Baptism of the Lord A, January 8th /9th, 2011

posted Jan 3, 2011, 8:34 PM by Fr. German Sanchez

Baptism of the Lord

Time A

Los Angeles, January 8th /9th, 2011

1st Reading:  from the book of Isaiah 42,1-4.6-7

Psalm :28(29)1-2.3-4.9-10

2º Reading: from the Acts of the Apostles 10,34-38

Gospel: Saint Mathew 3,13-17

 

This is my beloved Son, with whom I am well pleased”.

These words were pronounced by God the Father at the moment of the baptism of Jesus, and these same words are pronounced by God over each of us on the day of our baptism.

Today, at the same time that we celebrate the baptism of Jesus, we can celebrate and renew our own baptism.

Now that we are adults and are aware of being part of God’s family by baptism we can give thanks to God and commit ourselves to live as baptized persons.

Since baptism reveals God’s love for each of us, let us give Him the thanks that is due to Him. Let us thank God for His trust in each of us. God loves us such as we are, we are His beloved children and He expects each of us to correspond to the love that He offers us. To feel loved by God, Who is ever faithful, is very important for living in this world where we at times experience unfaithfulness, loneliness and fear.

Whoever lives his baptism day by day lives in peace because he knows that God is with him and that the love of God accompanies him in all his activities.

After giving thanks to God for the abundant love He offers us, we can commit ourselves to live as baptized persons.   For that we can follow the example of Jesus, our big brother in baptism.

The Acts of the Apostles tell us that Peter, speaking of Jesus after His baptism, said that Jesus was with God and spent His life doing good and healing all those oppressed by the devil.

Living out our baptism consists in accepting that God is with us so that we can do good ourselves everywhere and combat evil wherever we find it.

God is with us, and the church reminds us of this on the day of our baptism, with the imposition of hands. Let us allow Him to act in our lives so that we can be workers of good and enemies of evil.

Let us give thanks to God for our baptism which reveals the love of God and invites us to live as Jesus did, doing good and fighting evil.

Amen

Fr. Germán

Bautismo del Señor

Año Litúrgico A

Los Ángeles 9 de enero del 2011

1ª lectura : del Libro de Isaías 42,1-4.6-7

 Salmo : 28(29)1-2.3-4.9-10.

2ª lectura: de los hechos de los Apóstoles 10,34-38

Evangelio: San Mateo 3,13-17

 

Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”.

Estas palabras fueron pronunciadas por Dios Padre en el momento del bautismo de Jesús y esas mismas palabras las pronuncia Dios sobre cada uno de nosotros el día de nuestro bautismo.

Hoy, al mismo tiempo que celebramos el bautismo de Jesús, podemos recordar, celebrar, reactualizar y renovar nuestro propio bautismo.

Ahora que somos adultos y que somos conscientes de hacer parte de la familia de Dios por el bautismo podemos:

-        Darle gracias a Dios y

-        Comprometernos a vivir como bautizados.

Darle gracias a Dios ya que el bautismo nos revela el amor de Dios por cada uno de nosotros. Darle gracias a Dios por la confianza que tiene en cada uno de nosotros. Dios nos ama tal como somos, somos sus hijos queridos y él espera que nosotros correspondamos al amor que él nos ofrece. Sentirse amado por Dios que es siempre fiel es importante para vivir en el mundo en donde experimentamos a veces la infidelidad, la soledad o el miedo.

Quien vive su bautismo cada día vive en paz ya que sabe que Dios está con él y que el amor de Dios lo acompaña en todas sus actividades.

Después de haberle dado gracias a Dios por el amor que nos da en abundancia, podemos comprometernos a vivir como bautizados y para eso podemos utilizar el ejemplo de Jesús, nuestro hermano mayor en el bautismo.

Los hechos de los apóstoles nos dicen que Pedro, hablando de Jesús después de su bautismo, dijo que Jesús estaba con Dios y que pasó su vida haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo.

Vivir nuestro bautismo consiste a acepta que Dios esté con nosotros para poder hacer el bien en todas partes y para combatir el mal en donde se encuentre.

Dios está con nosotros y la Iglesia nos lo recuerda el día de nuestro bautismo, con la imposición de las manos. Dejémoslo actuar en nuestra vida para que seamos obreros del bien y enemigos del mal.

Démosle gracias a Dios por el bautismo que nos revela el amor de Dios y nos invita a vivir como Jesús haciendo el bien y combatiendo el mal.

Amen

   P. Germán


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