4th Sunday of Advent A LA, December 21st -22nd, 2013

posted Dec 20, 2013, 4:09 PM by German Sanchez

4th Sunday of Advent

Time A

Los Angeles, December 21st -22nd, 2013

1st Reading:  the book of the Prophet Isaiah 7,10-16

Psalm :23(24)1-2.3-4.5-6

2º Reading: from the beginning of the letter of Saint Paul to the Romans 1,1-7

Gospel: Saint Mathew 1, 18-24

On this last Sunday before the great Christmas celebration, the liturgy invites us to continue our preparation to celebrate the birth of Christ and to reflect on the family and peace.

The Family:

The evangelist Matthew wrote about the origins of Jesus. According to the Gospel, Jesus was born of Mary and Joseph, the son of David, thanks to the action of the Holy Spirit.

Jesus, like all men and women, was born into a family. The first institution that welcomes us into the world is a family. God wants His child, and all the children of the world, to be welcomed by a father, a mother, grandparents, aunts, uncles, cousins... in other words, by a family.

In family we receive the first manifestations of love and tenderness. In family we learn to love, to forgive; in other words, we learn to be the children of God and the brothers of Jesus.

Then, on the eve of meeting with the family of Jesus at the manger, let’s think about how we place our family in our lives. What are we going to do in these Christmas festivities to celebrate the coming of Christ in our family? Let’s remember that there is the blood family, the Christian family, the work family, the neighborhood family and the human family. Also let’s pray for the people who don’t have a family and for all the broken or divided families who are struggling to live in peace.

Peace:
Peace is also an important element of celebration at Christmas. Within a few days we will celebrate the birth of the Prince of Peace. Advent prepares us to receive in our hearts, in our families, in our communities, in our society and in our world, the One who came to bring us peace.

Christmas is the celebration of Emmanuel. We celebrate God's presence with us. And if God is with us, nothing should torment our hearts or our lives. The Peace of God dwells in us if we open the door of our hearts to the birth of the Prince of Peace.

In these days before Christmas let’s ask ourselves:

- What are the aspects of our existence that need peace?

- What parts of our hearts need peace?

- Who are the people that we need to reconcile with so that the Prince of Peace may dwell in our hearts?

Merry Christmas to all! Let’s take advantage of these remaining days to get closer to our families and to build peace around us.

 

Fr. Germán

4º Domingo del Adviento   A

Los Ángeles 22 de diciembre del 2013

1ª lectura : Libro del profeta Isaías 7,10-16

 Salmo : 23(24) 1-2.3-4.5-6

2ª lectura: comienzo de la carta de St Pablo a los Romanos 1,1-7

Evangelio: San Mateo 1,18-24

En este último domingo, antes de la gran  Fiesta de  Navidad, la liturgia nos invita a continuar nuestra preparación para celebrar el nacimiento de Cristo, a través de la reflexión sobre la familia y sobre la paz.

La familia:

El evangelista San Mateo nos habla de los orígenes de Jesús. El Evangelio nos dice que Jesús nació, gracias a la acción del Espíritu Santo, de María y de José, hijo de David.

Jesús, como todo hombre y mujer de nuestra humanidad, nació en una familia. La primera institución que nos acoge en el mundo es la familia. Dios desea que su hijo y que todos los niños de la tierra sean recibidos  por un padre, una madre, unos abuelos, tíos, tías, primos,…  es decir por una familia. En la familia recibimos las primeras manifestaciones de amor y de ternura. En la familia aprendemos a amar, a perdonar, es decir, a ser hijos de Dios y hermanos de Jesús. Entonces, en la víspera de encontrarnos con la familia de Jesús en el pesebre, preguntémonos sobre el lugar que ocupa nuestra familia en nuestra vida. ¿Qué vamos hacer en estas fiestas de Navidad para festejar la llegada de Cristo en nuestra familia? No olvidemos que existe la familia de sangre, la familia cristiana, la familia del trabajo y del barrio, en sí la familia humana. Oremos también por las personas que cuentan con una familia y por todas las familias que se encuentran separadas, destruidas o que tienen dificultades para vivir en paz.

La paz:

La paz es también un elemento muy importante en la celebración de Navidad. Dentro de algunos días vamos a celebrar el nacimiento del Príncipe de la Paz. El Tiempo de Adviento nos prepara para recibir  tanto en nuestros corazones como en nuestras familias, en nuestras comunidades, en nuestra sociedad y en nuestro mundo a Aquél  que vino a traernos Paz.

La Navidad es la fiesta de Emmanuel. Celebramos la presencia de Dios con nosotros. Y si Dios está con nosotros, nada ni nadie puede perturbar nuestro corazón o nuestra existencia. La Paz de Dios habitará en nosotros, si abrimos  nuestro corazón al nacimiento del Príncipe de la Paz. Preguntémonos en estos días sobre qué nos separa de la Navidad:

-¿Cuáles son las aspectos de nuestra existencia que necesitan estar en paz?

-¿Cuáles son las partes de nuestro corazón que necesitamos armonizar?

-¿Quiénes son las personas con quienes debemos reconciliarnos para que el Príncipe de la Paz pueda habitar en nuestro corazón?

Feliz preparación hacia la Navidad. Aprovechemos de estos días que nos quedan para acercarnos a nuestras familias y construir la paz alrededor de nosotros.    P. Germán
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