33th Sunday in the Church’s time C LA, November 17th, 2013

posted Nov 15, 2013, 3:51 PM by German Sanchez

33th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, November 17th, 2013

1st Reading: from the book of the prophet Malachi 3,19-20a

Psalm : 97 (98)5-6.7-8.9

Reading: from the 2nd Letter of Paul to the Thessalonians 2Thes3,7-12

Gospel: Saint Luke 21,5-19

Next Sunday we will conclude the liturgical year C and we will start the new liturgical year A.

In these last days of this liturgical year, which was devoted to the faith by Pope Benedict XVI, the Church proposes some scriptures which invite us to reflect on our trust and loyalty to Christ.

Confidence:
Quite often we are witnesses of evil, malevolence and suffering which exist in our world and that the media conveys to us with so many details. The Gospel of this Sunday speaks of “… wars among nations, insurrections, powerful earthquakes, famines, and plagues; awesome sights and mighty signs will come from the sky”.

Christians are often persecuted because of their faith.

To deal with all these events we need to remember the words of Christ that St. Luke the Evangelist wrote:  “but not a hair on your head will be destroyed. By your perseverance you will secure your lives."

The faith of Christians should be motivated by confidence in the presence of Christ and in the action of the Holy Spirit in our world. On the day of our baptism we accepted the mission that God has entrusted to us: we are God's ambassadors to the world. We are sent to proclaim the Good News that helps us to live with confidence and to persevere against all events that can disturb our peace.

Our confidence in Jesus should grow every day to help us remain faithful in Him.

We live in a world with an increasing number of religious groups, and philosophical doctrines.
Fidelity to Christ is important to avoid being deceived and straying away from the path of the Gospel.
Christ himself told us that many others will come in His name to offer methods of momentary happiness. The Lord warns us not to follow them.

Fidelity to Christ is the second important element of this liturgy. We need to increase our faith by reading and meditating on the Bible. We need to feed our faith through frequent participation in the sacraments in order to remain true to Christ and to persevere in our wait for the Lord.

Our lives and the decisions we make in our activities should be guided by Christ and enlightened by the Holy Spirit. If we are faithful to Christ we will live in peace because He is the One who is the Truth, the Way and the Life.

In the last days of this year of faith, let’s try to grow in confidence and fidelity to Christ and to be His witnesses in a world that suffers and needs the Good News.

Amen.

Fr. Germán

33º Domingo tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 17 de noviembre del 2013

1ª lectura: del libro del profeta Malaquías 3,19-20a

Salmo : 97 (98)5-6.7-8.9

2ª lectura: de la 2ª carta de Pablo a los Tesalonicenses 3,7-12

Evangelio: de San Lucas 21,5-19

El próximo domingo vamos a  concluir el año litúrgico C y empezar el nuevo año litúrgico A.

En estos últimos días del presente año litúrgico, que fue consagrado a la fe, por el Papa Emérito Benedicto XVI, la Iglesia nos propone textos bíblicos que nos invitan a reflexionar sobre la confianza y la fidelidad a Cristo.

La Confianza:

Frecuentemente somos testigos del mal, de la maldad y del sufrimiento que existen en nuestro mundo ya que los medios de comunicación  difunden esa información  todos los días con muchos detalles. El Evangelio de este domingo nos habla de “guerras entre las naciones, grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo”.

Los cristianos son frecuentemente perseguidos a causa de su fe.

Frente a todos estos acontecimientos, debemos recordar las palabras de Cristo que el Evangelista San Lucas nos propone para este domingo: “ni siquiera uno de sus cabellos se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán su vida”.

La confianza en la presencia de Cristo y en la acción del Espíritu Santo en nuestro mundo, deben ser la base de  la fe de los cristianos. El día de nuestro bautismo aceptamos la misión que Dios nos confió: nosotros somos los embajadores de Dios frente al mundo. Hemos sido enviados para anunciar la Buena Nueva que nos ayuda a vivir con confianza y  perseverar frente a todos los acontecimientos que pueden perturbar nuestra paz.

Nuestra confianza en Jesús debe crecer todos los días para conservar la fidelidad en Él.

Vivimos en un mundo en el cual las proposiciones religiosas, esotéricas (cultos), filosóficas y otras se multiplican.

La fidelidad a Cristo es importante para evitar que nos engañen y nos desvíen del camino del Evangelio.

Cristo mismo nos dijo que muchos se presentarán en su nombre para proponernos métodos de felicidad pasajeros y el Señor nos dice que no debemos seguirlos.

La fidelidad a Cristo es el segundo elemento que la liturgia de este domingo pone en valor. Debemos instruir nuestra fe con la lectura y la meditación de la biblia. Alimentarla con la participación frecuente en los sacramentos para poder conservarnos fieles a Cristo y perseverar en la espera del Señor.

Nuestra vida y las decisiones que tomamos en nuestras actividades, deben ser guiadas por Cristo e iluminadas por el Espíritu Santo. Si somos fieles a Cristo, vamos a vivir en paz  porque Él es el único que es la Verdad, el Camino y la Vida.

En los últimos días de este año de la fe, tratemos de crecer en la confianza y en la fidelidad a Cristo para ser sus testigos, frente a un mundo que sufre y que necesita la Buena Nueva.

Amen.

P. Germán
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