6th Sunday of Easter A Los Angeles, May 20th/21st, 2017

posted May 20, 2017, 8:59 AM by German Sanchez

6th Sunday of Easter

Time A

Los Angeles, May 20th/21st, 2017

 

1st Reading: from the Acts of the Apostles 8,5-8.14-17

Psalm : 65(66)1-3.4-5.6-7.16.20

2º Reading: from the 1st letter of Saint Peter 3,15-18

Gospel: according to John 14,15-21

 

After the Resurrection and before the Ascension, Jesus prepared his disciples to face His absence. “If you love me, you will keep my commandments. And I will ask the Father, and he will give you another Advocate”.

To love and welcome the Advocate.

To love:

The vocation of every Christian is to love and be loved. The commandment that the Lord asks us to respect is the commandment of love. We are the representatives of God on earth. We are the ambassadors, the messengers of a God who is love.

Everything that opposes love is opposed to faith and is opposed to all of creation. Whether we are Christians, believers or not, we are all created by love and for love. The only way that leads men and women to happiness is the way of love.

In all our words, in all our actions in all our decisions, love must be present for us to act in a compassionate way. Only love makes us the image of God on earth.

Love is not only a discourse made up of beautiful words. Love is more than a speech. It is a way of life. It is patient, respectful, forgiving, tender, understanding, generous, sharing, welcoming and joyful, ... All words and actions that give us happiness are full of love.

Everything passes away in life. Everything is over at the end of the day. The only thing that is preserved is the love we have given and received.

Being a Christian, living with Christ, believing in God is possible if we accept love. Jesus showed us the way. He gave his life out of love for us and asks us to follow his example. Let us try to give our lives for others. Let's start today and go through the steps. Let us try to give our life for our partner, for our family, for our neighborhood, for the community, for society and for the world. It is crazy but it is possible, many have done it before.

Welcome the Advocate.

Jesus returned to his Father but sent us an Advocate, a Defender, a Counselor. His name is the Holy Spirit, the Spirit of God.

We live in the world, enlightened, counseled, fortified and defended by the Spirit of God.

Faced with evil, hate, violence, war, slander, fear, selfishness, shame, envy, addictions and all situations that prevent us from living in peace, even death, we have a Defender. The Spirit of God helps us to discover truth, humility, wisdom and the ability to give our life for others.

We have the best advocate in the world. Do not hesitate to ask for advice. Let us welcome him into our lives. Do not be afraid to use his strength to do amazing things and manifest our love for others and for creation.

The Spirit of God who dwells in our hearts is ready to act with us and for us. Let us trust in Him and live in peace with God, with ourselves and with others.

Amen. 

Fr. Germán

6º Domingo de Pascua

Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 21 de mayo del 2017

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 8,5-8.14-17

Salmo : 65(66)1-3.4-5.6-7.16.20

2ª lectura : de la 1ª carta de San Pedro 3,15-18

Evangelio: de San Juan 14,15-21

Después de la Resurrección y antes de la Ascensión, Jesús prepara a sus discípulos para que afronten su ausencia. “Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito (Defensor)”. Amar y recibir al Defensor.

Amar: La vocación de todo cristiano es amar y dejarse amar. El mandamiento que el Señor nos pide respetar, es el mandamiento del amor. Somos los representantes de Dios en la tierra. Somos los embajadores, los enviados de un Dios que es amor. Todo lo que se opone al amor, se opone a la fe y se opone a la humanidad. Que seamos cristianos, creyentes o no, todos hemos sido creados por amor y para amar. El único camino que conduce al hombre y la mujer a la felicidad, es el camino del amor. En todas nuestras palabras, en todas nuestras acciones en todas nuestras decisiones, el amor debe estar presente, para que actuemos de una manera humana. Solo el amor hace de nosotros la imagen de Dios en la tierra. El amor nos es solamente un discurso constituido de palabras hermosas. El amor es más que un discurso. Es una manera de vivir. Es paciencia, respeto, perdón, dulzura, ternura, comprensión, dialogo, generosidad, compartir, acoger, alegría,… Todas las palabras y las acciones que nos dan felicidad están llenas de amor. Todo pasa en la vida. Todo termina al final del día. Lo único que se conserva siempre es el amor que hemos dado y recibido. Ser cristiano, vivir con Cristo, creer en Dios es posible, si aceptamos amar. Jesús nos mostró el camino. Él dio su vida por amor por nosotros y nos pide seguir su ejemplo. Tratemos de dar nuestra vida por los demás. Empecemos hoy y vayamos por etapas. Tratemos de dar nuestra vida por nuestra pareja, por nuestra familia, por nuestro barrio, por la comunidad, por la sociedad y por el mundo. Es una locura pero es posible, muchos lo han hecho antes.

Recibir al Defensor. Jesús regresó a su Padre, pero nos envió un Defensor, un Abogado, un Consejero. Su nombre es Espíritu Santo, Espíritu de Dios. Vivimos en el mundo, iluminados, aconsejados, fortificados y defendidos por el Espíritu de Dios. Frente al mal, el odio, la violencia, la guerra, la calumnia, el miedo, el egoísmo, la vergüenza, la envidia, las adicciones, todas las situaciones que nos impiden vivir en paz, incluso la muerte, tenemos un Defensor. El Espíritu de Dios nos ayuda, a descubrir la verdad, la humildad, la sabiduría, el don de sí mismo. Tenemos el mejor Abogado del mundo. No dudemos en pedirle consejos. Recibámoslo en nuestra vida. No temamos utilizar su fuerza, para hacer proezas.  Para manifestar nuestro amor por los demás y por la creación. El Espíritu de Dios que habita en nuestro corazón está listo para actuar con nosotros y por nosotros. Tengamos confianza en Él y vivamos en paz con Dios, con nosotros mismos y con los demás.     P. Germán
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