3rd Sunday of Easter Time C Los Angeles, May 4th – 5th , 2019

posted May 2, 2019, 3:33 PM by St Sebastian Catholic Parish

3rd Sunday of Easter

Time C

Los Angeles, May 4th – 5th , 2019

1st Reading: from the Acts of the Apostles 5:27-32,40b-41

Psalm: 30:2,4,5-6,11-12,13

2º Reading: from the book of Revelation 5:11-14

Gospel: Saint John 21:1-19 or 21:1-14

During the Easter season, the Church invites us to reflect on the apparitions of the risen Christ.

This Sunday we read about the third apparition after the resurrection. I offer some details of this appearance that seem important for us today.

The trials of life. The words of Jesus. Peter puts on his robe and throws himself into the water.

The trials of life.

After the death of Jesus, the disciples must face the test of the absence of their teacher. They had left everything to follow him and now they are alone. Jesus had promised to transform them into fishers of men and after the death of Jesus they are forced to return to the work they had before they met him. The test is important for them. Not only have they lost their teacher, but they also just spent a whole night of work without success because they did not catch a fish. In those difficult moments that they are facing, Christ waits for them on the shore of the lake.

The words of Jesus.

Jesus does not ask embarrassing questions about their unbelief or their behavior. He does not blame them for anything and he does not give them a theology or history lesson to remind them of everything he taught them.

He is before them like a humble or poor person. With simple words he asks for some fish. Since they have caught nothing, he invites them to try again. The risen Christ then speaks of love. Love of God and love of neighbor. Three times he asks Peter if he loves him and three times, he entrusts him with the care of us and asks him to love us. Then he says: follow me.

Peter puts on his tunic and throws himself into the water. Peter has trouble recognizing Christ who speaks to him. When John tells him that he is the Lord, Peter does two things that remind us that on the day of our baptism we put on Christ and were washed clean in the water of the baptismal font.

The third time Jesus reveals himself helps us to understand that Christ awaits us in the trials of life in the face of failure, Christ always has a new path to propose to us. We have been made to always rise above our difficulties. We carry in us the resurrection of Christ that gives us the strength to leave the darkness and go towards the light.

The risen Christ speaks to us with a simple language that we can understand. He asks us for trust in him and love for God and for our neighbor. It comforts us since the invitation to follow Him means that He walks before us.

We have been baptized to live with Christ and to let ourselves be washed by Him every time we mess up our lives with sin. The meeting with the risen Christ takes place in the midst of our activities, our occupations and our trials. He accompanies us in the Eucharist and walks with us in the streets and on the freeways of Los Angeles.

Let us have confidence in him and we will be, like his disciples, fishers of men and women in the building of a better world for all. Amen.

Fr. Germán

3º Domingo de Pascua 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, 5 de mayo del 2019

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 5,27-32.40b-41

Salmo: 29(30)2.4. 5-6.11-12.13

2ª lectura: del Apocalipsis 5,11-14

Evangelio: de San Juan 21,1-19

Durante el tiempo pascual, la Iglesia nos invita a reflexionar sobre las apariciones de Cristo Resucitado.

Este domingo leímos la tercera aparición después de la resurrección. Les propongo algunos detalles de esta aparición, que me parecen importantes para nosotros hoy.

Las pruebas de la vida. Las palabras de Jesús. Pedro se coloca la túnica y se tira al agua.

Las pruebas de la vida.

Después de la muerte de Jesús, los discípulos deben afrontar la prueba de la desaparición de su maestro. Lo habían dejado todo para seguirlo y ahora están solos. Jesús les había prometido, transformarlos en pescadores de hombres y después de la muerte de Jesús, se ven obligados a regresar al trabajo que tenían, antes de haberse encontrado con Él. La prueba es importante para ellos. No solamente han perdido su maestro, sino que además acaban de pasar toda una noche de trabajo sin éxito, pues no cogieron ni un pescado. En esos momentos difíciles y frente a esas pruebas que atraviesan Cristo los espera, al borde del lago.

Las palabras de Jesús.

Jesús no hace preguntas indiscretas sobre su incredulidad, o su comportamiento. No les reprocha nada, tampoco les da una clase de teología, o de historia, para recordarles todo lo que les había enseñado.

Se presenta simplemente, como un pobre. Con palabras simples les solicita un poco de pescado. En vista de que no tienen nada, los invita a intentar nuevamente. Cristo Resucitado habla de amor. Amar a Dios y al prójimo. Tres veces le pregunta a Pedro si lo ama y tres veces le confía nuestro cuidado, le pide que nos ame. Después le dice: sígueme.

Pedro se coloca y túnica y se tira al agua. A Pedro le cuesta trabajo reconocer a Cristo que le habla y cuando Juan le dice, que es el Señor hace dos cosas que nos recuerdan, que el día de nuestro bautizo revestimos a Cristo y fuimos lavados en el agua de la fuente bautismal.

La tercera aparición nos ayuda a comprender que Cristo nos espera en las pruebas de la vida. Frente al fracaso, Cristo tiene siempre un nuevo camino para proponernos. Hemos sido hechos para levantarnos siempre de nuestras dificultades. Llevamos en nosotros la resurrección de Cristo, que nos da la fuerza para salir de la tiniebla para ir hacia la luz.

Cristo Resucitado nos habla con un lenguaje simple que podemos comprender. Nos pide confianza en Él, amor por Dios y por nuestro prójimo. Nos reconforta, puesto que la invitación a seguirlo, supone que Él camina delante de nosotros.

Hemos sido bautizados para vivir con Cristo y para dejarnos lavar por Él cada vez que ensuciamos nuestra vida con el pecado. El encuentro con Cristo Resucitado se realiza en medio de nuestras actividades, de nuestras ocupaciones y en nuestras pruebas. Él come con nosotros en la Eucaristía y camina con nosotros en las calles y en las autopistas de Los Ángeles.

Tengamos confianza en Él y seremos, como sus discípulos, pescadores de hombres y mujeres en la construcción de un mundo mejor para todos.

Amén

P. Germán
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