3rd Sunday of Lent A Los Angeles, March 18th – 19th, 2017

posted Mar 24, 2017, 7:57 PM by German Sanchez

3rd Sunday of Lent A

Los Angeles, March 18th – 19th, 2017

1st Reading:  the book of Exodus 17,3-7

Psalm : 94(95)1-2.6-7.8-9

2º Reading: the letter of Saint Paul to the Romans 5,1-2.5-8

Gospel: Saint John 4,5-42

This Sunday’s readings involve an encounter with God and with others. Saint John says: “No one has ever seen God” (Jn 1,18). We can see God if we see Jesus. He told us: “Anyone who has seen me has seen the Father” (Jn 14,9).  Today, we can see Jesus in the faces of our brothers and sisters. He identified himself with those who are hungry, who are thirsty, who don’t have clothes, who are sick, who are in prison or who are strangers in a foreign country.  He identified himself with those who suffer (Mt 25,40). If we want to encounter God, if we want to know Jesus better, then we should lovingly encounter others.

The Samaritan episode shows us some elements that should be present in all encounters.

1.- be free of taboos. In the time of Jesus a man doesn’t speak to a woman in a public place. A man doesn’t ask for a favor from a woman. A Jew never speaks with any Samaritan. Between Jews and Samaritans there was exclusion that today we can call reciprocal racism. Jesus doesn’t allow himself to be swayed by these social taboos, habits, rules and laws of his time. He is not ashamed to recognize that he is tired and thirsty and he needs the help of this woman to get water.

The Samaritan woman didn't refuse having the encounter and dialogue. She accepts speaking with someone unknown; she welcomes him and allows him to welcome her. Jesus and the Samaritan are free of many taboos and prejudices.

2.-welcome the other as he/she is.

In this dialogue, each one welcomes the other and allows the other to be who they are. There is no judgment, criticism, condemnation or reproach. The Samaritan is impressed by the truth of the words of this stranger. Jesus knows the heart of this woman and he knows that she can change and become an important messenger of the Good News. Both discover in the dialogue the values of each other.

In his Lenten message Pope Francis invites us to discover that the other is a gift. The Samaritan and Jesus were a gift for one another.

3.- be interested in the life of the other.

When we encounter other persons we should be interested in their lives and help them to grow without judging them. The Samaritan and Jesus, each one in turn, show sincere interest in the life of the person they encounter. Both discover that the other is a precious gift. Thanks to encountering Jesus, the Samaritan woman discovers that she can change her manner of living and that God needs her to announce the Good News to her people. In this encounter she discovers Christ. Thanks to the Samaritan woman, Jesus finds a very good opportunity to help his disciples to understand that the racism and exclusion that exist between Jews and Samaritans don't have any reason to be. Thanks to this encounter, Jesus and his disciples remain two days in Samaria. This encounter opens the doors to many exchanges, dialogs and other encounters that help all to grow.

The encounter between Jesus and the Samaritan woman allows many Samaritans to see God and Jesus' disciples to know their master better. If we are thirsting for God, if we have sufferings like the Samaritan woman, if we want to announce the Good News to others, we should open our hearts to encounter our brothers and sisters. If we follow the example of Jesus in our encounters, we will see God and we will find the source of living water that gives us peace and happiness. Amen Fr. Germán

3er Domingo de Cuaresma A

 Los Ángeles, el 19 de marzo del 2017

1ª Lectura: del libro del Éxodo 17,3-7

Salmo: 94(95) 1-2.6-7.8-9

2ª Lectura: de la carta de San Pablo a los Romanos 5,1-2.5-8

Evangelio: de Juan 4,5-42

El encuentro con Dios y con los demás. San Juan dice: “A Dios nadie lo ha visto: (Jn 1,18). Podemos ver a Dios si vemos a Jesús. Él nos dijo: “el que me ha visto a mí ha visto al Padre” (Jn 14,9). Hoy podemos ver a Jesús en el rostro de nuestros hermanos y hermanas. Jesús se identificó con aquellos que tienen hambre, que no tienen con que vestirse, que están enfermos, en la cárcel o que son acogidos en un país extranjero. Se identificó con todos aquellos  que sufren (Mt 25,40). 

Si queremos encontrar a Dios, si queremos conocer a Jesús, debemos encontrar a los demás.

El episodio de la Samaritana nos muestra algunos elementos que deben existir en todo encuentro.

1.-Liberarse de los tabúes.

En la época de Jesús, un hombre no debía dirigirle la palabra a una mujer en espacios públicos. Un hombre no solicitaba un servicio a una mujer. Un judío y un samaritano nunca se encontraban. Entre los judíos y los samaritanos, había una exclusión que hoy podemos llamar racismo mutuo.

Jesús no permite que lo encierren en esos tabúes, hábitos, reglas o leyes de la sociedad de su época. No siente vergüenza al reconocer que está cansado, que tiene sed y que necesita la ayuda de la Samaritana para obtener un poco de agua.

La Samaritana no rechaza el diálogo y el encuentro con ese extranjero. Acepta hablar con un desconocido, lo acoge y se deja acoger. Jesús y la Samaritana se liberaron de muchos tabúes y prejuicios.

2.- Acoger al otro tal cual es. En ese diálogo, cada uno acoge y se deja acoger como es. No hay ninguna palabra de juicio, crítica, condenación o reproche. La Samaritana se impresiona por la simplicidad de ese hombre. Por la verdad y la profundidad que hay en las palabras de ese extranjero. Jesús conoce el corazón de esa mujer. Sabe que puede convertirse en un mensajero importante de la Buena Nueva. El uno y el otro descubren en el dialogo los valores del otro.

El Papa Francisco,  en su mensaje de cuaresma, nos invita este año, a descubrir que el otro es un regalo. La Samaritana y Jesús fueron un regalo uno para el otro.

3.- interesarse a la vida del otro. En el encuentro del otro, debemos interesarnos en su vida, no para juzgarlo, sino para ayudarlo a crecer.

La Samaritana y Jesús muestran, cada uno, en su momento, un interés sincero por la vida de la persona que encuentran. Los dos descubren que el otro es un precioso regalo. Gracias a ese encuentro con Jesús, la Samaritana descubre que puede cambiar su manera de vivir. Que Dios la necesita para anunciar la Buena Nueva a la gente de su pueblo. Que   descubre a Cristo. Gracias a la Samaritana, Jesús tiene una buena oportunidad, para ayudar a sus discípulos a comprender que el racismo y la exclusión que existían entre los judíos y los samaritanos, no tienen ninguna razón de ser. Gracias a este encuentro, Jesús y sus discípulos permanecen dos días en Samaria. Este encuentro abre la puerta a muchos intercambios, diálogos y otros encuentros que ayudan unos y otros a crecer. El encuentro entre Jesús y la Samaritana permite a muchos samaritanos, ver a Dios  y a los discípulos de Jesús conocer mejor su maestro. Si tenemos sed de Dios, si tenemos sufrimientos como la samaritana, si queremos anunciar la Buena Nueva a los demás, debemos abrir el corazón para encontrarnos con nuestros hermanos y hermanas. Si seguimos el ejemplo de Jesús en nuestros encuentros, vamos a ver a Dios y vamos a encontrar la fuente de agua viva que nos da paz y felicidad.

Amen      P. Germán
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