5th Sunday in the Church’s time B World day for consecrated life Los Angeles, February 3rd -4th, 2018

posted Jan 31, 2018, 11:26 AM by St Sebastian Catholic Parish

5th Sunday in the Church’s time

Time B

World day for consecrated life

Los Angeles, February 3rd -4th, 2018

1st Reading: from the Book of Job 18,15-21

Psalm : 147(148)1-2.3-4.5-6

Reading:1st letter from St Paul to the Corinthians 9,16-19.22-23

Gospel: Saint Mark 1,29-39

 

Today’s Gospel tells us about a journey of Jesus.

We can say that Jesus spent his days preaching, caring for others and praying.

These three activities that can create a rhythm for the days of all consecrated persons should be part of the journey of all the baptized.

Today we celebrate World Day of Consecrated Life. In the world there are men and women who have consecrated their lives to follow Christ. Let us pray particularly this week for young people in our community who may hear the Lord's call to follow him in the consecrated life that they may respond to that call with joy and generosity.

In our parish we are blessed to have the sisters of the Annunciation. I want to take advantage of this day to thank the Lord for all the work they do in our midst. Their presence in the community is a treasure. They remind us that all baptized people should follow the example of Christ: preaching, caring for others and praying.

Preaching: There are many Christians who believe that the mission of preaching is reserved for priests or consecrated persons. They are wrong. All the baptized received the mission of preaching on the day of their baptism. We are all prophets. Like Christ, we are in the world to announce to all men and women of good will that God is love, that He is with us and that He counts on us to build a better world.

Through our words and actions, we must preach the Good News. We must always have a message and a way of acting that invite others to live in peace, joy and hope.

Caring for others: The Gospel speaks of many situations in which Jesus cared for others. He is particularly attentive to the physically and mentally ill. He is sensitive to the families who suffer. He is touched by those who mourn. He changes his agenda when someone tells him that there is someone who needs his help. Jesus teaches us that we are on earth to take care of others.

The Church, consecrated persons and all the baptized have the mission to look around to identify the people who suffer and help them. The tenderness of Jesus toward those who suffer should be the tenderness of all the baptized toward the people who need help. The happiness of every Christian must be found in the time consecrated to serving others.

Pray: In the journey of Jesus there were moments of prayer. In the morning, at noon or in the evening, we can take a few minutes to thank God for everything he offers us. During the day we can stop all activity to listen to the voice of God that helps us to live in peace, to practice justice and fraternity.

Prayer is the nourishment of all the activities of Christ and must also be the nourishment of all our journeys.

Like Jesus, let's take time to preach, to help others and to pray and our days will be full of love and happiness. Amen

Fr. Germán

  Domingo del Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Día Mundial de la Vida Consagrada

Los Ángeles, el 4 de febrero del 2018

1ª lectura: del libro de Job 7,1-4.6-7

Salmo: 147(148)1-2.3-4.5-6

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 9,16-19.22-23

Evangelio: de San Marcos 1,29-39

El Evangelio de hoy nos habla de una jornada de Jesús.

Podemos decir que Jesús pasa sus jornadas predicando, cuidando de los demás y orando.

Estas tres actividades  armonizan la jornada de todas las personas consagradas. Deberían también armonizar la jornada de todos los bautizados.

Hoy celebramos la jornada mundial de la vida consagrada. En el mundo hay hombres y mujeres que han consagrado su vida para seguir a Cristo. Oremos particularmente en esta semana, para que los jóvenes de nuestra comunidad escuchen el llamado del Señor a seguirlo en la vida consagrada. Para que respondan a ese llamado con alegría y generosidad. En nuestra parroquia tenemos la fortuna de contar con las hermanitas de la Anunciación. Aprovecho de esta jornada, para agradecer al Señor por todo el trabajo que realizan en medio de nosotros. Su presencia en la comunidad es una riqueza. Ellas nos recuerdan, que todos los bautizados debemos seguir el ejemplo de Cristo.

La misión de todos los bautizados es la misma de Cristo: predicar, cuidar de los demás y orar.

Predicar: hay muchos cristianos que creen que la misión de predicar está reservada para los sacerdotes, o para las personas consagradas. Están equivocados. Todos los bautizados reciben el día de su bautismo la misión de predicar. Todos somos profetas. Como Cristo, estamos en el mundo, para anunciar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que Dios es amor, que está con nosotros y que cuenta con nosotros para construir un mundo mejor.

Por medio de nuestras palabras y actos debemos predicar la Buena Nueva. Debemos tener siempre un discurso y una manera de actuar, que inviten a otros, a vivir en paz, alegres y con esperanza.

Cuidar de los demás: Los Evangelios hablan de muchas situaciones en las cuales Jesús se preocupa por los otros. Él es particularmente, atento con los enfermos físicos y mentales. Es sensible frente a las familias que sufren. Se conmueve de los que lloran. Cambia su programa cuando le dicen que hay alguien que necesita su ayuda. Jesús nos enseña que estamos en la tierra para cuidar de los demás.

La Iglesia, las personas consagradas y todos los bautizados, tenemos la misión de observar alrededor de nosotros, identificando a las personas que sufren y ayudarlas. La ternura de Jesús frente a los que sufren en la vida, deberá  ser la ternura de todos los bautizados, frente a las personas que están alrededor de nosotros y necesitan nuestra ayuda. La felicidad de todo cristiano deberá  encontrarse, en el tiempo que consagra a servir a los demás.

Orar: En las jornadas de Jesús hay momentos de oración. En la mañana, al medio día, o en la noche. Podemos darnos algunos minutos para dar gracias a Dios, por todo lo que nos ofrece. Durante el día podemos, detenernos durante algunos minutos, para escuchar la voz de Dios que nos ayuda a vivir en paz, practicar la justicia y la fraternidad.

La oración es el alimento de todas las actividades de Cristo y debe ser también el alimento de todas nuestras jornadas.

Como Jesús, tomemos tiempo para predicar, para ayudar a los demás y para orar. Así nuestras jornadas estarán llenas de amor y de felicidad.

Amen.

P Germán
Comments