3rd Sunday in the Church’s time C LA, January 26th – 27th , 2013

posted Jan 23, 2013, 11:35 AM by German Sanchez   [ updated Jan 24, 2013, 12:03 PM ]

3rd  Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, January 26th – 27th , 2013

1st Reading: from the Book of Nehemiah 8:2-4a,5-6,8-10

Psalm : 19: 8,9,10,15

2º Reading: 1st letter of Saint Paul to the Corinthians 12:12-30

Gospel: Saint Luke 1:1-4; 4:14-21

Today this Scripture passage is fulfilled in your hearing”.

This Sunday I took the last words of the Gospel to begin the homily.
The Word of God that we have just heard is fulfilled today in this Church.
You and I, we are the Body of Christ. The Spirit of the Lord rests on us and sends us to proclaim the Good News to the world.

We the baptized Christians have been consecrated, anointed, and chosen to form the Body of Christ and to proclaim the love of God to the world.

We are the Body of Christ; we are the presence of Christ among men and women today. The Body of Christ won’t be visible today if you and I don’t give witness to his presence.

During this Year of Faith, the Church invites us to discover that, through baptism, we have been incorporated into the Body of Christ and have received the mission to reveal the presence of Christ in our lives and in the world.

Each baptized person is a member of the Body of Christ which today needs all of us to give witness and to intervene.

This Sunday, we must be aware of the treasure that we have. The Spirit of God is in our hearts and, if we let him act in our lives, He will make of us an image of Christ, a messenger of God, a messenger of the Good News.

There are still baptized people who have not discovered their place in the Body of Christ. There are still baptized people who do not know that the Church needs them and that they need the Church. If we are members of the Body of Christ, we need to understand that faith cannot be lived alone. We need others and others need us. It’s an illusion to believe that we are faithful even if we don’t regularly attend the community that represents the Body of Christ in our own neighborhood and our city.

God chose to give us his Spirit and He brought us together to form communities in which the Gospel and the Eucharist teach us, enlighten us and, send us into the world.

We are the Body of Christ and each member is important for the wellbeing of the whole.

The word of Sacred Scripture which we heard this morning is fulfilled today if we live as what we are: members of the Body of Christ.

Amen.

Fr. Germán

3º Domingo del tiempo de la Iglesia  

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 27 de enero del 2013

1ª lectura: del libro de Nehemías 8,2-4ª.5-6.8-10

Salmo : 18(19)8.9.10.15

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios12,12-30

Evangelio: San Lucas 1,1-4; 4,14-21

 Hoy mismo se realiza este pasaje de la Escritura que acaban de oír”.

Tomé las últimas palabras del Evangelio para empezar la homilía de este domingo.

La Palabra de Dios, que acabamos de escuchar se cumple hoy en esta Iglesia.

Ustedes y Yo, somos el Cuerpo de Cristo. El Espíritu del Señor reposa en nosotros y nos envía a anunciar la Buena Nueva al mundo.

Nosotros los bautizados hemos sido consagrados, ungidos, elegidos para formar el Cuerpo de Cristo y para anunciar al mundo entero el amor de Dios.

Nosotros somos el Cuerpo de Cristo,  somos la presencia de Cristo en medio de los hombres y de las mujeres de hoy. El Cuerpo de Cristo no es visible hoy si ustedes y yo no damos testimonio de su presencia en medio de nosotros.

En este año de la fe, la Iglesia nos invita a descubrir que gracias al bautismo, hemos sido incorporados en el Cuerpo de Cristo y  hemos recibido la misión de revelar la presencia de Cristo en nuestra vida y en el mundo.

Cada bautizado, forma  parte  del Cuerpo de Cristo y ese Cuerpo nos necesita a todos para manifestarse y para intervenir hoy.

Este domingo, debemos tomar consciencia del tesoro que llevamos en nosotros. El Espíritu de Dios está en nuestro corazón y si lo dejamos actuar en nuestra vida, Él hará de nosotros una imagen de Cristo, un enviado de Dios, un mensajero de la Buena Nueva.

Todavía hay bautizados que no han descubierto su lugar  en el Cuerpo de Cristo. Todavía hay bautizados que no saben que la Iglesia los  necesita y que ellos necesitan de la Iglesia. Si somos miembros del Cuerpo de Cristo,  debemos comprender que no podemos vivir la fe como  solitarios. Necesitamos de los demás y los demás necesitan de nosotros. Es una ilusión creer que vivimos nuestra  fe, cuando  no frecuentamos una comunidad que es el Cuerpo de Cristo presente en nuestro barrio y en nuestra ciudad.

Dios nos escogió para darnos su Espíritu y Él nos reúne para formar comunidades en las cuales el Evangelio y la Eucaristía nos  instruyen, nos iluminan  y nos envían  al mundo.

Nosotros somos el cuerpo de Cristo y cada miembro es importante para el bien del Cuerpo entero.

La Palabra de la Escritura que escuchamos esta mañana se cumplirá  hoy si aceptamos vivir lo que somos: miembros del Cuerpo de Cristo.

Amén

P. Germán
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