FEAST OF THE BODY OF CHRIST C Los Angeles, May 29th, 2016

posted May 24, 2016, 8:44 AM by German Sanchez   [ updated May 25, 2016, 4:19 PM ]

FEAST OF

THE BODY OF CHRIST

Year C

Los Angeles, May 29th, 2016

1st Reading: of the Book of the Genesis 14:18-20

Psalm: Ps. 110:1,2,3,4  

2º Reading: 1st letter of Saint Paul to the Corinthians 11,23-26

Gospel: Saint Luke 9:11b-17

Today’s Gospel reminds us about the multiplication of bread.

In this miracle we can contemplate two aspects:

1.- Jesus teaches his disciples and sends them to feed the crowd.

2.- The disciples have only five loaves of bread and two fishes to accomplish the mission that the Lord entrusts to them.

1.- Jesus teaches his disciples and sends them to feed the crowd.

The miracle of the multiplication of the bread happens every time we celebrate the Eucharist because the graces that we receive are multiplied in us for others. With the Word of God and with the Body and Blood of Christ that we share we are sent to the entire world to feed the crowd.

Even now there are men and women around us who are hungry for justice, thirsty for tenderness, compassion and forgiveness. The world and our society are full of sick people who are waiting in their beds for a visitor, people lonely who dream to speak to someone, people in prison who don’t have anybody to visit them.

We Christians who are fed with the Body and Blood of Christ, have people around us who live in doubt, who don’t know that the way for happiness is love and not selfishness. These people live without hope for a better life.

The Body and Blood that we share at the Table of the Eucharist send us to all men and women who are suffering. We feed them with the Word of God and with the Mercy that God puts in our hearts every time that he comes to dwells in us.

2.- When Jesus sent his disciples to feed the crowd, they answered that they had only two fishes and five loaves of bread. We can say the same today. The poverty and suffering in the world are so big that we can say we don’t have the necessary tools to stop so huge a grief.

Like the disciples, we should have confidence. If we allow the Lord to teach us and if we take advantage of the Body and Blood of Christ that we receive in each Eucharist, we can use what we are and what we have to offer a little bit of happiness to those who suffer around us.

Every time we participate in the Eucharist we listen to the words of the Lord who tells us: “Do this in memory of me”. After mass we should go to the world to live better and to help our brothers and sisters to live in joy and brotherhood.

Amen.  

Fr. Germán


FIESTA DEL CUERPO DE CRISTO

Año Litúrgico C

Los Ángeles, 29 de mayo del 2016

1ª lectura: del Libro del Génesis 14,18-20

Salmo: 109(110) 1.2.3.4  

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 11,23-26

Evangelio: de San Lucas 9,11b-17

El Evangelio de hoy nos recuerda la multiplicación de los panes.

En este milagro podemos contemplar dos aspectos:

1.- Jesús instruye a sus discípulos y los envía a que alimenten a la multitud

2.- Los discípulos tienen sólo cinco panes y dos peces, para cumplir la misión que el Señor les confía.

1.- Jesús instruye a sus discípulos y los envía a que alimenten a la multitud.
El milagro de la multiplicación de los panes se realiza en la Iglesia, cada vez que celebramos la Eucaristía.

Con la Palabra de Dios que escuchamos, con el Cuerpo y la Sangre de Cristo que compartimos, somos enviados al mundo entero para alimentar a la multitud.

Todavía hoy, hay alrededor de nosotros, hombres y mujeres que tienen hambre de justicia, sed de ternura, de compasión y de perdón. El mundo y nuestra sociedad están llenos de gente enferma que espera una visita en su cama, personas solas que sueñan con hablar a alguien, gente en la cárcel que no tiene alguien quien los visite.

Los cristianos, aquellos que se alimentan del Cuerpo y Sangre de Cristo, estamos rodeados de una multitud que vive en la duda, que saben que el camino de la felicidad es el amor y no el egoísmo, que viven en la duda y sin esperanza de un porvenir mejor.

El Cuerpo y la Sangre que compartimos en la Mesa de la Eucaristía, nos envían hacia todos los hombres y mujeres que sufren, para alimentarlos con la Palabra de Dios y con la misericordia que Dios coloca en nuestro corazón, cada vez que viene a habitar en nosotros.

2.- Cuando Jesús envía los discípulos a alimentar la multitud, ellos responden que sólo tienen dos peces y cinco panes. Hoy podemos decir lo mismo. La miseria y el sufrimiento en el mundo, son tan grandes que podemos decir que no tenemos los medios necesarios para remediar un mal tan fuerte.

Como los discípulos, debemos tener confianza. Si nos dejamos instruir por el Señor, si aprovechamos del Cuerpo y de la Sangre de Cristo que vienen a nuestro cuerpo  en cada Eucaristía, podremos utilizar lo que somos y lo que tenemos, para transformar el mundo. Para ofrecer un poco de felicidad a aquellos que sufren alrededor de nosotros.

Cada vez que participamos a la Eucaristía, escuchamos las palabras del Señor que nos dice:

“Haz esto en memoria mía”’ Después de la misa, debemos ir al mundo para vivir mejor y para ayudar a nuestros hermanos y hermanas, a vivir alegres y fraternalmente.

Gracias Señor por alimentar nuestro cuerpo con tu vida. Ayúdanos a salir de nuestro egoísmo, para ir a alimentar a aquellos que necesitan amor, compasión, ternura y misericordia.

Amen.       P. Germán
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