HOLY FAMILY Los Angeles, December 26th/27th, 2015

posted Dec 22, 2015, 8:53 PM by German Sanchez

HOLY FAMILY

Los Angeles, December 26th/27th, 2015

1st Reading: of the 1st Book of Samuel 1:20-22,24-28

Psalm : 83(84)2-3,5-6,9-10

2º Reading:  1st letter from St John 3:1-2,21-24

Gospel: Saint Luke 2,41-52

On this last Sunday of 2015, the Church invites us to reflect on family and to consider the example of the Holy Family.

During this year of Mercy, we can put into practice, in our own families, two characteristics of the Holy Family.

The parents kept these things in their hearts.

The child grew in wisdom, stature, and grace.

 

The parents kept these things in their hearts.

This is good advice for parents. Keeping all these things in one’s heart means listening to the Lord’s voice which lives in our hearts. It also means thinking through two or three times before making a decision that concerns one’s children.

Parents who welcome a child into their home must always remember that they were chosen by God to take care of the child or children that he has entrusted to them. Children belong to God and their parents are the guides, the examples, and the protectors of the children’s well-being.

During this year of Mercy, parents can benefit by listening more to the voice of God about how they raise their children. If parents let themselves be guided by God in their task as parents, they will discover that God invites them to protect and lovingly be with their children especially those who do not have the same intellectual or physical abilities as others.

The child grew in wisdom, stature, and grace.

Parents have the mission of being with their children so that they can grow in wisdom, stature, and grace.

Children also have the mission of allowing their parents and God guide them so they will learn to live in the world as children of God: that is, as men and women who are filled with the Holy Spirit.

Wisdom and grace are two characteristics of children who listen to their parents’ voices and God’s voice at the same time.

For parents and children to faithfully carry out their mission, they must pray together.

The family that prays together, grows together and will always stay together.

In this year of Mercy, let us open our hearts so that the Word of God can become the guide for parents and children.

Let us look to God, who is the merciful father, mother, and child, so we can become like him: pleasant, humble, and merciful.

Happy New Year 2016!

Amen.

Fr. Germán

LA SAGRADA FAMILIA

Año Litúrgico C

Los Ángeles, 26 y 27 de diciembre 2015

1ª lectura: del 1er libro de Samuel 1,20-22.24-28

Salmo: 83(84)2-3.5-6.9-10

 2ª lectura: de la 1ª carta de San Juan 3,1-2.21-24

Evangelio: de San Lucas 2,41-52

En este último domingo del año 2015, la Iglesia nos invita a reflexionar sobre la familia y a observar el ejemplo de la Sagrada Familia.

En este año de la Misericordia podemos poner  en práctica, en nuestras familias, dos características de la Sagrada Familia.

Los padres conservan en su corazón los eventos.

El niño crece en sabiduría, en estatura y en gracia.

 

Los padres conservan en su corazón los eventos.

Este es un buen consejo para los padres de familia. Conservar en su corazón los eventos, quiere decir, escuchar la voz del Señor que habita en nuestros corazones. Eso quiere decir, reflexionar dos o tres veces antes de tomar una decisión que concierne a los hijos.

Los padres de familia que reciben un niño en su hogar, deben recordar siempre que ellos fueron escogidos por Dios, para cuidar del hijo(a), o de los hijos(as) que Él les confía. Los hijos(as) pertenecen a Dios y los padres son los guías, el ejemplo y los guardianes del bienestar de los hijos(as).

En este año de la Misericordia, los padres de familia pueden aprovechar para escuchar un poco más la voz de Dios en la educación de sus hijos(as). Si los padres de familia se dejan guiar por Dios en su misión de padres, descubrirán que Dios los invita a proteger y a acompañar con mucho amor a sus hijos(as). Sobre todo, aquellos que están enfermos, o que no tienen las mismas capacidades intelectuales o físicas que los otros.

El niño crece en sabiduría, en estatura y en gracia.

Los padres de familia tienen la misión de acompañar a sus hijos(as) para que puedan crecer en sabiduría, en estatura y en gracia.

Los hijos(as) tienen también la misión de dejarse guiar por sus padres y por Dios para aprender a vivir en el mundo como Hijos de Dios, es decir como hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo.

La sabiduría y la gracia son dos características de los niños que escuchan la voz de sus padres y al mismo tiempo la voz de Dios.

Para que los padres y los hijos(as) puedan cumplir fielmente su misión deben orar juntos.

La familia que ora junta crece junta y está siempre unida.

En este año de la Misericordia abramos nuestro corazón para que la Palabra de Dios sea la guía de padres et hijos(as).

Observemos a Dios que es padre, madre y niño misericordioso para ser como Él: dóciles, humildes y misericordiosos.

Feliz año 2016.

Amén  P. Germán
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