6th Sunday of Easter B LA, May 9th – 10th 2015

posted May 6, 2015, 3:28 PM by German Sanchez

6th Sunday of Easter

Year B

Los Angeles, May 9th – 10th 2015

1st Reading: Acts of the Apostles 10,25-26.34-35.44-48

Psalm : 97(98)1.2-3.3-4

2nd Reading: 1st letter of St John 4,7-10

Gospel: Saint John 15,9-17

Love one another.”

This sentence is the heart and soul of the Gospel, the central point of the message of the life of Jesus, and at the same time the way of happiness for every man and woman.

Why love others, and how?

Why love others?

We ought to love others because God loves us. He created us through love, and He came to the earth to teach us how to love. The life of Jesus was an example and a testimony of the love that he received from his Father and of the love that He desired to share with everybody he met. The words and the actions of Jesus were always enveloped in the overflowing love that he had for all humanity.

Love is the only reason for every man and woman to exist. The wellspring and the aim of every human life is love toward others. As pope emeritus Benedict XVI would say, we are on Earth in order to learn how to love others. The success or failure of a person’s life is measured is the quality of love that he or she gives and receives. 

Parents, the school, and the Church have the duty to help us discover that God loves us and that we ought to love others in turn. What we learn and what we have should be tools and not obstacles in discovering God’s love and in sharing the love that lives in our hearts.

We are all thirsty for love and our hearts and our minds are overflowing with love. Those that deny this reality do so because they have not discovered that love is the only way to live a happy life.

So, how do we love others?

There is a passage in the Bible that is read during marriage celebrations. (1 Cor 13:4-8a) It is a passage from St. Paul and we call it the hymn to love. St. Paul says: “Love is patient, love is kind. It is not jealous, [love] is not pompous, it is not inflated, it is not rude, it does not seek its own interests, it is not quick-tempered, it does not brood over injury, it does not rejoice over wrongdoing but rejoices with the truth. It bears all things, believes all things, hopes all things, and endures all things. Love never fails.”

This is how to love others. They are not words, but actions. Jesus loved us like that, and we ought to love others like that; otherwise, our love is not true.

Baptism and confirmation are two sacraments where we recognize that God loves us. In these sacraments we receive the Spirit of God in order to love our brothers and sisters as God loves us.

We, the baptized and confirmed, are sent out into the world to proclaim to all that God loves us and that we ought to love each other in order to be happy on Earth. Amen.

Fr. Germán

6º Domingo de Pascua  

Año Litúrgico B

Los Ángeles el 10 de mayo del 2015

1ª lectura : Hechos de los Apostoles 10,25-26.34-35.44-48

 Salmo :  97(98)1.2-3.3-4

2ª lectura : de la 1ª carta de St Juan 4,7-10

Evangelio: San Juan 15,9-17

“Amémonos unos a otros.”

Esta frase es el corazón del Evangelio, el centro del mensaje y de la vida de Jesús. Al mismo tiempo el camino de la felicidad de todo hombre y mujer.

¿Por qué y cómo amar?

¿Por qué amar?

Debemos amar porque Dios nos ama. Él nos creó por amor y vino a nuestra tierra para enseñarnos a amar. La vida de Jesús es un ejemplo, es un testimonio del amor que Él recibía del Padre y del amor que quería compartir con todos los que encontraba. Las palabras y los actos  de Jesús estuvieron siempre envueltos en el amor desbordante que Él sentía por toda la humanidad.

El amor es la única razón del hombre y la mujer para existir. La fuente y la meta de la vida de todo ser humano son el amor. Como decía frecuentemente Benedicto XVI, estamos en la tierra para aprender a amar. El éxito o el fracaso de la vida de alguien, se mide en la calidad del amor que esa persona recibe y comparte.

Los padres de familia, la escuela y la Iglesia tienen el deber de ayudarnos a descubrir que Dios nos ama y que debemos también amar. Todo lo que aprendemos y lo que poseemos deben ser útiles y no obstáculos para descubrir el amor de Dios. Para compartir el amor que habita en nuestros corazones.

Todos tenemos sed de amor y nuestros corazones e inteligencia desbordan de amor. Aquellos que niegan esta realidad, es porque no han descubierto que el amor es el único medio para vivir felices.

¿Entonces cómo amar?   

En la Biblia existe un texto que frecuentemente es leído en la celebración de un matrimonio. (1Co 13,4-8ª). Es un texto de San Pablo y se le conoce como el Himno al Amor. San Pablo dice: “El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no es orgulloso, no actúa con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor no pasará jamás.

Esta es la manera de amar. No se trata de palabras sino de acciones. Jesús nos amó de esa manera y nosotros debemos amar así, o nuestro amor no será  verdadero.

El bautismo y la confirmación son dos sacramentos en los cuales reconocemos que Dios nos ama. Con esos sacramentos recibimos el Espíritu de Dios para amar a nuestros hermanos(as) como Dios nos ama.

Los bautizados y los confirmados son enviados al mundo para anunciar a la humanidad que Dios nos ama. Que debemos amarnos los unos a los otros para ser felices en la tierra. Amen.    

P. Germán
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