5th Sunday in the Church’s time Time C Los Angeles, February 9th-10th, 2019

posted Feb 6, 2019, 10:10 AM by St Sebastian Catholic Parish

5th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, February 9th-10th, 2019

1st Reading: of the Book of the Prophet Isaiah 6,1-2a.3-8

Psalm : 137(138)1-2.2-3.4-5.7-8º

Reading:1st Letter of Saint Paul to the Corinthians 15,1-11

Gospel: Saint Luke 5,1-11

On February 11 we celebrate the World Day of the Sick.

On this weekend we will pray especially for the sick people we know. After the homily we will lay hands and offer the Sacrament of the Sick to all those who wish to receive the gift that God gives to the sick, through the Church, to enlighten, guide and strengthen them during their illness.

From the Gospel of this Sunday I want to retain two phrases that can help the sick fight against the disease and that can help all Christians to live better. Jesus says to his disciples: "Put out into deep water" and the disciples respond to Jesus: "At your command We will lower the nets".

"Put out into deep water".

When we are at the sea and we decide to go offshore we are going to an unknown place, we are moving forward, we are exploring and discovering different horizons.

The more we move out to sea, the more we move away from the land we know and the more we realize that we are not the ones who control everything. In the middle of the sea we are more and more in the hands of God and we feel small in front of the immensity of the waters.

This invitation of Jesus to put out into deep water must resonate in our hearts every time that suffering, pain or problems immobilize us, discourage us or prevent us from going out to others or to God.

When the doctor announces that we have a serious illness, when a problem arises in our family or in our work, we must listen to Jesus' invitation: Put out into deep water. We must rise up and fight against the evil that we do not know, against the suffering that destabilizes us or against everything that prevents us from living in peace.

The disciples of Jesus not only accept going out on the sea but they also put their confidence in Jesus:

"Trusting in your word, we will cast the nets." These words of the disciples must also be ours whenever discouragement, despair or anguish arise in our lives.

The Lord invites us always to have confidence in Him. He constantly has a word to comfort us. He always has a way to direct us. He is tirelessly at our side to advise us, enlighten us, guide us and fortify us.

The Christian, the disciple of Christ is never alone in difficult times. The Lord is always with us but we must open our hearts to accept his presence and to listen to his Words.

Faith is synonymous with trust and in the difficult moments of our life we ​​have to have confidence in the Lord to discover the path we must follow and to have the strength to follow it.

Lord, increase our Faith so that we always know how to advance further and so that we have confidence in the advice that You offer us each time we are lost or confused. Amen.

Fr. Germán

5º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 10 de febrero del 2019

1ª lectura: del libro de Isaías 6,1-2a.3-8

Salmo : 137(138)1-2.2-3.4-5.7-8

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 15,1-11

Evangelio: de San Lucas 5,1-11

El 11 de febrero celebramos la Jornada Mundial de los Enfermos.

En este fin de semana vamos a orar particularmente por las personas enfermas que conocemos. Después de la homilía, vamos a imponer las manos y ofrecer el Sacramento de los Enfermos, a todas las personas que deseen recibir ese regalo que Dios hace a los enfermos, por medio de la Iglesia, para iluminarlos, guiarlos y fortalecerlos durante la enfermedad.

Del Evangelio de este domingo, quiero retener dos frases que pueden ayudar a las personas con alguna enfermedad, a luchar contra su sufrimiento y que pueden ayudar a todos los cristianos a vivir mejor.

Jesús dice a sus discípulos: “Avancen mar adentro”  y los discípulos responden a Jesús: “Confiando en tu Palabra, echaremos las redes”.

“Avancen mar adentro”.

Cuando estamos en el mar, si decidimos ir mar adentro estamos yendo a un lugar desconocido, estamos avanzando, estamos explorando y descubriendo horizontes diferentes.

Entre más avanzamos mar adentro, más nos alejamos de la tierra que conocemos y nos damos cuenta de que no controlamos todo. En medio del mar estamos cada vez más, en las Manos de Dios y nos sentimos pequeños ante la inmensidad de las aguas.

Esta invitación de Jesús, a ir mar adentro, debe resonar en nuestro corazón cada vez que el sufrimiento, el dolor o los problemas nos inmovilizan, nos desaniman, o nos impiden salir hacia los demás, o hacia Dios.

Cuando nos anuncian que tenemos una enfermedad grave. Cuando un problema se presenta en nuestra pareja, en nuestra familia, o en nuestro trabajo, debemos escuchar la invitación de Jesús: Avanza mar adentro. Debemos levantarnos y aceptar luchar contra el mal que no conocemos, contra el sufrimiento que nos des-estabiliza, o contra todo lo que nos impide vivir en paz.

Los discípulos de Jesús no solamente aceptan avanzar mar adentro, sino que también ponen su confianza en Jesús:

“Confiando en tu Palabra, echaremos las redes”. Esas palabras de los discípulos deben ser también nuestras cada vez que el desaliento, la desesperación o angustia, se presentan en nuestra vida.

El Señor nos invita siempre a tener confianza en Él. Constantemente tiene una palabra para reconfortarnos. Siempre tiene un camino para proponernos. Incansablemente está a nuestro lado para aconsejarnos, iluminarnos, guiarnos y fortalecernos.

El cristiano, el discípulo de Cristo, nunca está solo en los momentos difíciles. El Señor está siempre con nosotros, pero debemos abrir el corazón para aceptar su presencia y escuchar sus Palabras.

La Fe es sinónimo de confianza. En los momentos difíciles de nuestra vida, debemos tener confianza en el Señor, para descubrir el camino a seguir y tener la fuerza de seguirlo.

Señor, aumenta en nosotros la Fe, para saber siempre avanzar más allá y confiar en los consejos que Jesús nos ofrece, cada vez que estamos perdidos o confundidos.


P. Germán