4th Sunday in the Church’s time Time C Los Angeles, February 2nd - 3rd, 2019

posted Jan 30, 2019, 10:07 AM by St Sebastian Catholic Parish   [ updated Jan 30, 2019, 5:19 PM ]

4th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, February 2nd - 3rd, 2019

1st Reading: of the Book of the Prophet Jeremiah 1,4-5.17-19

Psalm : 70(71) 1-2.3-4.5-6.15.17º

Reading:1st Letter of Saint Paul to the Corinthians 12,13—13,13

Gospel: Saint Luke 4,21-30

Today's liturgy invites us to welcome Christ in our lives and to become active Christians in today's world.

Welcome Christ in our life.

In the synagogue of his hometown, Nazareth, Jesus announces his mission. He says that the Holy Spirit is with Him and that He was sent into the world to teach us to love.

But the people of his city, those who know his family and who saw him grow up in the neighborhood and in the school do not understand his words. They refuse to welcome him, they are furious with Him and they reject Him outside the city.

We are here because we want to welcome Jesus in our lives. We know that He is the Son of God who came to help us live better. He teaches us the way to follow and to love. He shows us the example and He gives us the strength to love others as He loves us.

To welcome Christ we must listen to his Word and talk with Him in prayer to know Him a little more every day. Take time every day or at least on Sunday to leave all activity and sit with Him to listen to His advice and His words of comfort.

We do not want to be like the people of Nazareth who took him out of the city. We want Him to be with us, in our hearts and in our lives. We want Him to be present in our homes and to participate in our family discussions. We want Christ to accompany us to school and work. We want to welcome Christ as our friend, our brother, our guide and our defender in order to become active Christians in today's world.

Last week, there were more than 700,000 young people from around the world gathered in Panama with Pope Francis. That meeting reminds us that the Church is always alive, joyful and active.

These young people came to know a little better the life of Jesus. They came to listen to Pope Francis who sent them to the whole world to live the love that St. Paul describes in his letter to the Christians of Corinth.

As baptized children, youth and adults, we have received the Spirit of God and we have welcomed Christ in our lives to become artisans of a better world. We want to work with all men and women of good will so that Love reigns around us. We want a society in which all men and women of all nations respect and help each other.

We want a world where there are no children or adults who die of hunger. We want to work so that violence and hatred disappear from our society.

We want to love and live in a city in which love is the language used by all.

The most important thing in life is learning to love. Jesus is the teacher of Love and we are his disciples helping him build a world directed by Love and not by money or by selfishness.

Let us welcome Christ into our lives and commit ourselves to helping Him build a more loving world. Amen.

Fr. Germán

4º Domingo del Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 3 de febrero del 2019

1ª lectura: del libro de Jeremías 1,4-5.17-19

Salmo : 70(71) 1-2.3-4.5-6.15.17

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios12,31--13,13

Evangelio: de San Lucas 4,21-30

La liturgia de hoy nos invita a recibir a Cristo en nuestra vida y a transformarnos en cristianos activos en el mundo de hoy.

Recibir a Cristo en nuestra vida.

En la sinagoga de su ciudad natal, Nazaret, Jesús anuncia su misión. Dice que el Espíritu Santo está con Él. Que fue enviado al mundo para enseñarnos a amar.

Pero la gente de su ciudad, aquellos que conocen a su familia, que lo vieron crecer en el barrio y en la escuela, no comprenden sus palabras. Se niegan a recibirlo, están furiosos con Él y lo rechazan fuera de la ciudad.

Nosotros estamos aquí porque queremos recibir a Jesús en nuestra vida. Sabemos que es el Hijo de Dios, que vino para ayudarnos a vivir mejor. Nos enseña el camino a seguir para amar, nos muestra el ejemplo y nos concede la fuerza para amar a los demás como Él nos ama.

Para recibir a Cristo debemos escuchar su Palabra. Hablar con Él en la oración para conocerlo cada día un poco más. Tomar tiempo todos los días, o al menos el domingo para dejar toda actividad y sentarnos frente a Él, para escuchar sus consejos y sus palabras de consuelo.

No queremos ser como la gente de Nazaret, que lo sacó de la ciudad. Queremos que esté con nosotros, en nuestro corazón y en nuestra vida. Queremos que esté presente en nuestros hogares. Que participe en nuestras conversaciones familiares. Queremos que Cristo nos acompañe en la escuela y en el trabajo. Queremos recibir a Cristo para que sea nuestro amigo, nuestro hermano, nuestro guía y defensor para transformarnos en cristianos activos en el mundo de hoy.

La semana pasada, hubo más de 700.000 jóvenes procedentes del mundo entero, reunidos en Panamá con el Papa Francisco. Ese encuentro nos recuerda que la Iglesia está siempre viva, es alegre y activa.

Esos jóvenes acudieron a conocer un poco mejor la vida de Jesús.

Escucharon al Papa Francisco que los envió al mundo entero a vivir el amor, que San Pablo describe en su carta a los cristianos de Corintio.

Todos los bautizados: niños, jóvenes y adultos, hemos recibido el Espíritu de Dios. Hemos recibido a Cristo en nuestra vida, para transformarnos en artesanos de un mundo mejor. Queremos trabajar con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que el Amor reine alrededor de nosotros. Queremos una sociedad en la cual todos los hombres y mujeres de todas las naciones, sean respetados y se ayuden mutuamente.

Queremos un mundo en donde no haya niños, ni adultos que mueran de hambre. Queremos trabajar para que la violencia y el odio desaparezcan de nuestra sociedad.

Queremos amar y vivir en una ciudad en la cual, el amor sea el lenguaje utilizado por todos.

Lo más importante en la vida es aprender a amar. Jesús es el maestro del Amor y nosotros somos sus discípulos, para ayudarlo a construir un mundo dirigido por el Amor y no por el dinero, o por el egoísmo.

Recibamos a Cristo en nuestra vida.

Comprometámonos con Él, en la construcción de un mundo más fraterno. Amén

P. Germán
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