5th Sunday in the Church’s time B World marriage day LA, February 7th-8th, 2015

posted Feb 4, 2015, 6:34 PM by German Sanchez

5th Sunday in the Church’s time

Time B

World marriage day

Los Angeles, February 7th-8th, 2015

1st Reading: from the Book of Job 18,15-21

Psalm : 147(148)1-2.3-4.5-6

Reading:1st letter from St Paul to the Corinthians 9,16-19.22-23

Gospel: Saint Mark 1,29-39

 

This Sunday the Church celebrates World Marriage Day. Pope Francis has invited Catholics and all men and women of good will to reflect on the current challenges to the family and marriage.

This week let’s take some time to talk about marriage and family with our family and friends

When a man and a woman are in love and decide to marry, they are responding to God’s call. The Lord calls us to form families in which love for one another is the image of Christ's love for the Church. These are families in which children represent parents’ participation in the work of creation.

The union of a man and a woman is a serious commitment and a great responsibility.

A serious commitment:

Before getting married, before having children, couples need to reflect seriously. They must make sure that both want to commit before God to be Christ’s image in the world. A Christ who gives his life away out of love for his Church and who promised fidelity until the end of the world.

In marriage, as in family, love for one another should be the image of Christ's love for his Church.

Love in marriage cannot simply be a matter of feelings. It also needs to be a commitment. Christ committed himself to love and to go along with the Church despite her difficulties and infidelities. Husband and wife should commit to one another to love, to respect, and to help each other until the end of their days, despite their weaknesses, and their changes due to age or illness....

Because marriage is a commitment, it is important to sign a document before a public authority. This is what society calls a civil marriage. Because marriage is a commitment to God, the Church invites us to celebrate it in public, before the community. Many couples get divorced, separated, or remain living in infidelity or conflict because they lacked commitment. If there is no commitment, there is no valid marriage in the Church.

A great responsibility.

In marriage and in family, the presence of children represents parents’ involvement in the work of creation. Before living together, the couple needs to understand that the children they will receive from God are gifts entrusted from heaven. At the same time, children are a great responsibility. Men and women are the most perfect creatures of God’s creation. God shares with parents the joy and responsibility of being co-creators. This is a huge gift and a huge responsibility that God offers. We do not need to breed like rabbits as Pope Francis reminded us a few days ago. We should practice responsible parenting instead. Husband and wife are responsible for the happiness of their children from the moment of conception until they reach adulthood.

Through the sacrament of marriage God comes to the married couple and to the family to help them meet their commitment to love despite life’s difficulties. God comes to enlighten married couples and to give them the strength to be responsible parents.

Amen

Fr. Germán

  Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Día Mundial del Matrimonio

Los Ángeles, el 8 de febrero del 2015

1ª lectura: del libro de Job 7,1-4.6-7

Salmo: 147(148)1-2.3-4.5-6

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 9,16-19.22-23

Evangelio: de San Marcos 1,29-39

Este domingo la Iglesia celebra la Jornada Mundial del Matrimonio. El Papa Francisco ha invitado los católicos y los hombres y mujeres de buena voluntad, a reflexionar sobre los desafíos actuales del matrimonio y de la familia. En esta semana, dediquemos un poco de tiempo, para reflexionar, en pareja, en familia o con amigos, sobre el matrimonio y la familia.

Cuando un hombre y una mujer deciden unir sus vidas por amor, están respondiendo a un llamado de Dios. Dios llama a formar familias, en las cuales el amor de unos por otros, refleje la imagen del amor de Cristo por la Iglesia. Formar familias en donde los hijos son un testimonio de la participación de los padres, en la obra de la creación.

La unión de un hombre y una mujer es un compromiso serio de una gran responsabilidad.

Un compromiso serio:

Antes de casarse, antes de tener hijos, la pareja debe reflexionar seriamente. Ambos deberán estar seguros, de su anhelo por comprometerse ante Dios. De que su unión será ante el mundo, la imagen de Cristo amando a su Iglesia, prometiéndole fidelidad hasta el final del mundo y dando su vida por su iglesia.

En la pareja y en la familia, el amor mutuo deberá ser siempre, la imagen del amor de Cristo por la Iglesia.

El amor en la pareja, además de un sentimiento,  deberá  ser un verdadero compromiso mutuo. Cristo se comprometió a amar y acompañar a su Iglesia, a pesar de las dificultades e infidelidades. Los esposos deberán cada día, comprometerse el uno con el otro a amarse, a respetarse y ayudarse, hasta el final de sus días.  Todo ello, a pesar de sus debilidades, de sus cambios en relación de pareja, ya sea debido a alguna situación en crisis,  edad, enfermedad, o alguna otra situación difícil de controlar. 

Como sabemos,  el matrimonio es un compromiso legal y social, por tanto, es importante que se realice formalmente ante la institución pública. Por esta razón la sociedad nos propone el matrimonio civil. El matrimonio es también, un compromiso ante Dios. Por esta razón, la Iglesia nos invita a celebrarlo públicamente, ante de la comunidad. Existen muchas parejas que se destruyen, se separan, viven en infidelidad, o en constante conflicto, porque no ha existido, el compromiso ante Dios. Sin el compromiso ante Dios, no existe un matrimonio válido en la Iglesia.

Una gran responsabilidad.

En la pareja y en la familia, la presencia de los hijos es una participación de los padres en la obra de la creación. Antes de unir sus vidas, la pareja deberá  comprender que los hijos que van a recibir de Dios, serán un regalo divino que el  cielo les confiará. Al mismo tiempo se trata de una gran responsabilidad que ellos aceptarán. La creatura más perfecta de la creación es el hombre y la mujer. Dios comparte con los padres de familia, la felicidad y la responsabilidad de ser co-creadores. Se trata de un enorme regalo que Dios ofrece a la humanidad y a su vez una enorme responsabilidad. Hace algunos días, el Papa Francisco decía que no debemos procrear como los conejos. Los progenitores deberán ser padres de familia responsables. El hombre y la mujer son responsables de la felicidad de sus hijos, desde el momento de la concepción hasta que estos llegan a la edad adulta.

Por medio del sacramento del matrimonio, Dios  acompaña a la pareja y a la familia. Les ayuda a cumplir con el compromiso de amar, a pesar de las dificultades encontradas en el paso de vida. Además los ilumina y les da la fuerza para ser padres de familia responsables. Amen.

P Germán
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