Fr. German’s Message December 3rd/4th 2011

posted Dec 2, 2011, 11:51 AM by German Sanchez   [ updated Dec 3, 2011, 8:30 AM ]

2nd  Sunday of Advent

Time B

Los Angeles, December 3rd -4th 2011

1st Reading:  Prophet Isaiah 40,1-5.9-11

Psalm :84(85)9-10.11-12.13-14

2º Reading: 2nd  letter of St Peter 3,8-14

Gospel: Saint Mark 1,1-8

 

Advent is a time of expectant waiting. Christians are waiting for the One who came, who comes and will come.

We all have experienced wait for something, for someone, or for an event.

We all know that an expectant wait is a time for preparation, cleaning, and organization.

When we expect someone in our house we make a program to better receive the visitor. Each member of the family participates and we start the preparations long before the arrival to prevent the visitor from finding us in the middle of the turmoil.

Every time we expect someone we start with a general cleaning of the house and then we clean a little bit more the places where the person will be hosted.

A good example is the arrival of a new baby.

The whole family gets prepared during nine months. We prepare ourselves to receive a baby the best way possible. Sometimes we even move when our old house is not big enough, healthy or adequate for a child.

We arrange the home and clean well the room in which the baby will be received. Adults, teens, and children get prepared physically and psychologically to receive a new member in the family. We don’t even receive in the same way a son, a daughter, a brother, a sister, or a cousin.

The last month and the last days before delivery are very busy. Everyone is excited and everything must be ready before the baby arrives.

In this second Sunday of Advent you can see that our Church has already begun its preparations to receive the Baby Child.

We have sanded and varnished the benches, mopped and waxed the floor, changed the lights, and installed the Advent wreath.

We are now preparing the Christmas tree and the nativity scene. We want the Church to be beautiful for the day of the birth of Jesus.

What about you? Are you preparing your home to receive Him who wants to stay with all families of goodwill?

Did you already arrange a place to put the nativity? Do you have a small wreath to light a candle each week of Advent to remember that Christmas is the time of light? Are you cooling a bottle of champagne to celebrate with joy in your family the birth of the child Jesus?

What about your heart? Are you already preparing your heart? Do you know that Baby Jesus wants to be born in your heart? Do you know that God chose those hearts where love and justice live to establish his home there? Do you want God to settle in your home and be part of your life?

In that case, get ready. Be quick. Prepare your home and especially your heart for, when the evening of December 24 arrives, He whom we are expecting can come into your heart and bring light and peace into your life.

May every one of us remember that we were baptized in the Holy Spirit to live in justice and be able to receive in our hearts and lives the Prince of Peace, the King of Justice, Jesus of Nazareth.

Have a good preparation towards Christmas.

Fr. Germán

2º Domingo  de Adviento

Año Litúrgico B

Los Ángeles 4 de diciembre del 2011

  Lectura : del profeta Isaías 40,1-5.9-11

Salmo: 84(85)9-10.11-12.13-14

  Lectura : de la 2ª carta de   Sn Pedro 3,8-14

Evangelio: San Marco 1,1-8

El tiempo  de Adviento es un tiempo de espera. Los cristianos están esperando  Aquél  que vino, que viene y que vendrá.

Todos hemos  vivido  la experiencia de esperar alguna cosa,   algún acontecimiento o a alguien.

Todos sabemos que el tiempo de  espera es un tiempo de preparación, de limpieza y de organización.

Cuando esperamos a alguien en nuestra casa,  hacemos un programa para recibir, de la mejor manera,  a la persona que va a visitarnos. Cada miembro de la familia participa en la preparación y  empiezan  los preparativos mucho  antes de la llegada para evitar que la persona llegue y nos encuentre en  medio   de la organización.

Cada vez que esperamos a alguien empezamos por una limpieza general de la casa y luego limpiamos un poco más a fondo los lugares en los cuales la persona va a ser  recibida.

La llegada de un bebé es un buen ejemplo;   durante nueve meses toda la familia se prepara  para  recibirlo lo mejor posible. A veces cambiamos de casa porque la que se tiene   no es suficientemente grande, saludable o adaptada para un niño.

Arreglamos bien la casa y limpiamos sobretodo la pieza en la cual el bebé va a llegar. Los adultos, los jóvenes y los niños se preparan física y psicológicamente para recibir en el seno de la familia a un nuevo miembro. No se recibe de la misma manera un hijo, una hija, un hermano, una hermana, un primo… El último mes y los últimos días antes de su llegada son muy agitados. Todos están  emocionados.  Todo debe estar listo antes de que llegue el bebé que estamos esperando.

En este 2º domingo  de Adviento podemos constatar que la Iglesia ya empezó a prepararse para recibir al niño Jesús. Lijamos y barnizamos  las bancas, desengrasamos el piso y lo pulimos  para que brille.   Reparamos las luces, instalamos la corona de  Adviento y ya estamos preparando el árbol y el pesebre. Queremos que la Iglesia esté hermosa para el día del nacimiento del Niño Jesús.

¿Y ustedes? ¿Cómo van en la preparación de sus casas   para recibir a  Aquél que desea hospedarse en los hogares de todas las familias de buena voluntad?  ¿Ya prepararon el lugar en  donde van a colocar el pesebre? ¿Tienen una pequeña corona para prender una vela cada semana  de  Adviento y recordar que la Navidad es el tiempo de la luz?  ¿Ya pusieron a enfriar la champaña para celebrar con alegría y en familia el nacimiento del  Niño Dios?

¿Y su corazón?  ¿Cómo va  la preparación de tu corazón? ¿Sabes que el  Niño Jesús desea nacer en tu corazón? ¿Sabes que Dios escogió los corazones en los cuales habitan la justicia y el amor para establecer  en ellos su morada? ¿Quieres que Dios se instale en tu vida y que  sea  parte de tu existencia?

Entonces, prepárate.

Rápido, prepara tu casa y sobretodo tu corazón para que la noche del   24 de diciembre,  Aquél  que todos estamos esperando pueda entrar en tu corazón y  traiga luz y paz a tu vida.

Que cada uno recuerde que fuimos bautizados en el Espíritu Santo para vivir en la justicia y para ser capaces de recibir en nuestros  corazones y en nuestras vidas al Príncipe de la Paz, al Rey de la Justicia, a Jesús de Nazaret.

Feliz preparación para la Natividad de Jesús.

   P. Germán
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