4th Sunday of Advent C LA, Dec. 22th – 23th , 2012

posted Dec 20, 2012, 10:43 AM by German Sanchez   [ updated Dec 22, 2012, 12:52 PM ]

4th Sunday of Advent

Time C

Los Angeles, December 22th – 23th , 2012

1st Reading: of the Book of the Prophet Micah 5,1-4a

Psalm: 79(80)2-3,15-16.18-19

2º Reading: from the letter to the Hebrews 10,5-10

Gospel: Saint Luke 1,39-45

On this last Sunday before Christmas, the Church invites us once again to contemplate Mary. We celebrated Mary on December 8th, the Feast of the Immaculate Conception and on December 12th, the anniversary of the apparitions of Our Lady of Guadalupe in Mexico.

The passage about Mary’s Visitation to her cousin Elizabeth, as recorded in the Gospel of Luke, is an occasion to contemplate two qualities in Mary that could help us open our hearts to celebrate the Nativity with a Christian heart.

Mary reaches out to others.

Mary gives peace to the world.


Mary reaches
out to others.

When Mary heard that Elizabeth was pregnant, she left home to attend her cousin.

When Mary sees that humanity suffers, when the men and women of a town need words of love and compassion, she leaves heaven and reaches the Earth to be with us. Our Lady of Lourdes in France, Our Lady of Guadalupe in Mexico, and many other appearances in the world are places that attract thousands of men and women in search of her look and maternal presence. Mary visits Earth to comfort those who suffer.

Mary gives peace to the world.

On her visit to Elizabeth, Mary brings in her womb the presence of the Prince of Peace.

When Mary reaches our world and stays in our churches, the Mother of God, the Mother of the Church, is offering us her Son who was born in Palestine to give us peace.

Her mission is to convey the peace that comes from her Son. Mary is in the midst of humanity to love and comfort us whenever the problems and difficulties of life disturb us.

Following the example of our mother Mary, at this Christmas and throughout the year, the baptized should reach out to others and convey the peace that comes from the Lord.

Let’s get ready to celebrate tomorrow the birth of our brother Jesus who came from heaven to bring us peace.

This Christmas, Mary and Jesus invite us to leave home and reach out to people who need us. Let’s share the peace that comes from the Lord with all who suffer.

Amen.

Fr. Germán

4º Domingo de Adviento

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 23 de diciembre 2012

1ª lectura: del libro de Miqueas 5,1-4

Salmo: 79(80) 2-3,15-16.18-19

2ª lectura: carta a los Hebreos 10,5-10

Evangelio: de San Lucas 1,39-45

En este último domingo antes de Navidad, la Iglesia nos invita una vez más a contemplar  a María. En este mes de diciembre, pensamos en  Nuestra Señora,  tanto, el día  8 con la fiesta de la Inmaculada Concepción, como   el día 12, que celebramos  el aniversario de las apariciones de María de Guadalupe en México.

El pasaje de la Visitación de María a su prima  Isabel, que el Evangelio de Lucas nos propone,  es una ocasión para contemplar dos  cualidades en María, que pueden ayudarnos a abrir nuestros corazones para celebrar Navidad con un espíritu cristiano.

María es aquella que va hacia los demás.

María es aquella que  da  Paz al mundo.

María es aquella que va hacia los demás.

Cuando María supo que su prima Isabel esperaba un niño, salió de su casa para ir a ponerse a su servicio.

Cuando María ve a la humanidad que sufre, cuando ve que los hombres y  mujeres de un pueblo necesitan palabras de amor y de compasión, María deja el cielo y viene a la tierra para estar con nosotros. Nuestra Señora de Lourdes en Francia, Nuestra Señora de Guadalupe en México y otras muchas apariciones en el mundo entero,  son lugares a los cuales acuden miles de hombres y mujeres que buscan la mirada y la presencia maternal de María.  Nuestra Señora  visita la tierra para consolar a los que sufren. 

María es aquella que  da  Paz al mundo.

Yendo a visitar a su prima Isabel, María le lleva al Príncipe de la Paz que ella tiene en su vientre.

María tiene la misión de transmitirnos la Paz que viene de su Hijo. Ella está en medio de la humanidad,  para amarnos y consolarnos cada vez que los problemas y las dificultades de la vida nos perturban.

Al ejemplo de María nuestra Madre, en estas fiestas de Navidad, y a lo largo del año, los bautizados debemos ir hacia los demás y transmitir la paz que viene de Dios.

Preparémonos a celebrar mañana el nacimiento de nuestro hermano Jesús, que vino del cielo para traernos la paz.

En estas fiestas de Navidad, María y Jesús nos invitar a salir de nuestras casas, para ir hacia aquellos que lo necesitan y a compartir la paz que viene de Dios con todos los que sufren.

Amén

P. Germán
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