3rd Sunday of Lent A March 26th -27th , 2011

posted Mar 25, 2011, 7:48 PM by Fr. German Sanchez

3rd Sunday of Lent

Time A

Los Angeles, March 26th -27th , 2011

 

1st Reading:  the book of Exodus 17,3-7

Psalm : 94(95)1-2.6-7.8-9

2º Reading: the letter of Saint Paul to the Romans 5,1-2.5-8

Gospel: Saint John 4,5-42

 

Saint Teresa of Avila uses the encounter of Jesus with the Samaritan woman to speak to us about prayer.

Teresa says that she knows four different ways to irrigate a garden:

1.-The first way is to make a well or cistern. A difficult and long process. We must know how to do it and we need help.

2.-The second way is to construct a canal system. We must work to built it and then the water comes with a little effort.

3. - The third way is to find a river or stream that passes alongside the garden.

These three ways are a little complicated.

4. - The fourth way is to use the water that falls from the sky. We don’t have to put any effort into this and the water penetrates deeply into the garden ground.

Teresa of Avila says that often in our lives we will search for water to nourish our existence and our happiness. We look in wells or canals that we construct, in those that others propose to us or in rivers that pass through our lives.

We work hard and get tired of looking for the water that we need to live. But if we open our hearts to Christ in prayer, we will receive the rain that comes down from heaven and that fills us with joy, happiness and peace.

Like the Samaritan, we sometimes pass year after year searching for water in wells that destroy us or that provide water of poor quality.

Like the Samaritan, we can find the Lord, and like the Samaritan we can open our hearts so that Christ will give us the water we need to irrigate the gardens of our lives, of our existence and of our peace.

Let’s stop looking for water in wells of difficult access. Instead look for the wine in the Eucharist that is within everyone’s reach. This would allow us to find Christ Who came to give us the water that will permit us never to thirst again. This will enable us to live in joy, transforming our lives into a feast.

We need water to irrigate the gardens of our lives and this water is easily found when we open the door of our heart to Christ Who lets the rain of His Love fall on us.

Let’s allow ourselves to be irrigated by the Lord. Then the gardens of our lives will flourish and give much fruit for our good and for the good of all humanity.

Amen

Fr. Germán

3º Domingo de Cuaresma Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 27 de marzo del 2011

1ª lectura: del libro del Éxodo 17,3-7

Salmo : 94(95) 1-2.6-7.8-9

2ª lectura : de la carta de San Pablo a los Romanos 5,1-2.5-8

Evangelio: de Juan 4,5-42

 

Santa Teresa de Avila utiliza el encuentro de Jesus con la Samaritana para hablarnos de la oración.

Teresa dice que ella conoce cuatro caminos diferentes para irrigar un jardín.

1.- El primer camino es hacer un pozo o una cisterna. Camino difícil y largo. Hay que saber hacerlo y necesitamos ayuda.

2.- El segundo camino es la construcción de una canalización. Hay que trabajar en la construcción y luego el agua llega un mínimo de esfuerzo.

3.- El tercer camino es encontrar un rio o un riachuelo que pase al lado del jardin.

Estos tres caminos son un poco complicados.

4.- El cuarto camino es el agua que cae del cielo. No tenemos que hacer ningún esfuerzo y esta agua penetra profundamente la tierra del jardín.

Teresa de Avila dice que frecuentemente en nuestra vida vamos a buscar agua para alimentar nuestra existencia y nuestra felicidad en pozos o en canalizaciones que nos construimos o que los otros nos propones o en ríos que pasan al lado de nuestra vida.

Pasamos trabajos y nos cansamos buscando el agua que necesitamos para vivir. Pero si abrimos el corazón a Cristo en la oración, vamos a recibir la lluvia que cae del cielo y que nos llena de alegría, de felicidad y de paz.

Como la Samaritana, a veces pasamos años y años buscando el agua en pozos que nos destruyen y que nos proporcionan un agua de mala calidad.

Como la Samaritana, podemos encontrar al Señor y como la Samaritana podemos abrir nuestro corazón para que él nos de el agua que necesitamos parar regar el jardín de nuestra vida, de nuestra existencia, de nuestra paz.

Dejemos de buscar el agua en pozos de difícil acceso y busquemos el vino de la fiesta y de la alegría en la Eucaristía que está al alcance de todos y que nos permite encontrar a Cristo que vino para darnos el agua que nos permite no tener nunca más sed.

Necesitamos agua para irrigar el jardín de nuestra vida y esta agua se encuentra fácilmente cuando abrimos la puerta de nuestro corazón a Cristo que deja caer sobre nosotros la lluvia de su Amor.

Dejémonos irrigar por el Señor y el jardín de nuestra vida florecerá y dará muchos frutos para nuestro bien y para el bien de nuestra humanidad.

Amen    

P. Germán
Comments