ALL SOULS C Nov. 2nd, 2010

posted Nov 2, 2010, 5:16 PM by Fr. German Sanchez   [ updated Nov 2, 2010, 9:21 PM ]

ALL SOULS

Time C

Los Angeles, Nov. 2nd, 2010

1st Reading: from the Book of Wisdom 3,1-9

Psalm : 23(24)1-3a.3b-4.5.6

2º Reading: the letter of St Paul to the Romans 6,3-9

Gospel: Saint Matthew 25,31-46

In the Eucharist, in which we pray for all departed souls, in particular those whom we know as well as those who have no one to pray for them,, I would like us to reread the first lines of the Book of Wisdom that the Church proposes for this celebration: “The souls of the just are in the hand of God, and no torment shall touch them.

They seemed, in the view of the foolish, to be dead; and their passing away was thought an affliction and their going forth from us, utter destruction. But they are in peace.

If we pray for the dead, it is to ask Almighty God that in His mercy He forgive their offenses and deem just those who have gone before us

As we pray for the dead, we affirm our faith in the resurrection: we believe that they are in the hands of God and that they live in everlasting peace.

The suffering brought about by the separation of our brethren is lessened by the joy of knowing that they are in God’s house and that they intercede for us.

Lord, make our faith grow and grant consolation to all those who mourn the loss of a loved one.

Eternal rest grant unto them, O Lord, and let perpetual light shine upon them.

May the souls of the faithful departed through the mercy of God rest in peace.

Amen. 

 

Fr. Germán

TODOS LOS DIFUNTOS

Año Litúrgico C

Los Ángeles, 2º de nov. del 2010

1ª lectura: del Libro de la Sabiduría 3,1-9

Salmo : 23(24) 1-3a.3b-4.5.6.

2ª lectura: de la carta de Sn Pablo a los Romanos 6,3-9

Evangelio: de San Mateo 25,31-46

En esta Eucaristía, en la cual oramos por todos los difuntos y en particular por aquellos que conocimos y por los que nadie ora por ellos, quisiera que volviéramos a leer las primeras líneas del libro de la Sabiduría que la Iglesia nos propone para esta celebración: “Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no los afectará ningún tormento.

A los ojos de los insensatos parecían muertos; su partida de este mundo fue considerada una desgracia y su alejamiento de nosotros, una completa destrucción; pero ellos están en paz.”

Si oramos por los difuntos es para pedirle a Dios todo poderoso en misericordia que perdone las faltas y que considere justos aquellos que se fueron antes que nosotros.

Al orar por los difuntos afirmamos nuestra fe en la resurrección: creemos que están en las manos de Dios y que viven en la paz eterna.

El sufrimiento ocasionado por la separación de nuestros hermanos es atenuado por la alegría de saber que ellos están en la casa  de Dios y que intervienen por nosotros.

Señor, haz que crezca nuestra fe y concede la consolación a todos aquellos que lloran por la desaparición de un ser querido.

Dales Señor el descanso eterno.

Y brille para ellos la luz perpetua. 

Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios descansen en paz.

Amen     

P. Germán
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