31st Sunday in OT year B LA, November 3rd/4th, 2012

posted Nov 1, 2012, 10:32 AM by German Sanchez   [ updated Nov 1, 2012, 3:56 PM ]

31st Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, November 3rd/4th, 2012

1st Reading: from the Book of Deuteronomy 6:2-6

Psalm : 18:2-3,3-4,47,51

2º Reading: from the letter to the Hebrews 7:23-28

Gospel: Saint Mark 12:28b-34

 

If I were to ask you how many commandments precepts or laws we have in the Catholic Church, I believe we would not agree during this celebration: neither on the number, nor on the content of the laws that we should follow to be considered good Catholics.

Some of you might be recalling the Ten Commandments or the ten words that God gave to Moses at mount Sinai to help his people live happily.

(1.- You must not have any other god but me.

2.- You must not make for yourself an idol.

3.- You must not misuse the name of the Lord your God.

4.- Remember to observe the Sabbath day by keeping it holy.

5.- Honor your father and mother.

6.-You must not murder.

7.- You must not commit adultery.

8.- You must not steal.

9.- You must not testify falsely against your neighbor.

10.- You must not covet your neighbor’s house).

These ten words are still current even though we don’t know them by heart.
We also have the code of canon law and I'm sure
that we don’t even know 10% of all its 1752 articles.

In the times of Jesus, the Jews had 613 laws that they needed to memorize and respect to be considered part of the community.

A law scholar, realizing that people were lost and were ignorant of the laws of the time, asked Jesus what the first of all the commandments is.

Today we see that among Catholics, there are many who have ceased practicing their religion because they don’t want to hear the countless list of the laws of the Church.

Then we too are tempted to ask the same question to Jesus: Which is the first of all the commandments?

And Jesus gives us today the same answer he gave the law scholar more than two thousand years ago: You shall love the Lord your God with all your heart, with all your soul, with all your mind and with all your strength and You shall love your neighbor as yourself.” 

We know very well how we should love our neighbors. We ought to love them as we love ourselves. In other words, we must do for others what we want others to do for us. We must forgive them when they offend us, visit them in prison or during sickness, comfort them during hard times, treat them fairly when they work for us, welcome them when they are foreigners, give them food and drink when they are hungry or thirsty, etc. All that we would want from others if we were in need.

But, how can we love God? To love God we must do His will which is to love our neighbor.

The answer is short and clear. If we want to live our baptism, if we want to be Catholics, if we want to live in peace with God and with others, there is but one law: love God first and your neighbor as yourself. 

Amen.

Fr. Germán

31º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 4 de noviembre del 2012

1ª lectura: del libro del Deuteronomio 6,2-6

Salmo: 17(18),2-3.3-4.47.51

2ª lectura: de la carta a los Hebreos 7,23-28

Evangelio: de San Marcos 12,28b-34

 

Si les preguntara  cuántos, mandamientos, cuántos preceptos o cuántas leyes tenemos en la Iglesia católica, no estoy seguro de que lleguemos a ponernos de acuerdo en esta celebración.  Lo mismo seria  sobre el número y  contenido de las leyes que debemos respetar para ser buenos católicos.

En medio de ustedes, hay quienes están pensando en los diez mandamientos,  o en las diez palabras que Dios le dio a Moisés en el Sinaí, (1.-Amarás a Dios sobre todas las cosas

2.-No utilizarás el nombre de Dios en vano

3.- Santificarás el día del Señor

4.- Honrarás a tu padre y a tu madre

5.- No matarás

6.- No cometerás actos impuros

7.- No robarás

8.- No levantarás falso testimonio y no mentirás

9.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros

10.- No codiciaras los bienes ajenos.)

para ayudar al pueblo a vivir feliz. Estas diez palabras son aún actuales,  a pesar de que no las sepamos  de memoria.

También tenemos el código de derecho canónico y estoy seguro que de los 1752 artículos, no conocemos ni siquiera el 10%.

En la época de Jesús, los judíos tenían 613 leyes que debían saber  de memoria y que debían respetar para pertenecer a la comunidad.

Un letrado, viendo a la gente perdida y  que  no conocía todas las leyes de la época, le pregunta a Jesús cuál es el primero de todos los mandamientos.

Hoy podemos darnos cuenta que entre los católicos, hay muchos que han dejado de practicar la religión porque no desean escuchar la lista innumerable de leyes de la Iglesia.

Entonces, nosotros también, tenemos la tentación de hacerle la misma pregunta a Jesús: ¿Cuál es el primero de todos mandamientos?

Y Jesús nos da hoy la misma respuesta que le dio al letrado, hace más de dos mil años: “Amarás al Señor Tu Dios con  todo tu corazón y con toda tu inteligencia y amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Nosotros sabemos muy bien cómo debemos amar al prójimo.  Debemos amarlo como nos amamos a nosotros mismos. Es decir; debemos hacer por el prójimo, todo lo que queremos   que el prójimo haga por nosotros. Perdonarlo cuando nos ofende, ir a verlo cuando está en la cárcel o enfermo, consolarlo cuando está llorando, ser justo cuando  trabaja para nosotros, recibirlo cuando es extranjero, darle de beber y de comer cuando tiene sed o hambre,… etc. Todo lo que quisiéramos que hicieran  por nosotros si tuviéramos necesidad.

Pero, ¿cómo amar a Dios? Para amar a Dios debemos hacer su voluntad y su voluntad es que amemos a nuestro prójimo.

La respuesta es corta y clara. Si queremos vivir el bautismo, si queremos ser católicos, si queremos vivir en paz con Dios y con los demás, no hay sino una ley: ama a Dios y a tu prójimo como a ti mismo.

Amén

P. Germán
Comments