CHRIST’S BAPTISM B LA, January 10th/11th, 2015

posted Jan 12, 2015, 8:54 PM by German Sanchez   [ updated Jan 12, 2015, 8:56 PM ]


Time B

Los Angeles, January 10th/11th, 2015

1st Reading: of the Book of Isaiah 55,1-11

Psalm : Isaiah  12,2-3,4bcd,5-6

2º Reading:  from the 1st letter of Saint John 5,1-9

Gospel: Saint Mark 1,7-11

Today we celebrate Christ’s Baptism, and at the same time we will try to discover the richness of our own baptism.

Today's Gospel reminds us that on the day of Christ's baptism, the Holy Spirit descended upon Him like a dove.

On the day of our baptism, the Spirit of God descended upon us, too.

We carry within ourselves the Spirit of God, which allows us to discover that we are the beloved children of God and that we are members of the People of God.

The baptized, you and I, need to define ourselves as the beloved Children of God and members of his People.

Each day, we should give thanks to God that he chose us to be his children and members of his People.

Each day, we should demonstrate to the world our divine parentage and the fact that we belong to the People of God.

We carry with us the Spirit of God, and if we let him act within us, He will brighten and guide our lives. The Spirit of God is within us and if we are willing to be led by his actions in our lives, we will be like Jesus, wholly turned toward God and wholly given to our brothers and sisters.

On the day of our baptism, the Spirit of God came to live within us and He will never leave us. Day and night, whether we pray, work, enjoy ourselves, laugh, or cry, God is with us and He desires to make it clear that we are his beloved children.

On this Sunday, when the Church invites us to celebrate the baptism of Christ, I invite you to rediscover your membership in the People of God.

It is important for all the baptized to be aware that they are members of the community and to understand their membership in the family of God.

By baptism we were incorporated into the Christian family. We cannot live out the faith on our own. We need community and the community needs our presence and our action in order to exist.

To live as one of the baptized in the world consists of letting yourself be brightened and guided by the Spirit of God and to be aware of your membership in the community that is the family of God on Earth.

Today, let us renew our baptism by telling the Lord that from now on we are going to let his Spirit brighten and guide us and that from now on we will join a Christian community. By doing this we will become aware of our responsibility to the life of the community and will receive everything that God gives us through the Body of Christ, which is our community.


 Fr. Germán


Año Litúrgico B

Los Ángeles, 10 y 11 de enero 2015

1ª lectura: del libro de Isaías 55,1-11

Salmo : Isaías 12,2-4b-e.5b-6

 2ª lectura: de la 1ª carta de San Juan 5,1-9

Evangelio: de San Marcos 1,7-11

Hoy celebramos el Bautismo de Cristo, al mismo tiempo debemos estar conscientes de las riquezas de nuestro propio bautismo.

El Evangelio de hoy nos recuerda que el día del Bautismo de Cristo, el Espíritu Santo descendió sobre Él como una paloma.

El día de nuestro bautismo, el Espíritu de Dios también descendió sobre nosotros.

Nosotros llevamos el Espíritu de Dios que nos permite descubrir que somos  Hijos bien amados de Dios y miembros del Pueblo de Dios.

Los bautizados, ustedes y yo, debemos definirnos como Hijos bien amados de Dios y miembros de su Pueblo.

Todos los días debemos agradecer a Dios por habernos elegido como sus Hijos bien amados y miembros de su Pueblo.

Todos los días debemos dar testimonio ante  al mundo de nuestra afiliación divina y de nuestra pertenencia al Pueblo de Dios.

Nosotros llevamos el Espíritu de Dios y si lo dejamos actuar en nosotros, Él va a iluminar y guiar nuestra vida. El Espíritu de Dios está en nosotros y si somos dóciles a su acción en nuestra vida, seremos como Jesús completamente unidos a Dios y completamente entregados a nuestros hermanos.

El día de nuestro bautismo, el Espíritu de Dios vino a habitar en nosotros y nunca nos abandonará. Día y noche, cuando oramos, trabajamos, nos divertimos, reímos o lloramos, Dios está con nosotros y desea ayudarnos a comprender que somos sus Hijos bien amados.

En este domingo en el cual la Iglesia nos invita a celebrar el bautismo de Cristo, los invito a descubrir que pertenecemos al Pueblo de Dios.

Es muy importante que todos los bautizados se sientan parte activa de una comunidad para comprender que pertenecen a la familia de Dios.

Por medio del bautismo hemos sido incorporados a la familia de los cristianos. No podemos vivir nuestra fe de manera aislada. Necesitamos la comunidad y la comunidad necesita nuestra presencia y nuestra acción para existir.

Vivir como bautizados en el mundo consiste a dejarse iluminar y guiar por el Espíritu de Dios y sentirse miembro de la comunidad que es la familia de Dios en la tierra.

Renovemos hoy nuestro bautismo diciéndole al Señor que a partir de hoy, nos dejaremos iluminar y guiar por su Espíritu.  A partir de hoy, nos afiliaremos en una comunidad cristiana para recibir todo lo que Dios nos transmite mediante el Cuerpo de Cristo que es la comunidad.


P. Germán