5th Sunday of Easter C LA, April 27th – 28th , 2013

posted Apr 27, 2013, 1:30 PM by German Sanchez

5th Sunday of Easter

Time C

Los Angeles, April 27th – 28th , 2013

1st Reading: from the Acts of  the Apostles 14:21-27

Psalm : 145:8-9,10-11,12-13

2º Reading: from the book of Revelation 21:1-5a

Gospel: Saint John 13:31-33a,34-35

 

On this fifth Sunday of Easter, as we prepare to celebrate the Ascension of the Lord in 12 days and Pentecost in 21 days, the Church reminds us of the words Jesus said to his disciples just after the Last Supper: “This is how all will know that you are my disciples, if you have love for one another”.

We, the baptized, the disciples of Christ, and the Church, should be recognized in the world for the love we preach and especially for the love we have for one another.

It’s a lie to pretend to love God when, in everyday life, we don’t actually love our brothers and sisters.

Loving a God that we can’t see is actually easy but loving our brothers and sisters who are different and have different views is much more complicated.
The Word of God invites us today to realize that such difference is an asset and not a threat.

A Christian should realize that the others, those who are different, also bring what we are missing. The others are those who are not like us and who are what we aren’t. But together we can help each other and grow.

In this world where selfishness, divisions, conflicts and wars proliferate, the Church, the baptized, and all the disciples of Christ have the mission of proclaiming and living the new commandment that the Lord left us: “Love one another”.

Our world needs men and women who believe in and live the new commandment. Humanity will be saved through love and not through weapons or threats.

We all dream of peace, reconciliation and good relations among all, in our families, in our communities and in our world.
But peace and reconciliation won’t come if you and I decide not to love and not to allow Christ to love us as he wants.

From experience, we know that it’s not easy to love others especially when we don’t understand their ways. For this reason, Christ conveys the Holy Spirit who is the power of God to overcome the barriers that humanity puts before us and that enclose and separate people.
Let’s pray to the risen Christ for help to prepare our hearts to welcome the Holy Spirit who gives us reasons and strength to love one another.

Amen.

Fr. Germán

5º Domingo del tiempo de la Iglesia  

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 28 de abril del 2013

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 14,21-27

Salmo : 144(145)8-9.10-11.12-13

2ª lectura: del Apocalipsis 21,1-5a

Evangelio: de San Juan 13,31-33ª.34-35

En este quinto domingo de Pascua, mientras nos preparamos para celebrar la Ascensión del Señor dentro de 12 días y la Pentecostés en 21 días, la Iglesia nos recuerda las palabras que Jesús le dijo a sus discípulos inmediatamente después de la última cena: “Por el amor de unos por otros todos reconocerán que ustedes son mis discípulos”.

Los bautizados, los discípulos de Cristo, la Iglesia, debemos ser reconocidos en el mundo por el amor que predicamos y sobre todo por el amor que manifestamos los unos por los otros.

Es una mentira decir que uno ama a Dios si en la vida de todos los días no practicamos el amor con nuestros hermanos y hermanas.

Amar a Dios que no vemos es fácil pero amar a su hermano y su hermana que son diferentes y que tienen puntos de vista diferentes a los míos es más complicado.

La Palabra de Dios nos invita hoy a reconocer que la diferencia es una riqueza y no una amenaza.

El cristiano debe descubrir que el otro, aquel que es diferente nos aporta lo que nos hace falta. El otro es aquel que no es como yo y que posee lo que yo no poseo. Juntos podemos ir muy lejos y ayudarnos a crecer mutuamente.

En este mundo en donde el egoísmo, las divisiones, los conflictos y las guerras se multiplican; la Iglesia, los bautizados y todos los discípulos de Cristo tenemos la misión de anunciar y de vivir el mandamiento nuevo que el Señor nos dejó: de “Ámense unos a otros”.

Nuestro mundo necesita hombres y mujeres que crean y que vivan el mandamiento nuevo. Nuestra humanidad se salvará por el amor y no por medio de las armas o las amenazas.

Todos soñamos con la paz, la reconciliación y las buenas relaciones entre todos, en nuestras familias, en nuestras comunidades y en nuestro mundo.

Pero la paz y la reconciliación no llegarán jamás si ustedes y yo no decidimos amar y dejarnos amar como Cristo nos lo aconsejé.

Por experiencia sabemos que no es fácil amar a los demás sobre todo cuando no comprendemos sus maneras de actuar. Por esta razón Cristo nos transmite el Espíritu Santo que es la fuerza de Dios para sobrepasar las barreras que la humanidad coloca frente a nosotros para encerrar a unos y otros y para separar los pueblos.

Oremos a Cristo resucitado para que nos ayude a preparar nuestros corazones para acoger al Espíritu Santo que nos da razones y fuerza para amarnos unos a otros.

Amén

P. Germán
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