabemos  que en los periódicos, no hay sino malas noticias: guerras, violencia, tráfico de armas, de drogas, de humanos,…. etc. Si hacemos una lectura pesimista y periodística de la liturgia, vamos a retener simplemente que la humanidad pasará por una época de angustia, como no la hubo desde el principio del mundo, según las palabras del profeta Daniel. Podemos incluso describir la angustia, según las palabras del Evangelio, como una situación en la cual “la luz del sol se apagará, no brillará la luna, caerán del cielo las estrellas y el universo entero se conmoverá”. A los hombres y mujeres de nuestra época, les encanta esta interpretación ya que estamos acostumbrados a oír hablar de catástrofes en las noticias cotidianas.

Pero también hay una interpretación optimista y cristiana de los textos, que la liturgia nos propone para este domingo. Las lecturas  anuncian el fin del año litúrgico y al mismo tiempo, el fin del mundo y la venida de Cristo vencedor de la muerte y del mal.  Cristo  pondrá bajo sus pies a todos sus enemigos, según lo anuncia la carta a los Hebreos.

Una lectura cristiana de estos textos apocalípticos, nos invita a vivir una disponibilidad permanente, porque   la venida del Hijo del Hombre está cerca, a pesar de que nadie conoce ni el día ni la hora, según las palabras del Evangelio de este domingo.

Una lectura cristiana de estos textos debería alegrarnos, porque  la época de catástrofes, no anuncia la destrucción de la humanidad, sino  el verano,  el cumplimiento y realización de la historia, “veremos venir al Hijo del Hombre sobre las nubes con gran poder y majestad. Y Él enviará a sus ángeles a congregar a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales y desde lo más profundo de la tierra a lo más alto del cielo”, según las palabras de San Marcos en su Evangelio.

Hoy la liturgia nos recuerda que la venida de Cristo es inminente y que debemos prepararnos para formar parte de los nombres escritos en el Libro de Dios.

Amén

P. Germán
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