34th Sunday of the Church Christ the King Time A Los Angeles, November 22nd. 2020

posted Nov 19, 2020, 5:54 PM by German Sanchez

34th Sunday of the Church

Christ the King Time A

Baptism, 1st Communion and Confirmation of Andrés Rafael Martinez Hernández

Los Angeles, November 22nd. 2020

1st Reading: from the Prophet Ezekiel 34,11-12.15-17

Psalm : 22(23) 1-2.2-3.5.6

2º Reading:  1st Letter of Saint Paul to the Corinthians 15,20-26.28

Gospel: Saint Matthew 25,31-46

On this last Sunday of liturgical year A, the Church celebrates the Feast of Christ the King of the Universe.

Christ is King, his Kingdom is being built, and all the baptized, men and women of good will, are invited to participate in the accomplishment of that Kingdom.

Christ is King. He is the one that the Prophet Ezekiel describes in the first reading of this Sunday (Ez 34,11-12.15-17). He came into the world to take care of us, take care of each one. He frees us from all evil, gathers us when we are divided. He helps us to rest when tiredness destroys us. He looks for us when we are lost in drugs, alcohol, or in any other way that leads us to lose our lives. He heals our wounds and restores our strength when we are sick. He feeds us every day with the Bread of the Eucharist, the Light of his Word, and the Power of the Sacraments.

Today, Andrés Rafael will receive the 1st Communion after Baptism and Confirmation. He discovered that God loves him, and that Jesus is the King who came to accompany us, to guide us, and to save us from all suffering.

Today the Kingdom of God is being built and every time a baby or an adult receives baptism, the Kingdom of God grows. Every time the heart and intelligence of a man or woman of good will lets God touch and decides to set out on the path that the Gospel shows us, the Kingdom of God progresses.

Thanks to faith, we believe that evil will be totally overcome, that everything will be submitted to the Son, and that the Son will return everything to the Father. We believe that the last enemy to be destroyed will be Death (1Co 15:26) and that in the end God will be all in all (1Co 15:28). That is the reason why any pessimistic or negative speech about our humanity or about the future is opposed to God's plan and is contrary to faith. We are prophets of hope and not charlatans of misfortune.

God is counting on us to show the world that his Kingdom is progressing.

All the baptized, men and women of good will are invited to participate in the accomplishment of the Kingdom of God. Our mission and our obligation is to imitate the works of mercy that Christ performed when he came to Earth to install his Kingdom. We have no excuse for not feeding the poor or giving drink to the thirsty. We cannot leave until tomorrow the obligation to share with those who have less than we have. Today we build the Kingdom of God around us if we welcome the immigrant and if we visit the sick and the prisoners. Christianity is not a theory, a philosophy, or a discourse. Our faith is a relationship with Jesus and that relationship is built every time we meet a brother/a sister who needs our presence, our help, our friendship, or our love.

Christ is our King, and the Kingdom that he established on earth is called Fraternity.

You and I are responsible for the speed at which that Kingdom is being built, and you and I have the mission of making that Kingdom visible in this society that needs Fraternity to end division, wars, disease, and suffering. Long life to our King and let Fraternity rule in our world! Amen. P Germán

34º Domingo del Tiempo Ordinario

Cristo Rey Año Litúrgico A

Bautismo, 1a comunión y confirmación de Andrés Rafael Martinez Hernández

Los Ángeles, el 22 noviembre 2020

1ª lectura: del libro del profeta Ezequiel 34,11-12.15-17

Salmo: 22(23) 1-2.2-3.5.6

2ª lectura: carta de San Pablo a los Corintios 15,20-26.28

Evangelio: de San Mateo 25,31-46

En este último domingo del año litúrgico A, la Iglesia celebra la Fiesta de Cristo Rey del Universo.

Cristo es Rey, su Reino se está construyendo y todos los bautizados, hombres y mujeres de buena voluntad estamos invitados a participar en la realización de ese Reino. 

Cristo es Rey. Él es aquel que el Profeta Ezequiel describe en la primera lectura de este domingo (Ez 34,11-12.15-17). Vino al mundo para ocuparse de nosotros, cuida de cada uno. Nos libra de todo mal, nos reúne cuando nos dispersamos. Nos ayuda a descansar, cuando el cansancio nos destruye. Nos busca cuando estamos perdidos en la droga, el alcohol o en cualquier otro camino que nos lleva a perder la vida. Cura nuestras heridas y nos devuelve la fuerza, cuando estamos enfermos. Nos alimenta todos los días con el Pan de la Eucaristía, la Luz de su Palabra y la Fuerza de los Sacramentos. 

Hoy, Andrés Rafael va a recibir la 1ª Comunión, después del Bautismo y Confirmación. Él descubrió que Dios lo ama. Que Jesús es el Rey que vino para acompañarnos, guiarnos y salvarnos de todo sufrimiento.

Hoy el Reino de Dios se está construyendo. Cada vez que un bebé o un adulto recibe el bautismo, el Reino de Dios crece. Cada vez que el corazón y la inteligencia de un hombre o una mujer de buena voluntad se deja tocar por Dios y decide ponerse en ruta por el camino que el Evangelio nos muestra, el Reino de Dios progresa.

Gracias a la fe, creemos que el mal será vencido en su totalidad, que todo será sometido al Hijo y que el Hijo devolverá todo al Padre. Creemos que el último enemigo aniquilado será la Muerte (1Co, 15,26) y que al final, Dios será todo en todos (1Co 15,28). Esa es la razón por la cual, todo discurso pesimista o negativo sobre nuestra humanidad o sobre el futuro, se opone al plan de Dios y es contrario a la fe. Somos profetas de esperanza y no charlatanes de desgracias.

Dios cuenta con nosotros para mostrar al mundo que su Reino progresa. Todos los bautizados, hombres y mujeres de buena voluntad, estamos invitados a participar en la realización del Reino de Dios. Nuestra misión y nuestra obligación es imitar las obras de misericordia, que Cristo realizó cuando vino a la Tierra a instalar su Reino. No tenemos excusa para no dar de comer al pobre o de beber al sediento. No podemos dejar para mañana, la obligación de compartir con aquellos que tienen menos que nosotros. Hoy construimos el Reino de Dios alrededor de nosotros, si recibimos al extranjero y visitamos a los enfermos y presos. El cristianismo no es una teoría, una filosofía o un discurso. Nuestra fe es una relación con Jesús y esa relación se construye cada vez que encontramos a un hermano(a) que necesita nuestra presencia, nuestra ayuda, nuestra amistad o nuestro amor. Cristo es nuestro Rey y el Reino que instauró en la tierra se llama Fraternidad.

Ustedes y yo somos responsables de la velocidad a la cual ese Reino se está construyendo. Ustedes y yo, tenemos la misión de hacer visible ese Reino en esta sociedad que necesita fraternidad, para terminar con la división, las guerras, la enfermedad y el sufrimiento.

Que viva nuestro Rey y que la Fraternidad domine nuestro mundo.

Amén.   P. Germán
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