4th Sunday of Advent B Los Angeles, December 23th -24th 2017

posted Dec 18, 2017, 5:21 PM by St Sebastian Catholic Parish

4th Sunday of Advent

Time B

Los Angeles, December 23th -24th 2017

1st Reading:  from the 2nd book of Samuel 7:1-5,8b-12,14,16

Psalm : 88(89)2-3,4-5,27,29

2º Reading: from the letter of  St Paul to the Romans 16:25-27

Gospel: Saint Luke 1:26-38

Tonight we are going to announce to the whole world that God came down from heaven to live in our midst.

Tonight the Church entrusts us with the mission that the Holy Spirit entrusted to Mary on the day of the Annunciation:

-Offer her body to God so that he would have his dwelling there.

-Give Jesus to the world

-Be a member of the Church.

The mission of Mary is also our mission and tonight, as we celebrate Christmas, we will accept that triple mission that transforms us into disciples of the child in the manger.

-Offer our whole beings to God so that he may have his dwelling there.

God became a man in Bethlehem so that all men and women of good will could understand that the human body is the house in which the Holy Spirit dwells. We must understand that God counts on our words and acts to be present in the world.

In us, God made his home. We welcome him and offer our ears so that he hears the voices of those who suffer around us. We offer our feet to the Lord by visiting the sick, the elderly, the prisoners and those who suffer because of loneliness. Our hands can be transformed into the hands of God if we receive the immigrant, the poor and the orphan. Our bank account can be God's wealth if we share our money with those who do not have work, with children who do not have the necessary means to go to school, with people who cannot feed themselves. Tonight we can hear the voice of the angel Gabriel who tells us: “Do not be afraid, for you have found favor with God”.

-To Give Jesus to the world.

We have been chosen, like Mary, to give Jesus to the world. There are still many men and women around us and in the whole world who do not know the beauty and joy of the Word of God. Many people have a false idea of ​​God. We have the mission to make Jesus known to those who have not discovered the light of God in their lives.

-Be a member of the Church.

Like Mary, we must be members of the Church. She was always with the disciples and after the death and resurrection of Jesus she accepted the responsibility of being the Mother of the Church. The Christmas feast invites us to become aware of the importance of belonging to a community. If the Church did not exist, where would we go to baptize our children? To bless our love? To entrust our deceased to God? To celebrate our joys and sorrows? To receive the Word of God? With the Church our faith is strengthened and enlightened. With the Church we are brought nearer to God. With the Church we are helped to be the disciples of Jesus.

Tonight, let us open our hearts to celebrate Christmas with the Church and to commit ourselves with Mary to offer our whole beings to God and to help Jesus to be born in our midst.

Fr. Germán

4º Domingo  de Adviento

Año Litúrgico B

Los Ángeles 24 de diciembre del 2017

1ª  Lectura: del 2º libro de Samuel 7,1-5.8-12.14.16

Salmo: 88(89) 2-3,4-5,27,29

2ª   Lectura: de la 1ª  carta de San Pablo a los Romanos 16,25-27

Evangelio: San Lucas 1,26-38

Esta noche vamos a celebrar el nacimiento del Mesías. Esta noche vamos a anunciar al mundo entero que Dios bajó del cielo, para vivir en medio de nosotros.

Esta noche, la Iglesia nos confía la misión que el Espíritu Santo le confió a María el día de la Anunciación:

-Prestar su cuerpo a Dios para que tenga ahí su morada

-Dar Jesús al mundo

-Ser miembro de la Iglesia.

La misión de María también es nuestra misión y esta noche al celebrar la Navidad, vamos a aceptar esa triple misión que nos transforma en discípulos del niño del pesebre.

-Prestar su cuerpo a Dios para que tenga ahí su morada.

Dios se hace hombre en Belén, para que todos los hombres y mujeres de buena voluntad comprendan que el cuerpo humano es la casa en la cual habita el Espíritu Santo. Debemos comprender que Dios cuenta con nuestras palabras y actos para estar presente en el mundo.

En nuestro cuerpo Dios hizo su morada. Si estamos de acuerdo con Él, podemos prestarle nuestros oídos, para que escuche la voz de aquellos que sufren alrededor de nosotros. Podemos prestarle nuestros pies al Señor, para que vaya a visitar a los enfermos, a las personas de edad, a los presos y a los que sufren a causa de la soledad. Nuestras manos pueden transformarse en las manos de Dios, si aceptamos recibir al extranjero, al pobre y al huérfano. Nuestra cuenta en el banco puede ser la riqueza de Dios, si compartimos nuestro dinero con los que no tienen trabajo, con los niños que no tienen los medios necesarios para ir a la escuela, con la gente que no puede alimentarse. Esta noche podemos escuchar la voz del ángel Gabriel que nos dice: “No temas, porque has hallado gracia ante Dios”. 

-Dar Jesús al mundo.

Hemos sido escogidos, como María, para dar Jesús al mundo. Todavía hay muchos hombres y mujeres alrededor de nosotros y en el mundo entero, que no conocen la belleza y la alegría de la Palabra de Dios. Mucha gente tiene una falsa idea de Dios. Todos los bautizados tenemos la misión de hacer nacer Jesús, en el corazón de aquellos que no han descubierto la luz de Dios en su vida.  

-Ser miembro de la Iglesia.

Como María, debemos ser miembros de la Iglesia. Siempre estuvo con los discípulos y después de la muerte y resurrección de Jesús, aceptó la responsabilidad de ser la Madre de la Iglesia. La fiesta de Navidad nos invita a tomar consciencia de la importancia de pertenecer a una comunidad. Si la Iglesia no existiera, ¿a dónde iríamos a bautizar a nuestros hijos? ¿A bendecir nuestro amor? ¿A confiar nuestros difuntos a Dios? ¿A celebrar nuestras alegrías y penas? ¿A recibir la Palabra de Dios? Sin la Iglesia nuestra fe se aleja de la Palabra de Dios.  Sin la Iglesia, nuestra fe se convierte en superstición. Sin la Iglesia nos alejamos de Dios. Sin la Iglesia no seremos los discípulos de Jesús.

Esta noche, abramos nuestro corazón para celebrar la Navidad con la Iglesia y para comprometernos con María a prestar nuestro cuerpo a Dios y a ayudar a Jesús a nacer en medio de nosotros.

P. Germán
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