5th Sunday of Easter C May 1st -- 2nd, 2010

posted Apr 30, 2010, 10:16 AM by Fr Germán Sanchez   [ updated May 1, 2010, 11:50 AM ]

5th Sunday of Easter

Time C

Los Angeles, May 1st  -- 2nd, 2010

1st Reading: from the Acts of the Apostles 14,21b-27

Psalm : 144(145)8-9.10-11.12-13

2º Reading: from the book of Revelation 21,1-5a

Gospel: Saint John 13,31-33a.34-35

In these days in which the Church is being accused by all media due to the sins of some of its members, we are invited to reflect on the new commandment that Christ gives to his disciples before leaving:

.“As I have loved you, so you also should love one another. This is how all will know that you are my disciples, if you have love for one another”.

All Christ’s disciples are invited to give testimony in front of the humanity of love that Christ has taught us to live.  This love is unconditioned love, it has no limits, it has not interest and it does not look for a reward. This love is simply loving for love. Loving because God loves us. 

We are all witnesses of Christ’s love: Saint Francis of Assisi, Therese of Lisieux, Mother Teresa of Calcutta, John Paul II…

We are not denying that in the Church there have been men and women who just like Judah betrayed the Lord, but we would like to remember that in the Church there has been millions of men and women who like Peter, Paul among others have tried to live the love that Christ demanded us to live.

Today we need to show that we are Christ’s disciples by giving testimony of the love that we have to each other. The world will be able to recognize that we are disciples of Christ if in our communities there is solidarity, help, forgiveness, friendship and love just like the Christians of the primitive Church lived after Christ’s resurrection.

The Church, despite the sins of some of its members, still possesses a message of love that has to be transmitted. Today, we the baptized, need to look and listen to Christ without leaving ourselves feel perturbed or discouraged by the tempest which we are currently living.

The Lord invites us this week to live our faith inside the community and to manifest our union with him and in the friendship relationship and love relationships among us.

May the Lord gives us his Spirit so that we can become real witnesses and the world believes in a Christ who has been resurrected and who lives amongst us today, tomorrow and forever and ever.

Amen.

Fr. Germán


5º Domingo de Pascua

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 1º y 2 de mayo 2010

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 14,21b-27

Salmo:144(145)8-9.10-11.12-13

2ª lectura: del Apocalipsis de San Juan 21,1-5a

Evangelio: de San Juan 13,31-33a.34-35

En estos días en los cuales la Iglesia es acusada por todos los medios de comunicación a causa del pecado de algunos de sus miembros, estamos invitados a meditar a cerca del mandamiento nuevo que Cristo le da a sus discípulos antes de irse:

Como yo los he amado; ustedes deben amarse unos a otros. Los hombres los reconocerán como mis discípulos por el amor que ustedes tendrán unos por otros”.

Todos los discípulos de Cristo están invitados a dar testimonio frente a la humanidad del amor que Cristo nos enseño a vivir. Amar sin condición y sin límite, amar sin interés y sin esperar recompensa. Amar por amor. Amar porque Dios nos ama.

Todos conocemos muchos testigos del amor de Cristo: San Francisco de Asís, la pequeña Teresa, la Madre Teresa de Calcuta, Juan Pablo II, …

No vamos a negar que en la Iglesia ha habido hombres y mujeres que como Judas traicionaron al Señor pero queremos recordar que en la Iglesia ha habido y hay todavía millones de hombres y de mujeres que como Pedro, Pablo y los otros tratan de vivir el amor que Cristo nos ordenó vivir.

Hoy debemos mostrar que somos los discípulos de Cristo dando testimonio del amor que tenemos unos con otros. El mundo reconocerá que somos los discípulos de Cristo si nuestras comunidades viven la solidaridad, la ayuda, el perdón, la amistad y el amor como los cristianos de la Iglesia primitiva vivieron después de la resurrección de Cristo.

La Iglesia, a pesar del pecado de algunos de sus miembros, posee un mensaje de amor que debe transmitir. Hoy, nosotros los bautizados, debemos mirar y escuchar a Cristo sin dejarnos perturbar o desanimar por la tempestad que estamos atravesando.

El Señor nos invita esta semana a vivir la fe al interior de la comunidad y a manifestar nuestra unión a él en la relación de amistad y de amor entre nosotros.

Que el Señor nos de su Espíritu para que seamos verdaderos testigos para que el mundo crea que Cristo ha resucitado y vive en medio de nosotros hoy, mañana y por los siglos de los siglos.

Amén.

P. Germán
Comments