3rd Sunday A Prayer for the Christian’s Unity January 22nd 23rd, 2011

posted Jan 20, 2011, 7:37 PM by Fr. German Sanchez

3rd Sunday of the Church Time A

Week of prayer

for the Christian’s Unity

Los Angeles, January 22nd 23rd, 2011

1st Reading: the book of Isaiah 8,23b--9,3

Psalm :26(27) 2.4.7-8.9.10

2º Reading: First Letter of St Paul to the Corinthians 1, 10-13.17

Gospel: Saint Mathew 4,12-23

 

During this week of prayer for Christian Unity we are gathered (we were united yesterday) in this church to bless the new multipurpose room, the new organ and the new baptismal font.

We are blessed to live in this community where all the continents and almost all cultures are represented.

This afternoon’s gathering is (Yesterday’s gathering was) a demonstration of the vocation of our parish: we should be a community in which the differences, wealth and weaknesses of all should not only be respected but also utilized for the benefit of all.

We take advantage of the feast of Saint Sebastian to invite all of the priests who have been helping us in our liturgical celebrations since I arrived in this parish.

Only for Saturday:

Dear brothers, we too are different one from another. Our countries and continents of origin are diverse and thanks to the Church we can give witness to the brotherhood and the unity that make us men of service to the people of God.

Thank you for all your help. We count on you so that we may continue growing in the faith and the love of the Gospel.

 

Today, the Church invites us particularly to pray for the unity of all Christians.

In the text of the letter of Saint Paul to the Corinthians that we have heard during this celebration, we note that since Paul’s time Christians have been divided.

And Jesus, on the night of His passion prayed for the unity of His disciples.

Divisions between brothers and sisters who follow the same Lord are a scandal. We cannot accustom ourselves to live indifferently concerning this sin that stains our brotherhood and our family.

We must all feel an interest in the unity of Christians. We can all pray but we can also work to create bridges and relationships among us that allow people outside to discover our relationships of friendship, fraternity and love.

In the parish of Saint Sebastian we live everyday, and celebrate once in while, as we are this afternoon, (as we did last night) the catholicity, the universality of the Church.

Let us take advantage of our differences to give witness to the richness of the Church where there are no boundaries or strangers, but only one home where we gather to share the same Word, the same Bread and the same Wine.

May children and youth discover in our community the brotherhood and the unity that springs from the sacraments and the Gospel that we share.

Allow me to remind you of Paul’s words to the Christians of Corinth:

I urge you, brothers and sisters, in the name of our Lord Jesus Christ, that all of you agree in what you say, and that there be no divisions among you, but that you be united in the same mind and in the same purpose”.

Let’s take advantage of the Church’s invitation to pray for the unity of Christians to live “… devoted to the apostles teaching and fellowship, to the breaking of bread and the prayers ”Act 2,42

Amen.

 

Fr. Germán

3º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Semana de oración

por la unidad de los cristianos

Los Ángeles 23 de enero del 2011

1ª lectura : del Libro de Isaías 8,23—9,3

 Salmo : 26(27) 2.4.7-8.9.10

2ª lectura : Comienzo de primera carta de San Pablo a los Corintios 1,10-13.17

Evangelio: San Mateo 4,12-23

 

En esta semana de oración por la unidad de los cristianos estamos reunidos (nos reunimos ayer) en esta iglesia para bendecir la nueva sala polivalente, el nuevo órgano y la nueva fuente bautismal.

Tenemos la suerte de vivir en esta comunidad en donde todos los continentes y casi todas las culturas están representadas.

La reunión de esta tarde es (de ayer fue) una manifestación de la vocación de nuestra parroquia: debemos ser una comunidad en la cual las diferencias, las riquezas y las debilidades de todos deben ser no solamente respetadas sino utilizadas para el beneficio de todos.

Aprovechamos de la fiesta de San Sebastian para invitar a los sacerdotes que desde que llegué a esta parroquia nos ayudan con las celebraciones.

Solo para el sábado:

Queridos hermanos, también nosotros somos diferentes unos de otros, nuestros países y continentes de origen son diversos y gracias a la Iglesia podemos dar testimonio de la fraternidad y de la unidad que hacen que seamos hombres al servicio del pueblo de Dios.

Gracias por su ayuda. Contamos con ustedes para continuar creciendo en la fe y en el amor del Evangelio.

 

Hoy, la Iglesia nos invita particularmente a orar por la unidad de los cristianos.

En el texto de la carta de San Pablo a los Corintios, que hemos escuchado en esta celebración, constatamos que desde la época de Pablo, los cristianos estaban divididos.

Y Jesús, la víspera de su pasión ora por la unidad de sus discípulos.

Las divisiones entre hermanos y hermanas que siguen al mismo Señor son un escándalo. No podemos acostumbrarnos a vivir en la indiferencia este pecado que ensucia nuestra fraternidad y nuestra familia.

Todos debemos sentirnos interesados en la unidad de los cristianos. Todos podemos orar pero también podemos trabajar para crear puentes y relaciones entre nosotros que permitan a la gente del exterior descubrir nuestras relaciones de amistad, de fraternidad y de amor.

En la parroquia de San Sebastian vivimos cotidianamente y celebramos de vez en cuando, como en esta tarde, (como anoche) la catolicidad, la universidad de la Iglesia.

Aprovechemos de nuestras diferencias para dar testimonio de la riqueza de la Iglesia en donde no hay fronteras ni extranjeros sino una sola casa en la cual nos reunimos para compartir la misma Palabra, el mismo Pan y el mismo Vino.

Que los niños y los jóvenes descubran en nuestra comunidad la fraternidad y la unidad que resultan de los sacramentos y del Evangelio que compartimos.

Permítanme recordarles las palabras de Pablo a los cristianos de Corinto: “hermanos, los exhorto, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos vivan en concordia y no haya divisiones entre ustedes, a que estén perfectamente unidos en un mismo sentir y en un mismo pensar

Aprovechemos de la invitación de la Iglesia a orar por la unidad de los cristianos para vivir “unidos en la doctrina de los apóstoles, la comunión fraternal, la fracción del pan y la oración” Hech 2,42.

Amen

P. Germán
Comments