3rd Sunday of Easter A LA, May 7th -8th, 2011

posted May 5, 2011, 4:13 PM by Fr. German Sanchez

3rd Sunday of Easter

Time A

Los Angeles, May 7th -8th, 2011

1st Reading: from the Acts of the Apostles 2,14.23-23

Psalm : 15(16)1-2.5.7-8.9-10.11

2º Reading: from the 1st letter of Saint Peter 1,17-21

Gospel: according to Like 24,13-35

The Acts of the Apostles which we read in Easter Season invites us to witness the first Christian Community. We discover how the first disciples of Jesus and the first witnesses of the Resurrection learned, little by little, how to live without the physical presence of Jesus but with the action of the Risen Christ in the life of each person and in the life of the Community.

I invite you, during this Easter season to take some time to reread the book of the Acts of the Apostles or at least to reread some passages of this book that help us personally and in community to live out our faith today.

The text of the pilgrims of Emmaus is one that all Christians should read and meditate on many times in their lives.

Each time we read this text we discover new clues about how to grow in friendship with the Risen Christ.

I propose two reflections relating to the encounter of the risen Christ and the pilgrims of Emmaus.

1. The risen Christ appeared on the way to Emmaus and continues to show Himself on the roads which we use today

2. The risen Christ is interested in the lives of all men and women who question themselves about their faith.

1. The risen Christ appeared on the road to Emmaus and continues to show Himself on the roads which we use today.

There are many biblical places which have been identified by archeologists which we are sure correspond to places where Jesus spent His short public life in Palestine. We have ruins that show us exactly where the city of Capernaum was located. We have archeological excavations that permit us to locate the city of Jerusalem in Jesus’ time, and the pool of Bethesda where Jesus cured a paralyzed man one day on Shabbat… Many other places mentioned in the Bible and in the Gospels have been discovered and identified by scientific researchers.

But when it comes to Emmaus, there are many cities that correspond to the Biblical description.

Archeological discoveries do not contradict the fact that various cities in Palestine and Israel have the name “Emmaus” but they have not been able to geographically identify the city of Emmaus.

This factor is important since Emmaus is in all places where there are men and women who discover the presence of the risen Christ.

We are also pilgrims to Emmaus because the Lord has revealed Himself to us on our Journey.

2.- The risen Christ is interested in the lives of all men and women who question themselves about their faith.

When Christ appears to the disciples of Emmaus He asks them “What were you speaking of along the way?” The risen Christ wants to share our questions, our doubts, our joys and our sufferings. Let us share what we live with Him. He desires to know what we have in our minds and in our hearts. If we welcome the Risen Christ into our lives, He will help us understand the Scriptures and will nourish our faith in the Eucharist.  During this Easter season let us be attentive to the presence of the Resurrected Christ who walks at our side, who is interested in our existence and who opens our eyes and our intelligence in order to live in peace and joy. Amen.  

Fr. Germán

3º Domingo de Pascua

Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 8 de mayo del 2011

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 2,14.22-23

Salmo : 15(16) 1-2.5.7-8.9-10.11

2ª lectura : de la 1ª carta de San Pedro 1,17-21

Evangelio: de San Lucas 24,13-35

Los hechos de los apóstoles que leemos en el tiempo pascual nos invitan a observar la primera comunidad cristiana. Descubriremos cómo los primeros discípulos de Jesús y los primeros testigos de la resurrección aprendieron poco a poco a vivir sin la presencia física de Jesús pero con la presencia y la acción de Cristo resucitado en la vida de cada uno y en la vida de la comunidad.

Los invito, en este tiempo pascual, a tomar un poco de tiempo para releer el libro de los hechos de los apóstoles o al menos releer algunos pasajes de ese libro que nos ayuda, personalmente y en comunidad, a vivir la fe hoy.

Los peregrinos de Emaus es un texto que todos los cristianos deberían leer y meditar varias veces en su vida.

Cada vez que leemos ese texto descubrimos nuevas pistas para crecer en la amistad con Cristo resucitado.

Les propongo dos reflexiones en relación con el encuentro del resucitado y los peregrinos de Emaus.

1.- El resucitado apareció en el camino de Emaus y se sigue manifestando en los caminos que usamos hoy.

2.- El resucitado se interesa a la vida de todos los hombres y de todas las mujeres que se interrogan sobre la fe.

1.- El resucitado apareció en el camino de Emaus y se sigue manifestando en los caminos que nosotros usamos hoy.

Hay muchos sitios bíblicos que han sido identificados por los arqueólogos y de los cuales estamos seguros que corresponden a sitios en donde Jesús estuvo durante su corta vida pública en Palestina. Tenemos ruinas que nos muestran en donde estaba situada exactamente Cafarnaúm, tenemos excavaciones arqueológicas que nos permiten localizar a Jerusalén en la época de Jesús, la piscina probática en donde Jesús curó un paralítico un día de Sabbat… Muchos otros lugares mencionados en la biblia y en los Evangelios han sido descubiertos e identificados por los investigadores.

Pero cuando se trata de Emaus, hay muchas ciudades que corresponden a la descripción bíblica. Los descubrimientos arqueológicos  no se oponen al hecho de que varias ciudades en Palestina y en Israel lleven el nombre de Emaus y no han podido identificar geográficamente la ciudad de Emaus.

Este detalle es importante ya que Emaus está en todas partes en donde hay hombres y mujeres que descubren la presencia de Cristo resucitado. La ciudad de Emaus es también aquí ya que el Señor se manifestó también a nosotros.

2.- El resucitado se interesa a la vida de todos los hombres y mujeres que se interrogan sobre la fe.

Cuando Cristo aparece a los discípulos de Emaus les pregunta: “de qué estaban hablando en el camino?” .

Cristo resucitado desea compartir nuestras interrogaciones, nuestras dudas, nuestras alegrías y nuestros sufrimientos. Compartamos con él lo que vivimos. El desea saber lo que tenemos en la mente y en el corazón. Si acogemos al resucitado en nuestra vida, El nos ayudará a comprender las Escrituras y en la Eucaristía va a alimentar nuestra fe. En este tiempo pascual descubramos la presencia de Cristo resucitado que camina a nuestro lado, que se interesa a nuestra existencia y que nos abre los ojos y la inteligencia para vivir en paz y alegría. Amen     P. Germán
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