4th Sunday of Lenten C LA, March 9th–10th, 2013

posted Mar 8, 2013, 11:11 AM by German Sanchez

4th Sunday of Lenten

Time C

Los Angeles, March 9th – 10th, 2013

1st Reading: from the Book of Joshua 5,9a.10-12

Psalm : 33(34)2-3.4-5.6-7

Reading:2nd Letter of Saint Paul to the Corinthians 5,17-21

Gospel: Saint Luke 15,1-3.11-32

In three weeks we will see our churches crowded with people coming to celebrate Holy Week.

Some people won’t go to church every Sunday but still are looking for a Christian community to celebrate Holy Week or at least Palm Sunday and Easter.

Well aware of this reality, I stopped a few times in the following psalm:  The Lord is kind and merciful”.

Then two questions came to my mind: who is God? And, why aren’t all men and women close to him?
Who is God?

God is a kind and loving father and mother, full of patience and mercy.

God loves each one of us the way we are.

The parable of the prodigal son provides a good description of God.

The father, God, loves his younger son even though he has left home and squandered his inheritance on a wayward lifestyle.

Every day the father awaits his return. He won’t get used to being separated. One day, in the distance, he can see his younger son coming back home. When the lost son returns, the father prepares a feast to celebrate. The father won’t use embarrassment or humiliation. He won’t demand accounts of the squandered money. Instead, he lovingly welcomes this younger son who had gone astray.

But the father, God, also loves his older son who has faithfully stayed close by. Having shared all possessions with him, the father feels pain at his attitude and seeks the reconciliation between brothers.

The Lord is like this father who loves each one of his children and wants them to share his love.

The Lord is good. The Lord is kind and merciful”.

So if the Lord is good and full of love, patience and mercy, why aren’t all men and women close to him?

Why are there so many men and women who stay far away from God, ignore him or even fight against him?

If God is love, and if all his words are intended to help us to love one another, why can’t our churches bring in crowds every Sunday as on Palm Sunday and Easter? Why don’t we try and see every Sunday how kind the Lord is?

The problem is not with God but with us, from people’s expectations about the Church. We would like an immaculate and blameless Church but we forget that she is made of men and women who, like you and me, are sinners.

In this community called the Church, where we receive the Word of God and the sacraments which let us taste and see that the Lord is good, we must commit to practice the Gospel and to be guided by the Holy Spirit. This way, all men and women of our world can taste and see how kind the Lord is.

If anyone wants to criticize the Church, please come to see me and let’s commit ourselves to build a better Church where everyone can taste and see how kind the Lord is.

Amen.

 

Fr. Germán

4º Domingo de Cuaresma

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 10 de marzo del 2013

1ª lectura: del libro de Josué 5,9.10-12

Salmo : 33(34) 2-3.4-5.6-7

2ª lectura: 2ª carta de San Pablo a los Corintios 5,17-21

Evangelio: San Lucas 15,1-3.11-32

Dentro de tres semanas vamos a ver nuestras iglesias llenas de feligreses  para celebrar la Semana Santa.

Hay personas  que no van a la iglesia todos los domingos pero que buscan una comunidad cristiana para celebrar la Semana Santa,  sobre todo el Domingo de Ramos y la Pascua.

Al hacer esta constatación, me detuve algunos momentos en el refrán del salmo: “Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor

Entonces me vinieron a la mente  dos preguntas: ¿Quién es Dios? y ¿Por qué todos los hombres/mujeres no están cerca de Él?

¿Quién es Dios?

Dios es un padre/madre bueno,  lleno de amor, paciencia y misericordia. Él ama a cada uno de sus hijos(as) tal como son.

La parábola del evangelio nos da una buena descripción de Dios.

El padre, Dios, ama a su hijo menor a pesar de que haya abandonado el hogar, para irse a derrochar la fortuna en una vida desordenada. Todos los días, el padre espera el regreso de su hijo pequeño  y lo ve regresar cuando todavía está lejos. El padre no se acostumbra a la separación con su hijo. Cuando el hijo, que andaba en malos caminos, regresa al hogar para vivir cerca de su padre, éste organiza una fiesta. El padre no le pide explicaciones embarazosas o humillantes; no le exige cuentas sobre el dinero malgastado. El padre lo recibe con amor.

El padre, Dios, ama también a su hijo mayor que está siempre cerca de él. Todo lo que el padre posee lo comparte con su hijo fiel. El padre sufre al ver la reacción del hermano mayor y busca la reconciliación con su hermano menor.

Dios es como este padre que ama a cada uno de sus hijos y desea que el amor que  les da, sea compartido entre ellos.

Dios es bueno. “Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor”.

Entonces, si Dios es bueno y lleno de amor, paciencia y misericordia, ¿Por qué todos los hombres/mujeres no están cerca de Él?

¿Por qué hay tantos hombres/mujeres que están lejos de Dios, que lo ignoran o que lo combaten?

Si Dios es amor y  todas sus palabras están destinadas a ayudarnos, a amarnos unos a otros para vivir mejor. Entonces, ¿por qué nuestras iglesias no se llenan todos los domingos como el día de Ramos y de Pascua? ¿Por qué todos los domingos nuestros amigos y a veces nosotros mismos, no vamos a hacer la prueba y  ver qué bueno es el Señor?

El problema no viene de Dios sino de lo que  esperamos de la Iglesia. Quisiéramos una Iglesia pura e irreprochable pero  se nos olvida que la Iglesia está compuesta de hombres y mujeres que son como ustedes y yo, pecadores. En esta comunidad, que se llama la Iglesia, en la cual recibimos la Palabra de Dios y los sacramentos que nos permiten probar y ver qué bueno es el Señor, debemos comprometernos a poner en práctica el Evangelio y a dejarnos guiar por el Espíritu Santo para que todos los hombres/mujeres de nuestro mundo, puedan probar y ver qué bueno es el Señor.

Si alguien quiere criticar la Iglesia, que venga a verme para comprometerse conmigo en la construcción de una Iglesia mejor en la cual todos puedan probar y ver qué bueno es el Señor.

Amen. P. Germán
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