ASH WEDNESDAY C LA, Feb. 13th, 2013

posted Feb 7, 2013, 3:58 PM by German Sanchez   [ updated Feb 12, 2013, 5:29 PM ]

ASH WEDNESDAY

Time C

Los Angeles, February 13th, 2013

1st Reading:  the book of the Prophet Joel  2,12-18

Psalm :50(51)3-4,5-6,12-13,14-17

2º Reading: from the 2nd letter of Saint Paul to the Corinthians 5,20—6,2

Gospel: Saint Mathew 6,1-6.16-18

The Lenten Season begins with Ash Wednesday.

For forty days the Church will be talking about conversion.

In this Year of Faith I propose a Lenten Season animated by the wish to be reconciled.

In the second letter to the Corinthians, St. Paul says: “We implore you: be reconciled to God

We need to be reconciled to God, to ourselves, and to our brothers and sisters in order to rise with Christ in peace and happiness.

Reconciliation with God.

Lent is a privileged time to discover or rediscover the love of God for every one of us. Each day the Liturgy will reveal the true image of God.
Our God is a God of love, forgiveness, mercy, and happiness. Let’s take advantage of this season to clear from our spirits the image of a punishing God and replace it with one of a forgiving and welcoming God who rejoices in the wellbeing of his children.

Let’s be reconciled to God. Let’s open our hearts to a loving and trusting relationship with the God of the Bible who expects us to return to Him.

Reconciliation with ourselves.
If God loves us, we shall also love ourselves. Discovering and accepting the love of God leads us to discover, accept, and value the things and gifts that God has placed in our hearts and in our lives.

Lent is a special time to discover or to rediscover the value of life and the essence of our existence. We are children of God and each one is unique and beautiful because we are the image and presence of God on earth.
Let’s be reconciled with ourselves. Let’s forgive past mistakes and restart a new life of happiness and peace with the Risen Christ.

Reconciliation with our brothers and sisters.

If we are at peace with God and with ourselves, we will find the words and actions needed to reconcile with our brothers and sisters. Lent is a special time to take the first step toward those who have hurt us or who have been hurt by us.

The world needs peace. Reconciliation with our brothers and sisters is the first step to stop the conflicts that divide and destroy us.
Fasting, sharing and praying are tools to help us focus on what is essential and to discover the importance of reconciliation in the life of every man and woman of goodwill.

Have a happy Lent and be reconciled to God, to yourself, and to your brothers and sisters.

Amen

Fr. Germán

Miércoles de Ceniza

Año Litúrgico C

Los Ángeles 13 de febrero del 2013

 

1ª lectura : Libro del profeta Joel 2,12-18

 Salmo : 50(51) 3-4,5-6,12-13,14-17

2ª lectura : de la 2ª carta de Sn Pablo a los Corintios 5,20—6,2

Evangelio: San Mateo 6,1-6.16-18

Con el miércoles de Ceniza inicia  la Cuaresma.

Durante cuarenta días, la Iglesia nos hablará de conversión.

En este año de la fe, les propongo un tiempo de Cuaresma animado por el deseo de Reconciliación.

En la segunda carta a los Corintios, San Pablo dice: “Les pedimos que se dejen reconciliar con Dios”.

Necesitamos reconciliarnos con Dios, con nosotros mismos y con nuestros hermanos y hermanas para resucitar con Cristo alegres y en paz.

Reconciliarse con Dios.

La cuaresma es un tiempo privilegiado para descubrir o redescubrir el amor de Dios en  cada uno de nosotros. La Liturgia nos revelará día a día la verdadera imagen de Dios. Nuestro Dios, es un Dios de amor, de perdón, de misericordia y de felicidad. Aprovechemos de este tiempo de Cuaresma, para borrar de nuestro espíritu las representaciones de un Dios que castiga y  reemplazarlas por un Dios que perdona, que acoge  y que se alegra del bienestar   de sus hijos.

Dejémonos reconciliar con Dios. Abramos nuestro corazón a una relación de amor y de confianza con el Dios de la Biblia que espera que regresemos a Él.

Reconciliarse consigo mismo.

Si Dios nos ama, nosotros también debemos amarnos. Descubrir y aceptar el amor de Dios nos lleva a descubrir,  aceptar, y  valorizar las riquezas y los dones que Dios ha puesto en nuestro corazón y en nuestra existencia. El tiempo de Cuaresma, es un tiempo privilegiado  para descubrir o redescubrir el valor de nuestra vida y lo esencial en nuestra existencia. Somos hijos de Dios y cada uno es único y precioso  porque somos la imagen y la presencia de Dios en la tierra. Reconciliémonos con nosotros mismos. Perdonémonos los errores del pasado para recomenzar una nueva vida alegre y en paz con Cristo resucitado.

Reconciliarse con sus hermanos y hermanas.

Si estamos en paz con Dios y con nosotros mismos, vamos a encontrar las palabras y los gestos necesarios para reconciliarnos con nuestros hermanos y hermanas. El tiempo de Cuaresma, es un tiempo privilegiado para dar  el primer paso, hacia aquellos que nos han ofendido o que hemos herido. El mundo necesita paz.  Nuestra reconciliación con nuestros hermanos y hermanas, es el primer paso para que terminen los conflictos que nos separan y que nos destruyen.

Ayunar, compartir y orar, son instrumentos que nos ayudan a centrarnos en lo esencial. En descubrir la importancia de la reconciliación, en la vida de todo hombre/mujer de buena voluntad.

Feliz Cuaresma y déjense reconciliar con Dios, con ustedes mismos y con sus hermanos y hermanas.

    P. Germán
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