5th Sunday of Easter B LA, May 2nd – 3rd 2015

posted Apr 30, 2015, 4:57 PM by German Sanchez

5th Sunday of Easter

Year B

Los Angeles, May 2nd – 3rd 2015

1st Reading: Acts of the Apostles 9:26-31

Psalm : 21(22)26-27.28.30.31-32

2º Reading: 1st letter of St John 3,18-24

Gospel: Saint John 15:1-8

The message of the liturgy of this Sunday is clear and short. Remain in Christ and you will bear fruit in abundance.

Remain in Christ.

The verb ‘remain’ is used 7 times in the 8 verses of the Gospel of St. John that we have just proclaimed today.

Remaining in Christ is essential for all Christians. The first disciples, the ones who built the Church despite persecution and those who have been recognized as saints by the Church, have been people who remained in Christ.

The history of the Church reminds us about the experience of many men and women from all continents, of all ages, single, married or consecrated, who have remained in Christ.

Looking at their lives we can understand how they remained in Christ.

Prayer, constant participation in the sacraments, involvement in a Christian community, and Bible study are paths that Christians have always followed to remain in Christ.

Prayer, the individual or communal dialogue with the Lord, is a time when we remain in Christ. Through frequent participation in the sacraments we allow ourselves to be touched by the signs which remind us that Christ stays with us. Our involvement in a Christian community allows us to remain in the Lord because the community is the Body of Christ. By reading the Bible we get to know Christ better and we remain in Him. St. Jerome said that ignorance of the Bible is ignorance of Christ.

Who remains in Christ bears fruit in abundance.

The fruits produced are visible in the love we share for one another.

Loving not only with words and discourses but with true actions is the characteristic of those who remain in Christ. The fruits of the union with Christ are visible in the life of every day.

Those who work for the unity of the family, the community, society; those who multiply the chances of forgiveness, understanding and mercy with their brothers and sisters; those who do not condemn but seek to understand and help others out of their problems; those who practice righteousness and share their blessings; these are the ones who remain in Christ.

Let’s try to remain in Christ and joyfully observe the abundance of fruit we produce in life every day.

Amen.

Fr. Germán

5º Domingo de Pascua  

o Litúrgico B

Los Ángeles el 3 de mayo del 2015

1ª lectura : Hechos de los Apostoles 9:26-31

 Salmo :  21(22)26-27.28.30.31-32

2ª lectura : de la 1ª carta de St Juan 3,18-24

Evangelio: San Juan 15,1-8

El mensaje de la liturgia de este domingo es claro y corto.

Permanezcan en Cristo y darán frutos en abundancia.

Permanezcan en Cristo.

El verbo permanecer es utilizado 7 veces en estos 8 versículos del Evangelio de San Juan que proclamamos hoy.

Permanecer en Cristo es indispensable para todos los cristianos. Los primeros discípulos, los cristianos que construyeron la Iglesia a pesar de las persecuciones. Aquellos que han sido reconocidos como santos por la Iglesia, han sido personas que permanecían en Cristo.

La historia de la Iglesia nos transmite la experiencia de muchos hombres y mujeres, de todos los continentes, de todas las edades, solteros, casados o consagrados que permanecían en Cristo.

Si observamos su vida podemos comprender cómo permanecían en Cristo.

La oración, la participación frecuente en los sacramentos, el pertenecer a una comunidad cristiana y la lectura de la biblia, son los caminos que los cristianos ha utilizado siempre para permanecer en Cristo.

La oración, es decir, el diálogo individual o comunitario con el Señor, es un tiempo en el cual permanecemos en Cristo. Por medio de la participación frecuente en los sacramentos, nos dejamos tocar por los signos que nos recuerdan que Cristo permanece en nosotros. Pertenecer a una comunidad cristiana, nos permite permanecer en el Señor porque la comunidad es el Cuerpo de Cristo. La lectura de la Biblia es un medio para conocer mejor a Cristo y permanecer en Él. San Jerónimo decía que desconocer la escritura es la misma cosa que desconocer a Cristo.

Aquel que permanece en Cristo da frutos en abundancia.

Los frutos producidos son visibles en el amor que tenemos los unos por los otros.

Amar no solamente con palabras y con discursos, sino con obras y en verdad es la característica de aquel que permanece en Cristo. Los frutos de la unión con Cristo son visibles en la vida de todos los días.

Aquél que trabaja por la unidad de la familia, de la comunidad, de la sociedad; aquél que multiplica las ocasiones de perdón, de comprensión y de misericordia con sus hermanos y hermanas; aquel que no condena, sino que busca siempre a comprender y a ayudar a los demás a salir de sus problemas; aquél que practica la justicia y que comparte sus riquezas; esas son las personas que permanecen en Cristo.

Tratemos de permanecer en Cristo y observemos con alegría la abundancia de frutos que produciremos en la vida de todos los días.

Amen.   

P. Germán
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