CHRISTMAS DAY Year A Los Angeles, December 25th, 2016

posted Dec 24, 2016, 11:33 AM by German Sanchez

CHRISTMAS DAY Year A

Los Angeles, December 25th, 2016

1st Reading: of the Book of Isaiah 57,7-10

Psalm : 97(98)1.2-3.3-4.5-6

2º Reading: beginning of the letter to the Hebrews 1:1-6

Gospel: Saint John 1:1-18

Merry Christmas! The Liturgy of Christmas Day is centered on the Word.

We all know the importance of the Word in everyday life. On this Christmas feast let us ask ourselves what the place of the Word of God is in our lives and how we use the Word to live better.

The Word of God in our lives.

More and more, the Church invites all the baptized to be familiar with the Word of God.

We cannot live like Christians if we don’t know the Word of God.

We should take time every day to listen to the Word of God, to read it, to meditate on it so it becomes part of our lives.

The Word of God is light, it is a guide, it feeds our existence, it consoles us and supports us when we are sad because of the difficulties in our lives.

At the Nativity, the Word became flesh to be familiar with us. We should contemplate the child born last night, the voice of God who speaks to us, the love of God who became a person, the tenderness of God who became a baby.

The Word of God is not a difficult philosophy to understand. The Word of God has a face, has hands to caress us and has a heart to love us. The Word of God has been revealed last night.

If the Word of God is important in our lives then we should ask ourselves how we use our word to live better.

In this Christmas feast, let us try to use our words to say good things about others. The words that come from our mouths are powerful weapons for building relationships of love or for destroying people and communities.

Love and hate are present in our words. With a kind word we can change the life of somebody and with a hurtful word we can destroy the life of someone. Let us make a list of the kind words we should use every day and another list with hurtful, unnecessary, unkind, rude words that we should delete from our thoughts and our hearts.

If our words are always beautiful and lovely, Christmas will be a feast that we should celebrate every day. Then the peace and joy of Christmas will be present in our hearts and in the hearts of those with whom we share life.

Merry Christmas!

Fr. Germán

NAVIDAD

Año Litúrgico A

Los Ángeles, 25 de diciembre 2016

1ª lectura: del libro de Isaías 57,7-10

Salmo : 97(98)1.2-3.3-4.5-6

 2ª lectura: de la carta a los Hebreos 1,1-6

Evangelio: de San Juan 1,1-18

¡Feliz Navidad! La liturgia del Día de Navidad se centra en la Palabra.

Todos conocen la importancia de la Palabra en la vida de todos los días. En esta Fiesta de Navidad preguntémonos, que lugar en nuestra vida, ocupa la Palabra de Dios y cómo utilizamos nuestra palabra para vivir mejor.

La Palabra de Dios en nuestra vida.

Cada día más, la Iglesia invita a los bautizados, a familiarizarse con la Palabra de Dios.

No podemos vivir como cristianos, si no conocemos la Palabra de Dios. Debemos darnos tiempo todos los días, para escuchar la Palabra de Dios, para leerla, meditarla, para permitirle que se convierta en parte de nuestra vida.

La Palabra de Dios es luz, es una guía, alimenta nuestra existencia, nos consuela y nos anima cuando nuestro corazón está triste a causa de las dificultades que atormentan nuestra existencia.

En el pesebre, la Palabra se hizo carne para ser familiar de nosotros. Debemos contemplar el niño que nació esta noche, la voz de Dios que nos habla, el amor de Dios que se hizo rostro, la ternura de Dios que se hizo bebé.

La Palabra de Dios no es un discurso abstracto, o una filosofía difícil para comprender. La Palabra tiene un rostro, tiene manos que nos acarician, tiene un corazón que nos ama. La Palabra de Dios se reveló anoche.

Si la Palabra de Dios es importante en nuestra vida, entonces debemos preguntarnos cómo utilizamos nuestra palabra para vivir mejor.

En esta Fiesta de Navidad, intentemos de utilizar  la palabra, para hablar bien de los demás. La palabra que sale de nuestra boca es un arma poderosa para construir relaciones de amor o para destruir personas y comunidades.

El amor y el odio se manifiestan a través de la palabra. Con una palabra agradable, podemos cambiar la vida de alguien y con una palabra desagradable, podemos destruir la vida de uno de nuestros hermanos y hermanas.

Hagamos la lista de palabras que debemos utilizar todos los días. Hagamos también la lista de las palabras inútiles, desagradables o groseras que debemos borrar de nuestro vocabulario.

Si nuestras palabras son siempre llenas de amor, Navidad será una fiesta que podremos celebrar todos los días. La paz y la alegría de Navidad estarán siempre presenten en nuestro corazón y en el corazón de aquellos con quienes compartimos la vida.

Feliz Navidad.

 P. Germán
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