5th Sunday in the Church's time B LA, February 4th-5th, 2012

posted Feb 2, 2012, 9:38 AM by Fr Germán Sanchez   [ updated Feb 2, 2012, 4:10 PM ]

5th Sunday in the Church’s time

Time B

Los Angeles, February 4th-5th, 2012

1st Reading: from the Book of Job 18,15-21

Psalm : 147(148)1-2.3-4.5-6

2º Reading:1st letter from St Paul to the Corinthians 9,16-19.22-23

Gospel: Saint Mark 1,29-39

 

The Gospel of St. Mark invites us to take a look at a typical Sunday in the life of Jesus.

Looking at his life we might find a model upon which to organize ours:

1.- Jesus visits his friends.

2.- Jesus struggles against  evil.

3.- Jesus prays.

1 .- Jesus visits his friends.

We all know that Jesus was a very busy and public person. The Gospel tells us that he often went to hide from the crowds that were looking for him. St. Mark tells us that one early morning, Simon and his companions went out to look for him and when they found him they said, "everybody is looking for you" and Jesus replied: “let's go to another place”.

We can imagine Jesus as a company manager, as a nation’s president, or as a bishop or a pope. Perhaps like you and me, very busy. Sometimes a little overwhelmed by all the commitments and all the activities that modern society imposes on us.

And yet, Jesus took the time to visit the mother-in-law of one of his disciples, Simon.

The Gospel tells us that Jesus went to visit her just after he learned that she was suffering.

I think that probably Jesus stayed to have dinner with the family because, as St. Mark tells us, when her fever left her she waited on them.

Our occupations, our work and activities should not prevent us from seeing and paying attention to the concerns of our friends. Christians and all men and women of goodwill, should take care of each other and share our sorrows and joys. We live in society to help each other.

Here is another feature of the activities of Jesus:

2 .- Jesus struggles against evil.

Many people, including some non-believers, know Jesus as someone who always fought for justice and against evil and sin. The Gospel says that, wherever he went, Jesus did good things. The struggle against evil must be a priority for all Christians and all men and women who work for the well-being of society.

Sometimes we are not aware that in our work and our social and family lives we are often responsible for the evil around us and that, through our daily activities, we can struggle against evil and work for good.

Everything you and I do can contribute to the well-being and happiness of others. The profession, work or activity that each of us performs can be directed to struggle against evil.

Let’s try to follow the footsteps of Jesus to do good everywhere and to struggle against evil in all situations.

I imagine some of you think, that Jesus did all that because he was God, but as for me, I am far from being a saint.
Then, let me reply that to do what Jesus did we need to take a second look at the instruments he used.

Despite his worries, despite his multiple activities and the short time he had to announce to us the Good News of his Father

3 .- Jesus prays.

Praying is indispensable in the life of every Christian, in every believer's life. Only the arrogant, who think they can do it all alone, believe that they don’t need God.

Today we are healthy, we have a job, we have a family that is well, and we live in a country where peace and justice are more or less prevalent. But everything can change overnight. We cannot control everything that happens in our lives, our families, and our society. Praying is a way of recognizing that everything depends on us but we cannot control everything.

Sometimes we say we don’t have time to pray. But when we see that Jesus used to pray, that the Pope takes time to do it, that many people more important than we are find the time to pray, then we must conclude that lack of time is only an excuse.

Praying is the indispensable condition to follow the example of Jesus.

Let’s ask the Lord with confidence and perseverance, "Lord, teach us to pray as John the Baptist did with his disciples."

Amen

Fr. Germán
  Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 5 de febrero del 2012

1ª lectura: del libro de Job 7,1-4.6-7

Salmo: 147(148)1-2.3-4.5-6

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 9,16-19.22-23

Evangelio: de San Marcos 1,29-39

 

Este domingo,  el Evangelio de San Marcos nos invita  a reflexionar sobre  un día típico en la vida de Jesús.

 Observando cómo vive Jesús,  podemos encontrar un modelo para organizar nuestra vida.

1.- Jesús visita sus amistades

2.- Jesús combate el mal

3.- Jesús ora.

1.- Jesús visita sus amistades.

Todos sabemos que Jesús era un hombre muy ocupado y muy solicitado. El Evangelio nos dice que  frecuentemente debía esconderse para escapar  de las multitudes que lo buscaban. Marcos nos dice que muy temprano por la mañana, Simón y sus compañeros salieron a buscarlo y cuando lo encontraron le dijeron: “Todo el mundo te busca” y Jesús les dijo: “Vámonos para otra parte”.

Podemos imaginar a Jesús como un empresario  o  un presidente de la república, como un obispo o un papa. Posiblemente  como tú y yo muy  ocupados. A veces un poco desbordados por todos los compromisos y   actividades que la sociedad moderna nos impone. 

Y a pesar de todo, Jesús toma  su tiempo para ir a visitar a la suegra de uno de sus compañeros, Simón.

El Evangelio nos dice que apenas Jesús supo que la suegra de Pedro estaba sufriendo fue a verla. Podríamos pensar que ese día Jesús se quedó a comer con la familia ya que Marcos nos dice que cuando ya no tenía fiebre, la suegra se puso a servirles.

Así pues,  las ocupaciones, el trabajo y las actividades no deben  impedirnos  atender  las preocupaciones de nuestros amigos. Los cristianos y todo hombre y  mujer de buena voluntad, debemos interesarnos en nuestro prójimo y compartir  nuestras penas y alegrías. Vivimos en sociedad para ayudarnos mutuamente.

Otra característica en las actividades de Jesús es que

2.- Combate el mal

Muchos, incluso algunos no creyentes, conocen a Jesús como alguien que siempre luchó contra el mal, contra el pecado y siempre en favor de   la justicia. Los Evangelios nos dicen que Jesús hacía el bien por  dondequiera que pasaba. Así pues,  combatir  el mal debe ser una de las prioridades de todos los cristianos y de todo hombre y  mujer que trabaja por el bienestar  de la sociedad.

En ocasiones sucede que  no estamos conscientes de que en nuestra vida profesional, social y familiar somos  responsables con frecuencia del mal que nos rodea y que por medio de nuestras actividades en el trabajo, en la sociedad y en la familia, podemos también combatir el mal y  hacer el bien.

Todo lo que ustedes y yo hacemos puede contribuir al bienestar  y  felicidad de los demás. La profesión, el trabajo o la actividad que cada uno realiza puede estar  orientada  hacia la lucha contra el mal. Tratemos de seguir los pasos de Jesús en   el camino de hacer el bien en todas partes y de luchar contra el mal en toda situación.

Me imagino que algunos de ustedes dicen: Jesús hizo todo eso porque era Dios, pero yo,  estoy lejos de ser un santo.

Entonces, les digo que para hacer lo que Jesús hacía, una vez más, debemos reflexionar sobre   los instrumentos que él utilizaba.

A pesar de sus preocupaciones,  de sus actividades y del poco tiempo que le quedaba  para transmitirnos la Buena Nueva de su Padre,

3.- Jesús ora. La oración es indispensable en la vida de todo cristiano, en la vida de todo creyente. Solo los orgullosos, creen que pueden hacerlo todo y que no necesitan a Dios.

Hoy tenemos  salud, un trabajo, una familia que se encuentra bien y vivimos en un país en el cual la paz y la justicia están más o menos presentes. Pero todo puede cambiar de un día para otro. No podemos dominar todo lo que sucede en nuestra vida, en nuestras familias y en nuestra sociedad. La oración es una manera de reconocer que todo depende de nosotros pero que no todo lo podemos dominar.

A veces decimos que no tenemos tiempo para orar, pero  cuando vemos que Jesús oraba, que el Papa toma su tiempo para orar, que muchas personas más importantes que nosotros encuentran tiempo para orar, entonces debemos aceptar  que se trata de una mentira cuando decimos que no tenemos tiempo para orar.

La oración es  una condición indispensable para seguir el ejemplo de Jesús.

Roguemos  frecuentemente al Señor con confianza y perseverancia: “Señor, enséñanos a orar como Juan el Bautista lo hizo con sus discípulos”.

Amén.

P. Germán
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