6th Sunday A February 12th/13th, 2011

posted Feb 11, 2011, 6:22 PM by Fr. German Sanchez

6th Sunday of the Church Time A

Los Angeles, February 12th/13th, 2011

1st Reading: from the book of Sirach 15,15-20

Psalm :118(119)1-2.4-5.17-18.33-34

2º Reading: First Letter of St Paul to the Corinthians 2,6-10

Gospel: Saint Mathew 5,17-37

 

I would like to begin this homily with the words which we have just heard in the first reading: “If you choose you can keep the commandments… God has set before you fire and water; to whichever you choose, stretch forth your hand. Before man are life and death, good and evil, whichever he chooses shall be given him”.

Let me also link these words with a phrase extracted from this morning’s Gospel:

If you bring your gift to the altar, and there recall that your brother has anything against you, leave your gift there at the altar, go first and be reconciled with your brother, and then come and offer your gift”.

I set before you two points of reflection for this week: 

1. The choices in our lives

2. Forgiveness

 

1. The choices in our lives

Every day of our existence and in all the stages of our life we are faced with choices..

We can decide between right and wrong, to live in peace or in war, to love or  to live in indifference and sometimes in hatred

Our life is full of choices and before any choice we must consider and weigh the arguments for or against.

The Word of God tells us today that the Commandments, the Law of God, the commandment of love is in our hands so that we use them when we have to decide what we are to do.

The criteria that should enlighten and help us in our choices of words, attitudes or decisions that we will make is the criteria of love, that is to say, the law of God.

If we follow this path, if love motivates our choices, we are building joy and peace; we are in the path that leads to life. If love is absent in our decision-making and in what we do, we will soon find out those conflicts, difficulties and sadness will enter into our existence.

The drama of many men and women is that they do not think before they act. We let the majority think for us, we follow fashion or television or the radio or certain friends and do “as the whole world does” without realizing that we are the ones who will pay the consequences for our actions, and not the others.

The liturgy invites us today to reflect before we choose so that all that we do will result in a responsible decision, a decision of love.

2. Forgiveness

One of the important choices in our life is the decision to forgive.

The Gospel asks us today to take the first step in all situations of conflict which poison our existence.

We know that this is not easy, but the strength of the Spirit of God accompanies and leads us to the path of peace and fraternity.

One of the reasons why those who partake of the Eucharist, or Communion, is precisely to be filled with the strength necessary for working in the world for "communion", peace, and fraternity. 

This week, let us listen to the voice of the Lord Who invites us to choose the path of happiness using love in all our decision-making and working for reconciliation so that the world will be better for us and for others.

Amen.

Fr. Germán

6º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 13 de febrero del 2011

1ª lectura : del Libro del Sirácide (Eclesiástico)15,16-21

 Salmo : 118(1191-2.4-5.17-18.33-34

2ª lectura : de la primera carta de San Pablo a los Corintios 2,6-10

Evangelio: San Mateo 5,17-37

 

Quisiera comenzar esta homilía con las palabras que hemos escuchado en la primera lectura: “Si tu lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya. El Señor ha puesto delante de ti fuego y agua; extiende la mano  a lo que quieras. Delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja”.

Permítanme también relacionar esas palabras con una frase extraída del Evangelio de esta mañana:

Si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda”.

Les propongo dos pistas de reflexión para esta semana:

1.- Las decisiones en nuestra vida

2.- El perdon

 

1.- Las decisiones en nuestra vida

Todos los días de nuestra existencia y en todas las edades de nuestra vida estamos confrontados a decidir.

Podemos decidir entre el bien y el mal, vivir en paz o en guerra, utilizar el amor o vivir en la indiferencia y a veces en el odio.

Nuestra vida está llena de posibilidades y frente a todo lo que podemos escoger debemos pensar en los argumentos que están a favor o en contra de nuestra decisión.

La Palabra de Dios nos dice hoy que los mandamientos, la ley de Dios, el mandamiento del amor está en nuestras manos para que lo utilicemos en el momento de decidir lo que vamos a hacer.

El criterio que debe iluminarnos y ayudarnos en las decisiones de la palabra, la actitud o la decisión que vamos a tomar es el criterio del amor, es decir la ley de Dios.

Si seguimos este camino, si el amor anima nuestras decisiones, estamos construyendo la felicidad y la paz, estamos en el camino que conduce a la vida. Si el amor está ausente de nuestras decisiones y de lo que hacemos, vamos a darnos cuenta que los conflictos, las dificultades y la tristeza llegan a nuestra existencia.

El drama de muchos hombres y mujeres es que no piensan antes de actuar. Dejamos que la mayoría decida por nosotros, seguimos la moda o la televisión o la radio o ciertos amigos y hacemos “como todo el mundo” sin darnos cuenta que somos nosotros los que vamos a pagar las consecuencias de nuestros actos y no los demás.

La liturgia nos invita hoy a pensar frente a todo lo que escogemos para que todo lo que hagamos corresponda a una decisión responsable, a una decisión de amor.

2.- El perdon

Una de las decisiones importantes en la vida es la decisión de perdonar.

El Evangelio nos pide hoy que hagamos el primer paso en todas las situaciones de conflicto que envenenan nuestra existencia.

Sabemos que esto no es fácil pero la fuerza del Espíritu de Dios y nos conduce hacia el camino de la paz y de la fraternidad.

Una de las razones por las cuales participamos a la Eucaristía o a la comunión es justamente para llenarnos de fuerza para trabajar en el mundo por la comunión, por la paz, por la fraternidad.

En esta semana, escuchemos la voz del Señor que nos invita a tomar el camino de la felicidad utilizando el amor en todo lo que escogemos y trabajando por la reconciliación para que el mundo sea mejor para nosotros y para los otros. Amen.

P. Germán


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