6th Sunday of the Church A Los Angeles, February 11th/12th, 2017 World Marriage Sunday

posted Feb 8, 2017, 10:26 AM by St Sebastian Catholic Parish

6th Sunday of the Church A

Los Angeles, February 11th/12th, 2017

World Marriage Sunday

1st Reading: from the book of Sirach 15,15-20

Psalm :118(119)1-2.4-5.17-18.33-34

2º Reading: First Letter of St Paul to the Corinthians 2,6-10

Gospel: Saint Mathew 5,17-37

This week-end the Church invites us to celebrate World Marriage Sunday.

After the Synod about Family, Pope Francis gave us an apostolic exhortation that he called “Joy of love” “Amoris Laetitia”.

Love between a man and a woman, who decide to join their lives forever, is blessed by the Church with the Sacrament of Marriage.

This sacrament is a beautiful gift God gives to humankind. By the sacramental union, a man and a woman build a communion between two persons in love, for the sanctification and salvation of the spouses.

Communion between two persons in love. The sacrament of marriage allows a man and a woman who each have a different history, personality, culture and many other personal characteristics, to be united in building, little by little a communion of persons.

The Church blesses men and women who decide to give themselves to one another, to become an image of God. Two different persons become one couple not only united, but more than that, in a communion. Communion is the characteristic of God who is three different persons and only one God. The couple is the image of this divine communion.

The blessing that the couple receives the day of marriage should allow them to face joys, sufferings, difficulties and all challenges of life to grow day after day in intimacy, in communion and in the likeness of God.

By dialoging, pardoning, understanding and patience the couple learns to live the joy of being one for the other looking always for the goodness and happiness of the other and the goodness and happiness of the children whom God might entrust to them.

The finality of the sacrament of marriage is for the sanctification and salvation of the spouses.

The man and woman who commit themselves before God and the Church to build a communion of love should be an example to others. The couple’s activities are for their sanctification and salvation.

The sacrament of marriage is the path God proposes to men and women to reach their happiness and the happiness of their children.

Building the couple and family, they realize the mission God entrusts to them in the sacrament of marriage. They became collaborators with God.  Their love is a witness to the unconditional love of God for humankind. Their communion is the image of the communion between Christ and the Church. By having children, the parents participate in the power of God in giving life. In the education of the children, the parents help God in building the Kingdom of peace and love that he desires for all.

Let us pray for the couples who accept committing themselves to the path of marriage.

Let us pray for the couples who have difficulties in living their commitment.

Let us thank God for all couples who have been examples for us of the love of God for all and who have shown us the joy of love.

Amen. Fr. Germán

6º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Jornada mundial del matrimonio

Los Ángeles 12 de febrero del 2017

1ª lectura : del Libro del Sirácide (Eclesiástico)15,16-21

 Salmo : 118(1191-2.4-5.17-18.33-34

2ª lectura : de la primera carta de San Pablo a los Corintios 2,6-10

Evangelio: San Mateo 5,17-37

La Iglesia nos invita hoy a celebrar la Jornada Mundial del Matrimonio.

Después del sínodo sobre la familia, el Papa Francisco nos dio una exhortación apostólica que intituló “La alegría del amor”. “Amoris laetitia”.

El amor de un hombre y una mujer que deciden unir su vida para siempre, es bendecido por la Iglesia con el Sacramento del Matrimonio.

Este sacramento es un hermoso regalo que Dios le hace a la humanidad. Por medio de la unión sacramental, el hombre y la mujer forman una comunión de personas en el amor, para la santificación y la salvación de los esposos.

Comunión de personas en el amor. El sacramento del matrimonio permite a dos personas diferentes en sexo, en su historia, en su personalidad, en su cultura y en muchas otras características personales, unirse para formar poco a poco una comunión.

La Iglesia bendice al hombre y a la mujer que deciden entregarse uno al otro, para transformarse en la imagen de Dios. Dos personas diferentes van a formar una sola pareja, no solamente en unión sino más que eso, en comunión. La comunión es la característica de Dios que, siendo tres personas diferentes, es un solo Dios. La pareja es la imagen de esa comunión divina.

La bendición que la pareja recibe el día de su matrimonio, deberá permitirle afrontar las alegrías, las penas, las dificultades y todos los retos de la vida, para crecer día a día en la intimidad, en la comunión, en su semejanza con Dios.

Por medio del dialogo, del perdón, de la comprensión y de la paciencia, las parejas aprenden a vivir en la alegría de ser el uno para el otro, buscando siempre el bien y la felicidad del otro. El bien y la felicidad de los hijos, cuando Dios les confía la misión de ser padres de familia.

La finalidad del sacramento del matrimonio es la santificación y la salvación de los esposos.

El hombre y la mujer que se comprometen ante Dios y la Iglesia a construir una comunión de amor, deben buscar en todas sus actividades, individuales y de pareja, la santificación y la salvación.

El sacramento del matrimonio es el camino que Dios propone al hombre y a la mujer que se aman, para alcanzar su felicidad y la felicidad de sus hijos.

En la construcción de la pareja y de la familia, el hombre y la mujer realizan la misión que Dios les confía con el sacramento del matrimonio. Se transforman en colaboradores de Dios. Su amor es el testimonio del amor incondicional de Dios por la humanidad. Su comunión es la imagen de la comunión que existe entre Cristo y la Iglesia. Con los hijos, los padres participan del poder de Dios de conceder la vida. En la educación de los hijos ayudan a Dios a construir el Reino de paz y de amor que desea para toda la humanidad.

Oremos por las parejas que aceptan comprometerse en el camino del matrimonio.

Oremos por las parejas que encuentran dificultades para vivir su compromiso.

Agradezcamos al Señor por todas las parejas que han sido para nosotros, un ejemplo del amor de Dios para la humanidad y que nos han mostrado la alegría del amor.

Amen P. Germán
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